lunes, 14 de noviembre de 2011

Lily van Angeren-Franz

  Lily van Angeren-Franz
  © Privatbesitz Franz

Lily van Angeren (nacida Adele Franz) nació el 24 de enero de 1924 en Neustadtl. Pertenecía a una familia numerosa sinti alemana, los Franz. Vivían en una caravana de forma permanente y durante el invierno la estacionaban en un espacio de estacionamiento en Billstedt cerca de Hildesheim.

Hildesheim juega un papel muy importante en la historia de los Romaníes Sinti de Alemania: la primera evidencia documentada de la aparición de los Romaníes en territorio alemán fue la declaración oficial de Hildesheim de 1407. No se sabe cuánto tiempo han vivido los Romaníes en Hildesheim. En 1939 probablemente tan sólo vivieran en la ciudad dos familias Romaníes – los Franz y los Braun – . Pero hoy vamos a contar la historia de una niña y de su familia, Lily Franz.


Lily Franz (al lado de su padre) con su familia en 1933.

© Privatbesitz Franz

El padre de Lily actuaba como músico en fiestas y en restaurantes. Su madre vendía artículos de mercería puerta a puerta. Lily vivió una infancia feliz, le gustaba ir a la escuela, tenía muchas amigas, algunas de ellas no eran Romaníes. Poco a poco, los nazis después de hacerse con el poder, comienzan el proceso de exclusión de los Sinti y Romá. Los controles policiales cuando viajan de una ciudad a otra se hacen más frecuentes y lo que los hace más peligrosos es que los policías cada vez les demuestran mayor hostilidad. A menudo, al llegar a alguna ciudad les prohiben el estacionamiento, durante el Porrajmos, con suma  frecuencia, las políticas municipales son tan hostiles hacia los Romaníes como los dictados que emanan de la jerarquía nazi. En estas ocasiones los policías, los escoltaban de vuelta fuera de los límites de la ciudad.

En 1938 los nazis arrestaron al padre de Lily. Fue enviado al campo de concentración de Sachsenhausen. Durante años, la familia no supo nada sobre su destino. La madre, a partir de ese momento se tuvo que encargar ella sola del cuidado de todos los niños., Lily van Angeren le ayudaba todo lo que podía para sacar adelante a la numerosa familia. Ella se vio obligada a abandonar la escuela y ponerse a trabajar.

  Julius Franz, padre de Lily
  © Privatbesitz Franz

El 1 de marzo 1943 Lily y su hermana fueron detenidas en la fábrica de caucho donde trabajaban, la policía se las llevó al cuartel de la policía de Hildesheim. Allí, ya estaban retenidos su madre y el resto de sus hermanos, además se percató de que todo el lugar se encontraba repleto de Romaníes en la misma situación que ellos. Aquel día se detuvo a 57 Romaníes por la Kripo:: 20 de Hildesheim, 14 de Göttingen, 8 de Holzminden y 15 de Kreis Peine. El más anciano de los detenidos en el distrito de Hildesheim contaba 71 años de edad, la más joven una niña de menos de dos años de edad (ambos, no vieron el final del año 1943 en Auschwitz). En toda la acción se vieron involucradas diversas instituciones: la policía,  la Gestapo, el ayuntamiento, las oficinas de distrito, los consejos regionales... Todos los involucrados al parecer lo hicieron sin vacilar en ningún momento y con un estricto celo burocrático.



La "Hermann-Göring-Haus" edificio situado en la esquina Ecke Bahnhofsallee con Kaiserstrasse, lugar que utilizó la policía como cárcel para retener a los Romaníes en marzo de 1943
  © Archivos de la ciudad de Hildesheim
 

A los Romaníes se les dijo que los enviaban a Polonia y que allí les darían una casa en el campo a cada familia y un trozo de tierra. Los montaron en camiones y se dirigieron a Brunswick (en alemán Braunschweig), ciudad alemana de la Baja Sajonia, a orillas del río Oker. Una vez que llegaron allí los nazis los bajaron de los camiones y los encerraron en un tren.

Su destino por desgracia no seria ninguna bonita casa en mitad de un campo polaco, rodeados de ricas tierras. Después de un viaje que le pareció a nuestra protagonista que no iba a tener fin, el convoy donde viajaban hacinados con muchos otros Romaníes Lily y su familia llegaron a Auschwitz-Birkenau. Estaban completamente agotados por el terrible viaje en aquel tren desde Alemania, nada más llegar los SS los recibieron a gritos con su amenazantes y fieros pastores alemanes. Formaron parte de los primeros grupos de Romaníes que llegarona Auschwitz-Birkenau. Le tatuaron su número de prisionera Z-561 en su brazo. Ya no tenía un nombre, desde ese momento, Lily se había convertido en un número, su número de prisionera. Lily tenía 19 años cuando llegó a Birkenau. Lily, como otras chivas jóvenes fueron obligadas a realizar trabajo esclavo. Con una pala bajo la nieve o la lluvia, soportando el calor del verano y las bajas temperaturas del invierno polaco, tenían que cavar profundas zanjas alrededor del campo. „En aquel campo -comenta Lily- los niños no tenían prácticamente ninguna posibilidad de sobrevivir.“ La desesperación y el pesimismo crecían en Lily con cada día que pasaba. "Te pegaban por lo más mínimo. Allí todo era frío, húmedo y sucio. Reinaban el hambre y la violencia. Y por no hablar de la plaga incesante de piojos.“ Poco tiempo después de ingresar en el campo polaco, uno de sus hermanos y otros parientes murieron. Lily confiesa que nunca hubiera podido sobrevivir de no ser por un prisionero polaco del campo que trabajaba en las oficinas y que trasladó a la joven Lily a las oficinas. En mitad de aquel infierno Lily encontró un hueco para el amor, se enamoró de este prisionero polaco. Con frecuencia para evadirse de tanto horror hablaban sobre libros, libros que habían leído antes de llegar a Auschwitz.

