lunes, 31 de octubre de 2011

Karoline Schott (nacida Steinbach)


Karoline Schott.
© Der Verband Deutscher Sinti und Roma, Landesverband Rheinland-Pfalz


Karoline Schott, nacida Steinbach, es una de las pocas personas que sobrevivieron a los campos de exterminio y de concentración de Auschwitz, Ravensbrück y Buchenwald.

Karoline nació en 1922 en Gau Köngernheim bei Alzey, creció en el seno de una familia numerosa Romaní compuesta además de Karoline (la hija mayor), por sus padres y sus ocho hermanos. Su infancia transcurrió en la ciudad de Worms.

A la edad de 16 años, consiguió un trabajo en el vivero de la ciudad, lugar donde trabajaba su padre.

A partir de mayo de 1940 comenzó la primera ola de deportaciones de familias Romaníes desde Alemania con destino a la Polonia ocupada por los nazis, éste se puede considerar como el primer episodio de lo que posteriormente serían las grandes olas de deportaciones de Romaníes y Judios. La familia de Karoline Schott se libró de ser deportada en mayo de 1940.

Documento de identidad de Karoline Schott durante la época nazi.
© Der Verband Deutscher Sinti und Roma, Landesverband Rheinland-Pfalz


Un mes más tarde, en junio de 1940, Karoline y su familia fueron expulsados de su hogar, la policía de Frankfurt los condujo hasta el campo de confinamiento de Gitanos situado en la “Dieselstrasse”, este campo llevaba en funcionamiento desde agosto de 1937. El 18 de agosto de 1937, el Consejo de Salud Pública de Frankfurt con la ayuda de la policía envió a 55 Sinti y Romá al campo de Dieselstrasse. Fueron los primeros Romaníes que habitaron el campo, desde ese momento las autoridades de la ciudad de Frankfurt am Main empezaron a llevar por la fuerza, no sólo a personas que vivían de forma itinerante en sus caravanas, sino también a aquellos, que como la familia de Karoline, vivían en sus apartamentos. La situación en el campo era dramática. Todos los internados allí disponían de un único edificio, mientras que el supervisor del campo, Johannes Himmelheber tenía a su disposición una gran casa en el campo. En cuanto al alojamiento de los que allí estaban, los nazis consideraron que el único tipo de residencia "adecuado para los gitanos" era  una caravana. Sin embargo, se daba la circunstancia de que muchas de las familias no poseían una caravana por el hecho de haber vivido largo tiempo en pisos. Para estas personas, la ciudad compró furgonetas de las utilizadas para transporte de muebles y las convirtió en caravanas. A veces hasta tres familias vivían en el interior de estas furgonetas, que tenían seis metros de largo por dos metros de ancho y que no disponían de instalaciones de agua, iluminación o inodoro. Aquellas familias que no tenían ninguna caravana de su propiedad estaban obligadas a pagar el alquiler de las caravanas municipales, que en 1941-1942 llegó a 10-20 marcos alemanes al mes. El número de prisioneros del campo de Dieselstrasse aumentó de manera constante. En 1941 había 160 Romaníes. Los internados tenían que trabajar para la empresa “Matra-Werke”.

Placa situada en la entrada de la fábrica “Matra-Werke” en la Dieselstrasse de Frankfurt en recuerdo de los Romaníes que estuvieron internados en el campo. La placa fue instalada allí en 1994 gracias a una donación privada.
© Foerder Verein Roma


En el año 1942 se abrió un nuevo campo para internamiento de Romaníes en Frankfurt, situado en la "Kruppstrasse" y que vino a sustituir al anterior. Todos los Romaníes que se hallaban internados en el de la “Dieselstrasse” fueron conducidos a este nuevo campo.

Las condiciones de vida en estos campos fueron muy malas, caracterizándose por una mala alimentación y escasa atención médica, lo que provocó que muchos de los allí internados enfermaran. Cada día la vida de las personas que allí se hallaban venía determinado por unas regulaciones restrictivas, por un supervisor del campo que se empleaba con extrema brutalidad, y por el trabajo forzado en las fábricas de Frankfurt. Sólo resultaba posible salir del campo para ir a trabajar, asistir a la escuela, o simplemente para comprar alimentos y similares. Cualquier persona que no estuviese de regreso a las 20 horas de octubre a marzo, o 21 horas en verano, se debía atener a los consecuentes castigos. El supervisor del campo empleaba para el control de los internados el maltrato de forma verbal y físico, y constantemente los amenazaba con que los enviaría a los campos de concentración.

