jueves, 23 de febrero de 2012

Władysław Szmyt

Wladyslaw Szmyt
©  Grzegorz Gałęzia, Krzysztof Białoskórski



Wladyslaw Szmyt nació el 20 de marzo 1924 en una familia nómada Romaní polaca.

Nació en una familia que llevaba una vida de acuerdo con las leyes eternas, costumbres y tradiciones Romaníes. Su padre fue un gran artesano calderero, por lo tanto nunca tuvo problemas de trabajo.

La familia era una gran multitud Wladyslaw vivía junto a sus abuelos, sus padres y ocho hermanos.

Desde la primavera hasta el otoño toda la familia viajaba por Polonia. Mientras que en invierno, estacionaban en un piso de alquiler en las ciudades o pueblos de la Gran Polonia.

Cuando Wladyslaw contaba catorce o quince años comenzó su aprendizaje con su padre. Esto no sucedió mucho tiempo antes de la guerra. Cuando ésta comenzó la familia se encontraba en el centro de Polonia, cerca de Kielce.

A finales de septiembre de 1939, las tropas alemanas invadieron Lubartow. Así que no les quedó otro remedio que quedarse a vivir durante varios meses en el área de esa ciudad.

En 1942, trató escapar de la persecución nazi junto a su familia, a través de Lvov. Sus padres no tuvieron suerte en su intento de huida y fueron arrestados en el interior de un tren cuando viajaban de Varsovia a Czestochowa, murieron asesinados a tiros. Wladyslaw se las arregló para llegar a Jaroslaw. Sin embargo, fue capturado cuando intentaba cruzar el río San. Durante varios meses permaneció detenido en Rzeszów y Nowa Deba.

En el otoño del 42 consiguió escapar y se escondió en los bosques de Świętokrzyskie. Encontró trabajo en una fábrica privada en Kielce. Pero de nuevo ante el cariz que tomaban los acontecimientos, no le quedó otro remedio que volver a ocultarse.

En abril de 1943 fue capturado por la Gestapo durante una redada contra los miembros de la Resistencia polaca. Fue llevado a la prisión de Radom.

En septiembre de 1943 fue enviado al KL Auschwitz-Birkenau. Allí se las ingenió para ocultar su identidad Romaní y fue clasificado como preso polaco, recibiendo el número de prisionero del campo, 150.321.

Aquí podemos leer un fragmento de su testimonio:

"El 14 de septiembre de 1943, me llevaron a Auschwitz en un transporte desde Radom. En el campo recibí el número de prisionero 150321, después de escribir, mi nombre y apellido, fecha y lugar de nacimiento, me tatuaron el número antes mencionado en mi brazo izquierdo, que se mantiene hasta hoy día. Durante cerca de dos semanas no trabajé, como ya dije - Yo estaba en el campo, pero me mantenían en cuarentena. Luego nos enseñaron a alinearnos en filas de a cinco, quitarnos y ponernos nuestros gorros cuando nos ordenaban hacerlo, y cantar canciones alemanas. También tuve que aprender a decir en alemán, muy rápidamente, mi número del campo, que me habían marcado al entrar al mismo. Durante el periodo de cuarentena, los SS y Kapos nos atormentaban a los prisioneros realizando durante horas ejercicios aeróbicos, lo llamaban deporte. Me dieron terribles palizas. A continuación, fui trasladado al campo de los hombres, la sección BIId en Birkenau. Al poco tiempo, empecé a trabajar en un comando que desmontar aviones accidentados (Zerlegebetriebe Komando301-B). Allí, el trabajo era relativamente bueno y no nos golpeaban con tanta frecuencia. Como he mencionado antes, me llevaron al sector BIId, cercano al Zigeunerlager. En ella se encontraban muchos miembros de mi familia, como por ejemplo, mi hermana, mi hija, mi cuñado, y varios de mis primos y primas. A menudo, me las ingenié para hablar con mi hermana o mi cuñado a través de la alambrada de púas. Sin embargo, esto no duraría mucho tiempo. Pronto, junto con otros de mis hermanos, los asesinaron en la cámara de gas".