En la oficina Lily se encargaba de recoger los datos de los convoys que llegaban a Auschwitz-Birkenau, fue allí donde comprobó que Romaníes de toda Europa estaban siendo enviados hasta el campo polaco. Lily recuerda como si se tratara de una pesadilla cuando los SS llegaban borrachos a las oficinas para atormentar y humillar a los prisioneros que allí se encontraban.

Lily recuerda „Todo el mundo en el campo sabía que se quemaban los cuerpos de la gente. Las llamas de las chimeneas alcanzaban varios metros de altura. Hasta los niños lo sabían todo.“

En el la sección BIIe  se encontraban recluidos muchos niños gemelos para que el médico de las SS Dr.Mengele realizara sobre ellos sus terribles experimentos médicos. Lily cuenta que una vez se hallaba con otro prisionero en el bloque de Mengele, y pudo ver algunas partes de cuerpos de gente metidas en contenedores. Lily asevera „Como tantas cosas en Auschwitz, lo que se vio allí nunca se olvida.“

Lily enfermó de tifus y fue enviada a la enfermería del campo, Lily sabía que aquel era el final, entendía que el prisionero que entraba en la enfermería tenía su sentencia de muerte firmada. Lily oyó como se acercaban los vehículos que venían para trasladarlos a las cámaras de gas. Pero entonces, de repente, un médico de las SS revocó la orden. Todos los prisioneros se quedaron paralizados. Lily cuando mejoró de su enfermedad se las arregló para salir de la enfermería.

Antes de la liquidación del "campo gitano" acaecida a principios de agosto de 1944. Los SS procedieron a una última selección con los prisioneros Romaníes que se encontraban en el Zigeunerlager unos fueron asesinados en las cámaras de gas, otros, los jóvenes y fuertes, aquellos que los SS consideraban que todavía poseían las fuerzas necesarias para trabajar los enviaron para realizar trabajos forzados en campos de concentración del Reich, en este grupo encontramos a la joven Lily.

Sólo más tarde se enteró de que todos los Sinti y Roma que se habían quedado en Birkenau habían sido gaseados en una sola noche.

En el verano de 1944, antes de la liquidación del Campo Gitano es trasladada al campo de concentración de Ravensbrück. Al poco de llegar Lily fue destinada al campo satélite de Graslitz. Durante el viaje de traslado los SS no les dieron a los prisioneros ni agua ni pan. Cuando llegaron a Graslitz, había muchos muertos entre los prisioneros. Lily fue enviada a trabajar en una fábrica de municiones, allí tenía que ajustar los cañones de las armas.

El frente se hallaba cada vez más cerca del campo, así que los SS reunieron a los prisioneros y emprendieron una de las llamadas „Marchas de la muerte“. Todo prisionero que no era capaz de seguir caminando era fusilado al instante y lo dejaban allí tendido en la cuneta de la carretera. Durante un ataque aéreo, Lily se las arregló junto con otras mujeres Romaníes para huir. Se escondieron en el bosque y caminaron hasta alcanzar la frontera checa. Por fin estaban a salvo.

Lily consiguió sobrevivir al porrajmos.

Durante un tiempo se puso a trabajar para la Cruz Roja en un campo de Desplazados y, finalmente un día, se montó en un tren que la llevó a su casa, en  Hildesheim.

Sólo un año después de la guerra Lily se enteró de que su padre, Julius Franz y su hermana Waltraud habían vuelto a Hildesheim. Su madre y  cinco de sus hermanos perecieron asesinados en Auschwitz.


Waltraud Franz, hermana de Lily

© Privatbesitz Franz

Su padre y su hermana vivieron hasta su muerte en Hildesheim, Lily, sin embargo, emigró a Holanda, Alemanía ya nunca podría volver a ser su hogar, los nazis habían acabado con la vida de prácticamente toda su familia.

Lily se casó y reconstruyó su vida cerca de la ciudad de Utrecht.


Lily van Angeren-Franz

© Planet Schule


En 2006 dio testimonio de su experiencia en el Porrajmos ante el Parlamento Europeo.


Lívia Járóka MEP (EPP-ED, Hungary), Lily van Angeren, sobreviviente del porrajmos, Romani Rose, Presidente del consejo Central de los Sinti y Roma de Alemania, y Josep Borrell, Presidente del Parlamento Europeo Estrasburg0, 18/01/2006

© Parlamento Europeo


Lily van Angeren-Franz murió en la noche del 7 de marzo de 2011 en Woerden, Países Bajos.

Lily van Angeren Franz te bisterdon tumare anava.

Fuentes:

- Transcripción del testimonio de Lily van Angeren, en la inauguración de la exposición "El Holocausto contra los Romaníes y el racismo hoy en día en Europa" celebrada el 17 de Enero de 2006 en la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo.

- Hans-Dieter Schmid: Hildesheim im Nationalsozialismus. Die Deportation der Sinti aus Hildesheim im März 1943. Hildesheim 2002

- Lily : het unieke levensverhaal van een zigeunerin. Lily Franz; Henny Clemens; Dick Berts; Wim Willems. Ámsterdam: Forum, 1997.

- Raimond Reiter: Sinti und Roma im "Dritten Reich" und die Geschichte der Sinti in Braunschweig.

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993.Volumen I. Páginas 62-63.

- Documental „Wir haben doch nichts getan ...“ Der Völkermord an den Sinti und Roma

- Documental „Een stukje blauw in de lucht”