Placa situada en la estación de metro de la Kruppstrasse en recuerdo de los Romaníes que estuvieron internados en la Kruppstrasse Frankfurt este campo se convirtió  el 9 de Marzo de 1943 en el punto de partida para la deportación de Romaníes de Frankfurt a los campos de exterminio, principalmente Auschwitz-Birkenau. La mayoría fueron asesinados allí. La placa fue instalada en 1994 gracias a una donación privada.
© Foerder Verein Roma


Los adultos, así como lo niños, estaban también obligados a realizar trabajos forzados. La familia de Karoline y los internados en estos campos de confinamiento se encontraban en una situación desesperada y constantemente expuestos a la arbitrariedad y la violencia de los guardias. Se les asignó para vivir una desvencijada caravana, ruinosa y con goteras, sin cama, ni mesa ni tan siquiera una silla. Vivían con el temor constante de que separaran a la familia y fuesen enviados a un campo de concentración en el Este.

El 25 de agosto de 1942, nació en Frankfurt el hijo de Karoline y Karl-Heinz Mebach, el pequeño Karl-Heinz. En marzo de 1943, el convoy estaba listo para partir, aquel que debería deportar a Karoline Schott y su hijo Karl-Heinz. La madre de Karoline Schott trató de salvar a Karl-Heinz, ocultándolo, para pasar desapercibida ante los guardias del campo le dio a su hija una almohada envuelta en una manta, para que pareciera que llevaba al niño en sus brazos. Los guardias descubrieron al niño escondido en manos de los abuelos, Karoline fue obligada a llevarse a su hijo. Su marido también fue incluido finalmente en la deportación. Los montaron en camiones y los condujeron hasta la estación donde los subieron a los vagones del tren que los conducirían hasta Auschwitz-Birkenau.

Una vez llegados a  Auschwitz-Birkenau el 13 de marzo de 1943 a Karoline le fue asignado el número de prisionera Z-2975, a su hijo Karl-Heinz el Z-2654. Juntos fueron conducidos al Zigeunerlager de Birkenau. Poco a poco la salud de Karoline y su familia se fue deteriorando muchísimo, las causas hay que buscarlas en el hacinamiento existente en el interior de los barracones, las catastróficas condiciones de vida, la deficiente atención médica, hasta el extremo de ser constantes las epidemias de tifus y de noma, el duro esfuerzo de cada jornada de trabajo y el constante maltrato de los guardias. Su marido, Karl-Heinz Mebach, y el niño sucumbieron a la barbarie y murieron ese mismo año.

Pero aquí no acabó el sufrimiento de Karoline Schott, mientras estuvo prisionera en Auschwitz- Birkenau tuvo también que padecer los terribles experimentos médicos que el médico de las SS Josef Mengele “El Ángel de la Muerte” realizó sobre muchos de los prisioneros que se encontraban en el Campo para Familias Gitanas. A Karoline le inyectaron en su cuerpo los bacilos del tifus exantemático. La enfermedad le provocó entrar en coma, estado en el que se mantuvo durante semanas. Durante este tiempo ella dio a luz a una hija. Le quitaron a su hija nada más nacer. Nunca supo su destino.

El hermano de Karoline, Jakob tampoco tuvo suerte en diciembre de 1943 fue deportado a Auschwitz-Birkenau. Desde Auschwitz, fue trasladado a Bergen-Belsen, donde murió asesinado.

Karoline Schott llevaba un año viviendo en "el infierno de Auschwitz", y fue, en mayo de 1944, cuando fue trasladada y comenzó el periplo de Karoline por los campos de concentración de Ravensbrück, Buchenwald y finalmente Altenburg, lugar éste último donde llevó a cabo trabajo forzado en las fábricas de armamento. Fueron momentos muy duros, perdió todo contacto con su familia y Karoline dudaba si podría reunir la fuerza necesaria para sobrevivir. Sabía que la guerra llegaba a su fin pero sus fuerzas escaseaban. En abril de 1945 el campo de Altenburg fue liberado. Karoline sobrevivió al Porrajmos.