El 2 de agosto de 1944  el campo gitano de Birkenau fue liquidado durante la noche. Muchos fueron testigos de las terribles escenas que se produjeron cuando los nazis empezaron a desalojar el campo. Wladyslaw Szmyt fue uno de ellos. Ya hemos visto que pese a que Wladyslaw era Romaní, había sido clasificado de manera incorrecta  por los nazis como prisionero político y encerrado en una sección de Birkenau cercana al campo Gitano donde muchos de sus propios familiares estaban encarcelados. La noche del 2 de agosto observó a través de la alambrada como unos niños Romaníes eran aplastados contra los laterales de los camiones y oyó disparos de pistola y de ametralladoras automáticas. Vio a los Romaníes responder al ataque y luchar con cuanta arma improvisada pudieron encontrar –en su mayoría cucharas y cuchillos- pero en poco tiempo fueron superados. Describe como fue la acción llevada a cabo por los alemanes contra los Romaníes que se encontraban en la sección BIIe de Birkenau, el Zigeunerlager:

“Comencé a gritar-dice- sabía que se los estaban llevando para matarlos. Que era el fin…” “Todo el mundo se defendió, se defendieron hasta el final. Ellos los golpeaban, los arañaban. Los alemanes habían traído camiones. Tiraron a los niños contra ellos.. Cuando vi esto, comencé a gritar. Y la gente me agarró, ya que tenían miedo de que los alemanes vinieran y lanzaran una granada de mano o algo así.

Me pusieron una manta para que me calmara y se sentaron conmigo.”

El 15 de agosto de 1944 fue trasladado al campo de concentración de Buchenwald, desde donde, después de cinco días, fue enviado a una fábrica en la que se fabricaban las bombas V1/V2 en el campo de concentración de Dora.

A principios de abril de 1945 fue trasladado al campo de concentración de Bergen Belsen.

Fue liberado por las tropas británicas el 15 de abril de 1945.

A su regreso a Polonia retomó su vida nómada, que había llevado con anterioridad a la guerra, a bordo de su carromato, se dedicó al comercio de oro, monedas y caballos.

En 1964, después de la introducción de una orden de estacionamiento forzoso para todos los Romaníes polacos, se estableció en Śrem, localidad cercana a Poznan.

En 1977 se trasladó a Pleszew. Tiene 6 hijos, 2 hijas, 16 nietos y 17 bisnietos.

Wladyslaw Szmyt
©  KCET Community Television of Southern California

Fuentes:

- Album “Those who survived”. Grzegorz Gałęzia, Krzysztof Białoskórski

- Artículo de Stowarzyszenie Romów w Polsce escrito por Jerzy Debski. Instituto histórico de los Romá en Oświęcimiu/Auschwitz

- “Voices of Memory: The Roma in Auschwitz” ICEAH, Państwowe Muzeum Auschwitz-Birkenau w Oświęcimiu, 3 de agosto de 2011

- Testimonio de Wladyslaw Szmyt en el documental Auschwitz: Los Nazis y la Solución Final (BBC)

- Auschwitz: Los Nazis y la Solución Final. Laurence Rees, Crítica, 2005. Página 349

jueves, 16 de febrero de 2012

Johann Horvath Kalitsch

Johann "Kalitsch" Horvath
© Mozes Heinschink


Johann Horvath, nació en 1912 y fue conocido como "Kalitsch" por la mayoría de los habitantes de Oberwart en el Burgenland austriaco.

Sin duda Kalitsch, pertenece a aquellas personas tocadas por la varita mágica de la originalidad, y que los hacen distintos a las demás personas. Kalitsch es uno de los contadores de historias y escritores Romaníes más brillantes de toda la Historia del pueblo Romaní.

Hasta el momento de su muerte acaecida en 1983 fue una de las personalidades con mayor autoridad en el asentamiento Romaní de Oberwart.

Kalitsch se casó con su primera esposa, de nombre Juliana, en 1935 y formó una familia:

-          Johann, nacido en 1933,

-          Theresia, nacida en 1935,

-          Irene, nacida en 1938.

Kalitsch  como muchos Romaníes del Burgenland fue deportado al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau durante la época nacionalsocialista por haber nacido Romaní,  él fue el único miembro de su familia que logró sobrevivir a los horrores del terrible campo polaco.

Después de su regreso del horror, a Kalitsch no le quedó nada y cuando se escribe nada, es nada de nada, en el Porrajmos perdió a sus tres hijos y a su esposa.

Tras finalizar la guerra volvió a Oberwart, en este pueblo de los 300 miembros de la comunidad Romaní que allí vivían antes del comienzo de la guerra tan sólo volvieron 20 personas.

Kalitsch no tenía trabajo y su vivienda, así como las del resto de la colonia Romaní había sido derruida, arrasada hasta los cimientos. Sin lugar donde alojarse y sin ingresos, Kalitsch y los demás Romaníes de la zona fueron alojados en barracones.

