miércoles, 10 de agosto de 2011

Reinhard Florian

Reinhard Florian fotografiado aquí unos pocos años después de la finalización de la guerra.
© Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma


Reinhard Florian nació en una familia sinti en Matheninken, en Prusia Oriental, el 24 de febrero de 1923. Creció allí con sus padres y sus ocho hermanos y hermanas. Su padre era comerciante de caballos, y su madre se dedicaba al comercio ambulante.

Asistió a la escuela primaria durante ocho años en Luisenberg en el Distrito Insterburg, concretamente hasta 1937. Ese mismo año, a sus padres los nazis les quitaron todos los derechos para seguir ejerciendo su profesión. Su padre tuvo que ponerse a trabajar en una fábrica de ladrillos, y su madre se quedó en casa cuidando de los niños más pequeños. Por ser "Gitano", a Reinhard Florian no se le permitió aprender un oficio y, al igual que les ocurrió a sus hermanos mayores, fue asignado para llevar a cabo trabajos agrícolas forzados.

A la edad de 14 años, lo enviaron a una gran finca situada a 40 kilómetros de su pueblo natal. Dado que el correo estaba estrictamente controlado y las visitas estaban prohibidas,  perdió todo contacto con sus padres, nunca más volvería a ver a la mayor parte de su familia. En febrero de 1941, Reinhard Florian fue arrestado por la Gestapo y confinado en distintas cárceles de toda Alemania antes de ser deportado al campo de concentración de Mauthausen, en noviembre de ese año. Allí tuvo que trabajar en la cantera durante tres meses, y luego fue trasladado al subcampo de Gusen, donde el trato a los reclusos y las condiciones de vida eran durísimas.

En junio de 1943, lo trasladaron al campo de concentración de Auschwitz en Polonia, después de pasar cuatro semanas de cuarentena en Auschwitz, fue asignado al campo de concentración de Auschwitz III, Buna/Monowitz, donde trabajó para IG Farben en el "destacamento de cemento" y también poniendo cables subterráneos.

Fábricas Buna en Monowitz. Auschwitz III
© Panstwowe Muzeum Auschwitz-Birkenau


Sobrevivió a las muchas selecciones que se llevaron a cabo en el campo de concentración de Buna/Monowitz. Su habilidad para "hacer" las camas le permitió ayudar a los demás presos a pasar las inspecciones que regularmente se hacían en los barracones. Este hecho le aseguró recibir porciones adicionales de sus raciones de comida, lo que le permitió sobrevivir. Reinhard recuerda que en una ocasión llegó tarde al trabajo por lo que fue castigado con ocho días de encierro en el búnker (prisión del campo) y recibió el posterior traslado obligatorio a un subcampo de Auschwitz, situado en Rydułtowy, el campo de trabajo de Charlottegrube, donde tuvo que trabajar en la mina de carbón hasta enero de 1945.

En enero de 1945 y ante la proximidad de las tropas soviéticas al campo, los SS  incluyeron a Reinhard en una marcha de la muerte que lo llevó hasta Loslau (Wodzislaw), a unos 55 kilómetros de Auschwitz y desde allí fue deportado de nuevo a Mauthausen.

Cuadro pintado por el sobreviviente de una marcha de la muerte Benjamin Grünfeld
© Benjamin Grünfeld

Transporte de prisioneros en vagones de mercancías descubiertos, invierno de 1945.
© Fritz Bauer Institute (APMO Collection / Auschwitz-Birkenau State Museum)


También en este caso, su estancia fue breve, siendo trasladado al subcampo de Melk. Allí Reinhard Florian vivió los momentos más duros: perdió una gran cantidad de peso y desarrolló la enfermedad de la tuberculosis.

Los estadounidenses se acercaban al campo, esto provocó que todos los detenidos fuesen trasladados al abarrotado subcampo de Ebensee, donde Reinhard Florian se libró por muy poco de ser fusilado. Casi no había comida.

Los estadounidenses liberaron el campo el 6 de mayo de 1945, y después de un corto período de convalecencia, Reinhard Florian se fue a Bayreuth. Se enteró de que además de su padre y tan sólo uno de sus ocho hermanos y hermanas habían sobrevivido al Porrajmos.

Reinhard Florian vive en Aschaffenburg.

Reinhard Florian
© USC Shoah Foundation Institute


"La realidad, es decir, la vida en el campo, ese cruel pasado, se mantiene en el interior de una persona. Nunca ha podido ser borrado, aunque quisiéramos, y nos gustaría olvidarlo -es imposible olvidar algo así. [...] Nuestra vida se decidió por ese atroz pasado."

Reinhard Florian

Fuentes:

- Reinhard Florian, entrevista oral, 20 de agosto de 1998. USC Shoah Foundation Institute, Archivo de Historia Visual  de Sobrevivientes de la Shoah, Código 46313.

- Wollheim Commission of the Goethe University. Fritz Bauer Institute.

- The national socialist genocide of the Sinti and Roma: Catalogue of the permanent exhibition in the State Museum of Auschwitz Romani Rose (ed.), Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma, Heidelberg.2003. Página 269