jueves, 30 de agosto de 2012

Erna y Hilda Reinhardt


Stolpersteine en memoria de Erna y Hilda Reinhardt en Trier
© Arbeitsgemeinschaft Frieden e. V.


Esta biografía está dedicada a dos niñas Romaníes Erna y Hilda Reinhardt. Sus padres se llamaban Rudi y Louisa (nacida Steinbach). Su progenitor trabajaba como artista.

Los nazis consideraron tanto a los Judíos como a los Gitanos como infrahombres y por tanto un elemento peligroso para lo que consideraban la raza superior, la raza aria. Ya en 1935, podemos leer en un comentario legal sobre las leyes raciales de Nuremberg: "la única sangre extranjera en Europa es la de los Judíos y Gitanos.”

Mediante una carta fechada el 27 de abril de 1940 el Reichsführer de las SS Heinrich Himmler, ordena el inicio de las deportaciones de familias Romaníes de las regiones occidentales del Reich hacia Polonia. Esta es la primera deportación masiva de familias enteras desde el Reich hacia la Polonia ocupada por los nazis. Las familias Sinti de Trier, entre las que se encontraba la de Erna y Hilda, a mediados de mayo de 1940 primero son trasladados a un campo de tránsito en Colonia-Deutz, ubicado éste en el centro de exposiciones, allí les hicieron fotografías para que quedaran registrados, además de someterlos a tratos humillantes, posteriormente ser deportadas en las próximas semanas en trenes con dirección a los guetos o campos de concentración ubicados en el Gobierno General. El primer tren con 938 deportados sale de la estación Deutz en la ciudad de Colonia, el 21 de Mayo de 1940.
 

Colonia mayo de 1940 Romaníes esperando antes de su deportación.
© Museen Köln
 
Erna Reinhardt nació el 16 de diciembre de 1932 en Trier. En el transcurso de la primavera o del verano de 1943 los nazis la enviaron al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau por haber nacido Romaní. Allí se convirtió en la prisionera Z-2828. Para una niña de diez años la supervivencia en mitad de aquel infierno resultó una tarea imposible y así el 10 de octubre de 1943 Erna Reinhardt falleció en el campo polaco.

Hilda Reinhardt nació el 22 de diciembre de 1937 en Trier, era la hermana pequeña de Erna, al igual que ella, fue enviada al campo de Auschwitz-Birkenau donde fue inscrita con el número de prisionera Z-2829. Hilda murió sin llegar a cumplir cinco años el 9 de agosto de 1943.

Trier, como homenaje a las dos niñas fallecidas en Birkenau instaló sendos Stolpersteine el 30 de octubre de 2006.
 
En 23 localizaciones de Colonia encontramos la placa con el texto escrito en bronce "Mai 1940-1000 Roma und Sinti" es el camino que siguieron los 1500 Romaníes el 16 de mayo de 1940, cuando 1.000 de ellos fueron deportados, desde el campo de confinamiento para Gitanos en Köln-Bickendorf hasta la Estación de tren Köln-Deutz, desde la cual fueron transportados a guetos y campos de concentración de Polonia.

© Fedor de Vries

Fuentes:

- Stolpersteine erzählen: Ein Wegbegleiter zu den Mahnmalen für Nazi-Opfer auf den Bürgersteigen der Stadt Trier. Herausgegeben von der Arbeitsgemeinschaft Frieden e. V. Trier. Texte & Recherchen: Andrea Bier, Heike Mauer, Anna Ullrich, Andreas Armann, Christoph Herrig, Thomas Kupczik, Markus Pflüger, Priv. Doz. Dr. Thomas Schnitzler, Adolf Welter, Thomas Zuche. 2008. Página 39

- Stattführer. Trier im Nationalsozialismus. Zuche, Thomas (Hrsg.) 3. Auflage, Trier, 2005

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen I. Páginas 208-209.

viernes, 24 de agosto de 2012

Augusta Hoffmann nacida Delis

Augusta Hoffmann nacida Delis
© Comunidad de Steinwende


Augusta Hoffmann nació con el apellido Delis el 27 de agosto de 1921 en Niedersteinbach cerca de Aschaffenburg.