En los años cincuenta, Karoline solicitó una indemnización por haber sufrido las políticas raciales de los nazis. Quince años después de la persecución, la Sra. Schott recibió la respuesta a la percepción de la compensación; por desgracia la respuesta fue taxativa en contra de su concesión. Al dolor de Karoline por el sufrimiento padecido durante los años de persecución ahora se añadía un nuevo revés, el silencio y el abandono por parte de las autoridades de su país. Veinte años después del final de la guerra por fin le reconocieron su detención en el campo de confinamiento de Frankfurt.

Acto de homenaje celebrado en mayo de 2009 en el Ayuntamiento de Worms a las víctimas del genocidio nazi. En el centro vestida de negro Karoline Schott.
© Verband Deutscher Sinti und Roma - Landesverband Rheinland Pfalz

El 18 de mayo de 2009, cuando Karoline contaba 87 años de edad recibió, junto a otras víctimas de la barbarie nazi, un merecido homenaje en el Ayuntamiento de Worms.


El alcalde de Worms Michael Kissel en conversación con la sobreviviente Karoline Schot de 87 años durante el acto homenaje de mayo de 2009.
© www.worms.de


Fuentes:

- 20 Jahre für Bürgerrechte - Der Verband Deutscher Sinti und Roma, Landesverband Rheinland-Pfalz. Jacques Delfeld (Hrsg.) 1997. Páginas 76-79.

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993.Volumen I. Páginas 216-217.

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993.Volumen II. Páginas 886-887.

- http://www.foerdervereinroma.de

- The Nazi racist treatment of Sinti and Roma. Ausstellung Projekte Roma-Sinti 2009

miércoles, 26 de octubre de 2011

Rosalie Schneeberger

Rosalie Schneeberger
© Dokumentations und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma



Rosalie Schneeberger nació en Gänserndorf el 25 de mayo de 1897.

Rosalie fue deportada a Auschwitz-Birkenau. Allí se convirtió para los nazis en la prisionera Z-6726.

Falleció en Birkenau en fecha desconocida del año 1944.

Fuentes:

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993.Volumen I. Páginas 458-459.

- The national socialist genocide of the Sinti and Roma: Catalogue of the permanent exhibition in the State Museum of Auschwitz. Romani Rose und Silvio Peritore, Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma, Heidelberg. Página 262

- Death books from Auschwitz: Remnants. Jerzy Dębski, Państwowe Muzeum Oświȩcim-Brzezinka. K.G. Saur, 1995. Página 1600

sábado, 22 de octubre de 2011

Sofie B.

Sofie B
Bundesarchiv, Koblenz.


De Sofie B., lo desconocemos prácticamente todo, su biografía, su probablemente corta biografía, casi con total seguridad nunca podrá ser escrita. De Sofie B. solamente se conserva esta fotografía, rescatada de un archivo policial, fue realizada en 1940 cuando se encontraba internada en el campo de confinamiento de Gitanos en Halle (Alemania).

La imagen nos muestra la cara de una niña que no tuvo infancia, esta foto es la única conexión de Sofie con las generaciones posteriores a ella. Esta foto es la memoria viva del sufrimiento Romaní padecido entre 1933 y 1945, la imagen de la persecución nazi y el posterior genocidio de prácticamente todo un pueblo. En la cosmovisión nazi Sofie resultaba peligrosa para el pueblo alemán, suponía una amenaza para la pureza biológica de la raza "superior aria". El primer paso fue apartar a los Romaníes de la sociedad germana, en fases posteriores decidirán su deportación y exterminio.

Sofie B. nunca olvidaremos tu nombre.

Fuentes:

-          Sinti & Roma: Victims of the nazi era. USHMM

-          Bundesarchiv Koblenz.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Fritz Petermann

Fritz Petermann
© Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma


          Fritz Petermann nació en Reichensachsen (Alemania) el 29 de junio de 1922.

Año 1940, Fritz Petermann (izquierda) acompañado de Wilhelm Gerste (centro) y Erwin Gerste (derecha) los tres estuvieron prisioneros en Auschwitz-Birkenau.
© Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma


En 1943 fue deportado al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau en Polonia. Allí se convirtió en el prisionero Z-1506. Tatuaron su brazo con el número y fue enviado al Campo para Familias Gitanas en la sección BIIe de Birkenau. Fritz sucumbió a la barbarie nazi.

Fritz Petermann murió en Birkenau en el transcurso del año 43.