Johann Horvath se esforzó muchísimo tratando de rehacer su vida y consiguió una modesta prosperidad. En la década de los cincuenta se las arregló para comprar un terreno y construir una pequeña vivienda, todo ello conseguido con su esfuerzo y sudor, día tras día viajaba hasta Viena para trabajar allí como obrero no cualificado en la construcción. Este esfuerzo diario lo llevó a cabo hasta su jubilación.

En ese momento de su vida Kalitsch se unió sentimentalmente a la hermana de su primera esposa y comenzó a vivir con ella. Johann fue padre de otros cinco hijos (Karl, Helene, Alexander, Johann, Ludwig). En 1966 se casó con su pareja, Elizabeth (1924-1985), llamada "Lulu".

Durante los años 80 tuvo que soportar otro golpe fatal del destino, cuando su hija Helen murió en circunstancias trágicas a una edad temprana. Helen falleció dejando cinco niños que Kalitsch y "Lulu" cuidaron hasta el final de sus vidas.

En marzo de 1983 Johann Horvath, murió a la edad de 71 años a causa de un cáncer de pulmón.

Foto realizada en 1974 de Johann "Kalitsch" Horvath y los chicos del asentamiento Romaní de Oberwart (Burgenland [Austria])
© Mozes Heinschink


A pesar de las trágicas experiencias vividas durante la persecución nacionalsocialista Johann Horvath mantuvo intacto su optimismo y su alegría de vivir. Su personalidad y su carácter amable le convirtieron en una persona excepcional y muy popular. A pesar de sus terribles experiencias vividas durante la guerra, su principal prioridad siempre fue lograr el bienestar de su familia. La palabra resignación era una palabra desconocida para él. En la mayoría de asuntos relativos a su vecinos, Johann Horvath poseía un peso específico entre la comunidad Romaní, se había ganado el respeto no sólo de los suyos sino también el respeto de los Gaché (Payos), éstos lo llamaban "alcalde", debido a la importancia que teneía su opinión.

Los que conocieron personalmente a Kalitsch recuerdan de forma especial su gran hospitalidad y lo mucho que le encantaba estar rodeado de niños. La casa de Kalitsch, se convirtió en un punto de encuentro para los jóvenes y los ancianos, allí se encontraba el verdadero centro del asentamiento Romaní durante las últimas décadas. Siempre había una taza de café en la cocina, donde los invitados se servían ellos mismos, además de servir el brandy, una tradición de la casa.

Kalitsch se convirtió en un gran escritor, un narrador apasionado que cautivó al público con divertidas e instructivas historias. Sin pretenderlo ni buscarlo, Kalitsch ha contribuido a la conservación y transmisión de la tradición oral y la cultura Romá a las nuevas generaciones y por ende a mantener vivo el dialecto del romanó que se habla en el Burgenland austriaco.

La música fue otra de las pasiones de Johann Horvath. Cuando los ingresos se lo permitían, le encantaba comprarse nuevos instrumentos. Junto a su hijo, mantuvo la tradición de la "Neujahrsspiele" (Concierto de Año Nuevo). En el círculo cercano de sus viejos amigos ale gustaba cantar canciones que hablaban sobre su experiencia en el campo de concentración.

Además, son legendarias sus largas estancias en la posada "Zambo" y su afición por los juegos de naipes.

La periodista Mirjam Wiegele, en el curso de una investigación sobre las condiciones de vida de la población Romaní del Burgenland en los años 60 y 70, se reunió con Johann Horvath. Contrariamente a la mayoría de los Romaníes, que ocultaban su experiencia a los demás, Kalitsch no tuvo ningún reparo para narrarle sus amargas vivencias. A través de Mirjam Wiegele, la experiencia de Kalitsch llegó al público en general. Sus artículos aparecieron en varios periódicos y revistas, esto abrió un debate en la opinión pública, comenzando así un proceso, un examen crítico de la suerte "largamente olvidada que corrieron los Romaníes de Austria durante la guerra".

A partir de este momento se entabló una gran amistad, duradera en el tiempo, entre Kalitsch y la señora Wiegele.

Hace ya más de 30 años se produjo también el encuentro de Mozes Heinschink con Johann Horvath. Este encuentro hizo posible que se grabara a Kalitsch, con estas grabaciones al menos una parte de su repertorio de cuentos de hadas y canciones nunca caerán en el olvido. Uno de los cuentos de hadas escrito por Kalitsch titulado "Märchen vom dummen Hansi", junto con otras historias y canciones se publicó en el año 2000 en la colección "O Rom taj o Beng / Der Rom und der Teufel" y en el CD Schun, so me phukavav ... / Hör, was ich erzähle ..." dentro del Proyecto Romaní de Graz. Con estas colecciones, "Kalitsch" el narrador, el "alcalde", el testigo de una época, a los diecisiete años de su muerte recibió el merecido homenaje a toda una vida.

Mozes Heinschink, Johann "Kalitsch" Horvath, Mirjam Wiegele, Elisabeth "Lulu" Horvath
© Mozes Heinschink

Fuentes:

- Johann "Kalitsch" Horvath, artículo de Helmut Samer. ROMBASE. 2003

- Johann "Kalitsch" Horvath. In: Romani Patrin 2, (2000) páginas 4-7.

- Dorfzigeuner. Kultur und Geschichte der Burgenland-Roma von der Ersten Republik bis zur Gegenwart, de Claudia Mayerhofer, Wien. (1988)

jueves, 9 de febrero de 2012

Michael Böhmer

Michael Böhmer
© Mahnmal für die opfer des Nationalsozialismus in Koblenz e.v.



Michael Böhmer, nacido Reinhardt, vino al mundo el 2 de abril de 1930 en Hunsrückort Morbach.

Michael fue el segundo de los tres hijos de Anton Bamberger y Philomene Reinhardt. Sus padres se ganaban la vida como comerciantes, yendo por los pueblos y ciudades de los alrededores. En invierno para evitar toda su crudeza estacionaban en las inmediaciones de Morbach.

En 1938 la familia Bamberger/Reinhardt se trasladó a vivir a Koblenz, concretamente a la Wöllersgasse número 17.

Su padre y uno de sus hermanos trabajaban realizando obras para la ingeniería civil. Su madre siguió dedicándose al comercio.

Michael asistió al colegio y se siempre se sintió aceptado y querido por sus profesores y compañeros. Le encantaba aprender nuevas cosas y soñaba con converirse de mayor en un gran mecánico de automóviles.

En 1939 lo abuelos, Gottfried Bamberger y la abuela Anna, también se mudaron a vivir a casa de Michael, en la Wöllersgasse de Koblenz.

Por desgracia para Michael y su familia los nazis aumentaron la presión sobre los Romaníes que vivían en Alemania, empezaron a sufrir las visitas de personas del departamento de Higiene Racial con el objeto de proceder a su clasificación racial.

El 27 de abril de 1940 el Reichführer de las SS y jefe de la policía alemana Heinrich Himmler dio las órdenes precisas para proceder a la deportación de unos 2500 Romaníes que vivían en las zonas fronterizas del oeste y noroeste de Alemania, con destino al "Gobierno General" (territorios ocupados por los nazis en Polonia), así el 16 de mayo de 1940, por la mañana muy temprano, la policía judicial, vestidos con ropa civil, expulsaron fuera de su hogar a Michael y su familia, así como a numerosos Sinti que vivían en Koblenz (en total 77 personas). Los montaron a bordo de camiones y los condujeron al punto central de recogida que fue situado en el recinto ferial de Köln-Deutzer.

Los nazis pusieron un número a cada Sinti y estos números quedaban también estampados en sus pasaportes y en su documentación personal. Fueron deportados en tren hasta el Gobierno General en Polonia. Previamente, y antes de subir al tren los nazis los obligaron a firmar un documento por el que podían ser trasladados con destino a un campo de concentración.

A Finales de mayo de 1940 Michael junto a su familia llegaron al gueto judío de Chelze. Allí las personas malvivían en su interior (Judíos y Romaníes) en unas condiciones infrahumanas. El padre de Michael fue obligado a realizar trabajos forzados en una cantera de piedra caliza.

En sus memorias Michael señala lo siguiente:

“Yo me hallaba junto a mi padre trabajando en una cantera…Este trabajo resultaba terrible…Todo el mundo tenía heridas abiertas, especialmente en las piernas… Yo no era nada más que  un niño de diez años de edad que llevaba a cabo el mismo trabajo que hacían los adultos…”

Fue su capacidad para trabajar la que salvó a Michael de una muerte segura. Su hermano mayor y su hermana murieron de tifus en el gueto.

En el invierno de 1944/1945 Michael y su familia fueron liberado por los rusos. Una vez liberados volvieron a Koblenz. Después de la guerra, Michael se trasladó a vivir a Darmstadt lugar en el que contrajo matrimonio. Su esposa había sufrido un duro destino. Ella había sido deportada con su familia al "Campo Gitano" de Auschwitz-Birkenau, de allí fue transferida a Ravensbrück y se contó como la única superviviente de su familia en el genocidio de los Sinti y Roma cometido por los nazis y sus colaboradores, el Porrajmos.