Fuentes:

- The national socialist genocide of the Sinti and Roma: Catalogue of the permanent exhibition in the State Museum of Auschwitz. Romani Rose und Silvio Peritore, Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma, Heidelberg. Páginas 262-263

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. Volumen II. Páginas 818-819

sábado, 15 de octubre de 2011

Maria Strauss/Petermann y sus hijos


María Strauss/Petermann. La fotografía fue tomada en 1940 y figura en los archivos policiales de Gelsenkirchen.

© Gelsenzentrum Gelsenkirchen

Maria se había casado con Johan Petermann pero las autoridades nazis no reconocieron el matrimonio como legal, por lo que María tuvo que seguir utilizando su apellido de soltera, Strauss.

Johan, el marido de Maria fue fusilado en septiembre de 1939 en el Campo de Confinamiento para Gitanos de la Reginenstrasse de Gelsenkirchen.

           Maria en ese momento era madre de una niña que aún no había cumplido los dos años, Magdalena, y de dos niños; Hans de siete años y Mimi de diez años, juntos vivían, en el anteriormente mencionado campo para Romaníes, en el interior de una caravana en marzo de 1940.

            Maria y sus hijos fueron deportados en las olas de deportaciones de Romaníes hacia el campo polaco de Auschwitz-Birkenau que tuvieron lugar a partir de marzo de 1943.

Hans murió el 25 de marzo 1944 en Auschwitz, las fechas de la muerte de Maria Strauss y de Mimi no se encuentran registradas. Sin embargo, se supone ambos también fueron asesinados en Auschwitz.

Sophie Strauss nació el 3 de noviembre de 1941, posiblemente fuese también hija de Maria Strauss. Así la recogen los libros de registro de Gelsenkirchen. En Auschwitz Sophie aparece con el nombre de Helene Strauss nacida en Gelsenkirchen y con fecha de defunción en Birkenau del 6 de abril de 1943.

Fuente:
- Gelsenzentrum Gelsenkirchen

Mi agradecimiento a Sabrina Guttenberger por ayudarme en la traducción del alemán.

martes, 11 de octubre de 2011

Regine Böhmer

Regine Bohmer
© ARC


Regine Böhmer nació en Hamburgo el 2 de febrero de 1932, prácticamente un año antes de que los nazis llegaran al poder.

Sus primeros años de infancia transcurrieron en esta ciudad alemana.

Todo cambió el 16 de mayo de 1940, los nazis llegaron hasta donde vivían los Böhmer. Eran las 5 de la madrugada cuando los sacaron de su apartamento en Nagelsweg en el distrito hamburgués de Hammerbrook. Le dijeron a su madre que se vistiera e hiciera de igual modo con los niños y que pusiera en una maleta todo aquello que pudieran cargar. Les dieron un poco de tiempo para prepararse. En el apartamento se encontraban su madre, su padre y sus siete hermanos. Su padre se llamaba Julius Böhmer y su madre Emma Böhmer (nacida Stein). Su madre se puso terriblemente nerviosa, iba de un sitio para otro preparando las maletas y ocupándose de sus hijos, una y otra vez repetía: "Deprisa, deprisa, deprisa". Solamente metió en la maleta lo que estaba más a mano. Al salir del piso se percataron de que a otras familias les estaba ocurriendo lo mismo que a ellos. Se trataba de familias completas de padres con sus hijos. A todos los condujeron hasta un almacén de frutas, el cual ya se hallaba repleto de gente cuando llegaron. El hacinamiento allí resultaba terrible, pero a cada rato llegaba más y más gente. Cientos de personas se sentaban donde podían o se tumbaban en el suelo de aquella enorme nave. Y todas las familias relataban unos a otros la misma historia: Les habían contado que les iban a dar una casa de campo en Polonia, iban a ser reasentados allí.

En ese almacén de Hamburgo permanecieron durante dos días, las condiciones eran infrahumanas, tuvieron que dormir sobre el duro y desnudo suelo, cada uno se las arregló como pudo para buscar un hueco donde poder dormir. Regine era muy pequeña, tan sólo contaba ocho años de edad. Se les otorgó un número y los registraron.

Les dieron algo de comer, el almacén de frutas se encontraba muy cerca de la estación de mercancías de Hannoversche. A los dos días los nazis los condujeron andando hasta la estación, iban a ser deportados.

El viaje duró tres días, aunque Regine no se acuerda con certeza, en cada vagón de mercancías les acompañaban policías.