Ambos han sufrido tremendas penurias a lo largo de sus vidas, intentando luchar contra las fatales consecuencias físicas y psicológicas derivadas de la persecución vivida durante la guerra. Los dos han vivido en medio de enormes dificultades padecidas en silencio en Darmstadt.

Michael Böhmer durante todos estos años arrastró las secuelas de la guerra, viviendo con una enfermedad, y padeciendo la humillación de haberle sido otorgada una irrisoria pensión, a pesar del terrible sufrimiento padecido.



Fuentes:

- „Ich war zehn Jahre alt. An viele Einzelheiten kann und will ich mich nicht entsinnen.“, Michael Böhmer: en: Herbert Heuss: Darmstadt. Auschwitz. Die Verfolgung der Sinti in Darmstadt, Frankfurt/Main 1995, Páginas. 82 – 85,

- Artículo “Arbeit im Steinbruch im Alter von erst zehn Jahren”, de Joachim Hennig publicado en Rhein-Zeitung el 20 de enero de 1999.

- Mahnmal für die opfer des Nationalsozialismus in Koblenz e.v.

sábado, 4 de febrero de 2012

Sophie Wittich


Sophie Wittich
© Loretta Walz



La Sintezza Sophie Wittich nació el 14 de mayo de 1913 en Neckarzimmern, distrito de Karlsruhe, Baden-Wurtemberg en Alemania. Esta localidad se encuentra sobre una ladera montañosa a la vera de un recodo del río Neckar.

A finales de marzo de 1943 los nazis la deportaron junto a su marido y a sus hijos con destino al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau. A Sophie Wittich le fue asigando el número de prisionera Z-5935.

Sus hijos:

-          Elsa Jolanta Wittich nacida en Neuhausen el 1 de junio de 1933, le tatuaron los nazis el número de prisionera Z-5936.

-          Ella Wittich nacida el 10 de julio de 1934 en Stuttgart, se convirtió al llegar a Auschwitz en la prisionera Z-5937

-          Horst Wittich nació el 10 de septiembre de 1935 en Bad kiemstadt, prisionero Z-5372.

-          Gisella Wittich nacida el 28 de abril de 1937 en Stuttgart, Z-5938

-          Marie Wittich nacida el 27 de noviembre de 1938 en Karlsruhe, prisionera Z-5939, murió en Birkenau el 21 de julio de 1943.

-          Florian Wittich nacido el 7 de enero de 1941 en Karlsruhe, prisionero Z-5373

-          Kuno Wittich nacido el 7 de agosto de 1942 en Karlsruhe, prisionero Z-5374, murió  en Auschwitz-Birkenau el 21 de mayo probablemente de 1943.

-          Faltan los datos de un octavo hijo.

Sophie estaba embarazada de un noveno hijo en Birkenau.

A los pocos meses de estar en Auschwitz, el resto de la familia que aún sobrevivía fue transferida al campo de concentración de Ravensbrück, allí a principios de 1945, los nazis esterilizaron por la fuerza a Sophie Wittich en el campo de concentración de Ravensbrück, hecho que sufrieron muchas mujeres Romaníes y el cual los historiadores, no lo han abordado con la debida profundidad.

Posteriormente, ya casi al final de la guerra, fue trasladada al campo de concentración de Bergen Belsen, allí vivió para ver el final de su cautiverio y ser liberada por las tropas británicas el 15 de abril de 1945.

Sólo tres de sus hijos sobrevivieron al Porrajmos.

Rehizo su vida en Alemania después de la guerra soportando el terrible dolor de tanto sufrimiento vivido durante la guerra por el simple hecho de ser Romaní.

Sophie Wittich murió en 1991 en Stuttgart.

Su testimonio permanecerá para siempre en el excepcional documental dirigido por Loretta Walz en 1993 y de 30 minutos de duración "Aber man kann des gar net so sagen, wie's wirklich war..." en el que sobrecoge especialmente como Sophie describe, con inmenso dolor, su propia esterilización y las circunstancias que rodearon a la esterilización forzosa de muchas Romaníes en Ravensbrück.



Fuentes:

- Documental "Aber man kann des gar net so sagen, wie's wirklich war..." Loretta Walz 1993. BRD. Loretta Walz Videoproduktion Berlin. Duración 30 minutos.

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993.Volumen I. Páginas 408-409

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993.Volumen II. Páginas 1044-1047