Llegaron a su lugar de destino, Belzec en Polonia. Tuvieron que andar mucho rato y una gran distancia desde la estación hasta el cobertizo al que los llevaron. El miedo ya se había apoderado de todos durante el viaje, muchos ya habían manifestado el fatal presentimiento del destino que les esperaba, de hacia donde los llevaban. Pero a pesar de esos augurios, nadie había podido ni siquiera llegar a imaginar lo que les esperaba a partir de ese momento. El miedo, la tensión iban en aumento. Aquella noche en el cobertizo tuvieron que dormir sobre la paja que había en el suelo, estaban muy cerca unos de otros, no había prácticamente espacio material entre los cuerpos. Los niños gritaban, lloraban. Regine tenía un miedo terrible, estaba sobrecogida por el pánico. Tenía miedo de que la separaran de sus padres y de sus hermanos.

Pasaron tiempo en Belzec, los Böhmer fueron trasladados desde allí a Krychow, este campo no estaba tan vigilado como Belzec, Regine recuerda que muchos se escaparon. Su padre trató de convencer a su madre para que escaparan, pero ella le respondió: "No puedo hacerlo, fusilarán a los niños, me da miedo." Sin embargo, su padre no renunció a su plan de fuga. Su padre consiguió escapar con dos de los hermanos de Regine, su hermano Christian de quince años y Robert de dieciocho. Tenían previsto regresar a Hamburgo. Estas eran sus intenciones ya que pensó que se veía capaz de lograr llegar hasta allí. No pensó en que su madre se quedaba ahora sola a cargo de sus seis hijos. Su padre y sus dos hermanos consiguieron regresar a Hamburgo. Hicieron el viaje a pie desde Polonia hasta Hamburgo. Llegaron a Hamburgo sin documentos de identidad. Un conocido les denunció. Julius volvió a ser arrestado y lo enviaron a Sachsenhausen. Eso fue a finales de 1941. A sus hermanos los llevaron hasta un hogar para niños, desde donde más tarde, los nazis los transportaron hasta el campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau.

Su hermano Reinhold también consiguió escapar. Pero fue capturado al poco tiempo y enviado a Auschwitz. Robert y Reinhold, murieron en Auschwitz. Christian fue trasladado desde Auschwitz a Buchenwald, en agosto de 1944, poco antes de que los nazis liquidaran el "Campo Gitano". Robert y Reinhold, estuvieron entre los que se quedaron y murieron asesinados en la fatal noche de los gitanos, madrugada del 2 al 3 de agosto de 1944.

Christian fue trasladado al poco de llegar a Buchenwald con destino al campo de Dora. Su hermano Rudolf fue trasladado a Sachsenhausen. Tenía sólo trece años de edad. Fue enviado en un transporte con 200 niños con destino a Bergen-Belsen, pero finalmente este transporte volvió de regreso a Sachsenhausen, debido a un ataque aéreo. Rudolf fue liberado en Sachsenhausen por los rusos en 1945. Christian y Rudolf sobrevivieron y se reencontraron con Regine de nuevo en Hamburgo después de la guerra.

Retomando la historia de Regine, la habíamos dejado acompañada de su madre, su abuela, su hermana menor, Erika, que sólo tenía siete años, sus hermanos Peter (nueve) y Giovanni (cinco), y su hermana mayor con su hijo, que tenía más o menos la misma edad que Giovanni. Habían conseguido escapar de Krychow, pero los capturaron de nuevo y su madre y su abuela fueron trasladadas a Majdanek. Su abuela finalmente murió en Varsovia.

Regine y sus hermanos se quedaron solos, durante un tiempo estuvieron bajo el amparo de Karl Laubinger, su esposa y su hijo pequeño. Ellos fueron muy buenos con los Böhmer. Ahora estaban solos con su hermana mayor Hedwig. Regine tenía nueve años. Iban de un lado para otro intentando evitar cualquier encuentro con las SS, los detenían pero sin saber por qué los volvían a dejar en libertad, Regine piensa que los soltaban para así no tener que darles de comer. En ocasiones los agricultores les dejaban dormir en sus establos. No tenían dinero para comer, por lo que se veían obligados a mendigar. Las ropas que llevaban estaban gastadas, roídas… iban descalzos, sus pies sufrían frecuentemente de congelación.

De nuevo, en el verano de 1943, los nazis detuvieron a Hedwig, Peter, Giovanni, Erika y Regine, cerca de Cracovia. Pero esta vez no los dejaron marchar, sino que los condujeron hasta el campo de Ravensbrück y de allí a principios de 1945 hasta Bergen-Belsen, fue algo terrible, reinaba una total confusión.

Regine Böhmer consiguió sobrevivir al Porrajmos, pero nunca ha podido olvidar tanto sufrimiento.

Pero la historia en ocasiones se torna maravillosa. Regine Böhmer después de la liberación la separaron de su hermana Erika, nunca más supo de ella, nunca más no. Hasta el año 2006 en que consiguieron reencontrarse. Una había dado por desaparecida o muerta a la otra. Seis décadas después consiguieron volver a estar juntas.

Erika Hrasová (Erika Böhmer) y Regine Böhmer se reencontraron después de 61 años.
© Focus online


Fuentes:

     - Entrevista a Lotte Braun realizada por Karin Guth. ARC. http://www.deathcamps.org/belzec/romaregineb.html

     - Schwestern nach 61 Jahren wieder zusammen. Artículo aparecido en Focus online el 26 de septiembre de 2006. Escrito por Rotes Kreuz

     - Das Leben nach den tod. Artículo aparecido en el número del 16 de abril de 2007 de Der Spiegel. Escrito por Gutsch, Jochen-Martin

     - Belzec – The Unknown Death Camp of the Holocaust by Michael Tregenza – Revised and updated version 2006. Action Reinhard Camps The Genuine ARC Website. www.deathcamps.org

     - Letzte Spuren by Helge Grabitz and Wolfgang Scheffler published by Hentrich 1993

miércoles, 5 de octubre de 2011

Lotte Braun

           Lotte Braun
         © ARC  
 
 
Lotte Braun nació en Hamburgo el 1 de octubre de 1927. Su padre se llamaba Julius Bamberger, y trabajaba de estibador en el puerto, su madre, Berta Bamberger (nacida Strauss). Lotte tenía cinco hermanos. Lotte vivió sus años de niñez en la Marcusstrasse de la ciudad portuaria alemana.

Su hermano y ella asistieron a la escuela hasta que se produjo el arresto de su padre durante la “Acción de junio-julio de 1938, esta acción ha pasado a la Historia con el nombre de (“Zigeunerauf-räumungswoche”, también llamada “Aktion Arbeitschau Reich” y “Bettlerwoche”), la cual señaló para los Romaníes un punto de inflexión crucial sobre lo que les depararía el futuro en el Reich. Los nazis enviaron un claro mensaje a la población alemana: no habría penalización para el maltrato hacia los Romaníes, ya que la propia institución que debía salvaguardar la sociedad alemana –la Policía- así lo estaba haciendo abiertamente. La proporción de Gitanos arrestados en esta operación resulta difícil de establecer porque fueron registrados como asociales: el principal objetivo de la acción iba destinado contra este colectivo y pretendía principalmente proporcionar mano de obra esclava más que la prevención del crimen. La inclusión de los Romaníes en las operaciones de junio y julio de 1938 representó un cambio significativo en la persecución.

El padre de Lotte fue internado en el campo de concentración de Sachsenhausen. Lotte contaba once años de edad y se vio obligada por las circunstancias familiares a abandonar la escuela. Su madre tenía que trabajar durante todo el día en una fábrica y como ella era la mayor de todos sus hermanos y hermanas se tuvo que ocupar de las tareas propias del hogar. La pequeña Lotte limpiaba la casa, cocinaba… Cuenta Lotte que ellos nunca tuvieron problemas con el vecindario, ni con nadie, simplemente para llevarse bien había que cumplir ciertas reglas, por otro lado bastantes desagradables para una niña de su edad, ya que los demás niños alemanes no querían juntarse, ni jugar con ella por ser Romaní, es por ello por lo que nunca tuvo grandes problemas.

En 1940 les llegaron tristes noticias sobre su padre internado en el campo de concentración de Sachsenhausen: Julius Bamberger , padre de Lotte había muerto.

La situación se complicó aún más en mayo de 1940, el 16 de mayo la policía de Hamburgo arrestó a unos 550 Romaníes, y otros 400 Sinti y Roma fueron también detenidos en Bremen, Baja Sajonia y Schleswig-Holstein. A Lotte y toda su familia los detuvieron aquella mañana de mediados del mes de mayo muy temprano, casi al alba, los llevaron hasta una zona del puerto. Allí permanecieron hasta el 20 de mayo de 1940 fecha en la que fueron deportados al campo de concentración de Belzec en Polonia, formaban parte de un convoy de 910 Romaníes.


Un grupo de prisioneros Romaníes a su llegada a Belzec, esperando órdenes de los soldados nazis en una zona vallada del campo de concentración de Belzec (Noviembre 1941- Diciembre 1942)
  © USHMM

Los nazis les habían dicho que los llevaban a Polonia, para reasentarlos.

            La llegada de Lotte, su familia, así como la de cientos de Romaníes a Belzec, fue dramática, cada familia con cada uno de los nombres que la componían quedó registrado y a los mayores de catorce años de edad les estamparon un número en el brazo.

  Niños Romaníes en el campo de Belzec
© ARC

Lotte Braun describió así el campo de Belzec:

"Era una especie de granja o establo. Pero era mucho más grande que el almacén de fruta en el que nos tuvieron retenidos en Hamburgo antes partir para Belzec. Fue cercado con alambre de espino. Todos estábamos completamente confundidos y aterrorizados. Nos condujeron a una especie de establo hecho de tablas. Había paja en el suelo y un olor a estiércol de caballo. Algunos de nosotros tuvimos que situarnos arriba ya que allí  no había espacio suficiente para todos nosotros. Este era nuestro alojamiento, no había nada más. Era tan sólo un granero vacío grande que había sido probablemente un establo antes de que llegáramos.

 Todos estábamos aterrorizados, la mayoría habían llegado con nosotros desde Hamburgo, pero también de Bremen y Kiel. Tuvimos que dormir en la paja en el suelo. No había baños y no podíamos lavarnos adecuadamente. No había más que un barril de agua".

            A la mañana siguiente  el comandante del campo los obligó a pasar lista, Lotte recuerda de forma viva ese momento, el comandante les dijo "Todos ustedes son mis prisioneros. Aquellos de ustedes que intenten escapar se les disparará como si se tratase de perros rabiosos"

             Todas las mañanas debían aguantar de pie, con temperaturas muy frías en invierno, la misma terrible rutina de pasar lista. El comandante los obligaba, en numerosas ocasiones a tirarse al suelo, con la nariz y la boca tocando la tierra, mientras él con su perro corría entre las filas de los prisioneros y cuando alguien levantaba la cabeza el perro se lanzaba sobre él, mordiéndolo y arañándolo.

Desde el campo de Belzec fueron trasladados en 1944 a Krychow y de allí a Siedlce. Los llevaron hasta Checoslovaquia, a través de Varsovia. A su madre y su hermano Rigo los nazis les dispararon antes de llegar a Varsovia. Lotte nunca supo exactamente cómo sucedió. Ella, había ido a buscar agua cuando todo ocurrió. Su madre y su hermano estaban de pie junto al vagón, cuando de repente se produjo un tiroteo. Su madre recibió un disparo en la pierna y su hermano en el corazón. Un asistente médico asistió a los dos, pero su hermano murió al día siguiente. Lotte había pensado que su hermano la acompañara a buscar agua, pero creyó que sería más rápido si iba sola. Lotte piensa cada día que "si hubiese venido conmigo, tal vez hoy estaría vivo". Cuando el tren se detuvo en algún lugar que no recuerda, envolvieron su cuerpo en una sábana y lo enterraron al lado del andén. Tenía nueve años y Lotte contaba cuando esto ocurrió diecisiete años.

Para entonces Lotte y su familia ya habían sufrido cuatro años de dura vida en los campos, pasando en continuos traslados de uno a otro. Finalmente los llevaron a Praga. En todos estos campos los niños fueron obligados a trabajar. Por ejemplo, en Siedlce tuvieron que descargar carbón de los vagones. Fue muy duro para Lotte. Su hermano más pequeño tenía cinco años, los nazis también lo obligaron a trabajar.

Lotte Braun sobrevivió a la guerra, después de un recorrido tortuoso, a través de Belzec, Siedlce, Varsovia y Praga.


Fuentes:

- Entrevista  a Lotte Braun realizada por Karin Guth. ARC. http://www.deathcamps.org/belzec/romaregineb.html

- Belzec – The Unknown Death Camp of the Holocaust by Michael Tregenza – Revised and updated version 2006. Action Reinhard Camps The Genuine ARC Website. www.deathcamps.org

- Letzte Spuren by Helge Grabitz and Wolfgang Scheffler published by Hentrich 1993

- The Nazi Persecution of the Gypsies by Guenther Levy. Oxford University Press.