Su familia Sinti había llevado durante generaciones un modo de vida nómada, pero sus padres decidieron que había llegado el momento de asentarse de manera definitiva en un lugar, por ello la familia se instaló en Hanau.

Augusta vivía junto a sus padres, Ferdinand y María y a sus nueve hermanos. Asistió al colegio y durante su adolescencia trabajó en la industria de la joyería de Hanau.

Augusta se casó poco tiempo después de que comenzara la II Guerra Mundial. Pronto se quedó embarazada y el 16 de junio de 1941 tuvo una preciosa niña, a la que puso por nombre Erna

           Su marido era soldado y murió en el frente durante el transcurso de la contienda.

La presión sobre la población Romaní en el interior del Reich había aumentado a partir del inicio del año 1943. La familia Delis se temía lo peor. Sus presentimientos se hicieron, por desgracia, realidad, en la noche del 20 de marzo de 1943, Augusta, su hijita de dos años de edad, sus padres y seis de sus hermanos (Anton. Filip, Josef, Andreas, Rosetta y Juliana) fueron detenidos por la policía. El delito del que se les acusaba; haber nacido Gitanos. Todos fueron deportados al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau en Polonia. Tras un duro viaje en el vagón de un tren para transporte de ganado llegaron al campo polaco, allí, nada más llegar,, les cortaron sus cabellos, les tatuaron sus números de prisioneros y les entregaron sus respectivos trajes de prisioneros. A Augusta le tatuaron el número de prisionera Z-5710. Su hija Erna se convirtió en la prisionera Z-5713.

Sus padres:
 
Delis, Ferdinand
Nacido el 3 de octubre de 1893 en Flonheim, Número de prisionero: Z-5174.
 
Delis, Maria
Nacida el 20 de octubre de 1891 en Hussenhofen, Número de prisionera: Z-5709, Falleció el 20 de septiembre de 1943.
 
Sus hermanos:
 
Delis, Anton
Nacido el 9 de mayo de 1920 Retzstadt  Número de prisionero: Z-5175, Murió en Birkenau en 1943
 
Delis, Filip
Nacido el 12 de mayo de 1924 en Baden  Número de prisionero: Z-5176.
 
Delis, Rosetta
Nacida el 8 de noviembre de 1925 en Gross Anheim, Número de prisionera: Z-5711.
 
Delis, Julianna
Nacida el 11 de enero de 1927 en Mernes, Número de prisionera: Z-5712.
 
Delis, Josef
Nacido el 9 de octubre de 1930 en Hanau, Número de prisionero: Z-5177
 
Delis, Andreas
Nacido el 11 de marzo de 1935 en Hanau), Número de prisionero: Z-5178
 
Su hija Erna no pudo sobrevivir durante mucho tiempo en mitad de aquel infierno y murió de hambre al poco tiempo de llegar al Campo de Familias Gitanas de Birkenau.

La vida en el campo resultaba de una dureza extrema. Los guardias que se encargaban de su vigilancia eran tanto hombres como mujeres. Con frecuencia las mujeres resultaban mucho peores que los hombres en el trato con los prisioneros. Augusta como estaba familiarizada con los trabajos de joyería, recibió la encomienda de trabajar con las joyas que les eran arrebatadas a los prisioneros nada más llegar a Auschwitz, Su trabajo consistía, primero en ordenar las joyas y posteriormente romper con unos alicates las joyas para extraerles las piedras preciosas.
 
Augusta supo que en el infame campo de concentración se hallaba el Dr. Mengele y fue testigo de un proceso de selección a la llegada de los prisioneros a Birkenau, Augusta observó cómo Mengele decidía con un movimiento de su dedo la vida y la muerte de los recién llegados.

            Augusta Delis fue transferida primero al campo de Wolkenburg, después al de Ravensbrück, posteriormente a Mauthausen y finalmente a Bergen-Belsen.

En Ravensbrück le fue encomendado, junto a muchas otras mujeres, la limpieza de los escombros producidos por los efectos de los bombardeos de la aviación aliada sobre Berlín, los ciudadanos de la capital del Reich las conocían como  "Las mujeres de los escombros".

En Bergen-Belsen fue obligada a cavar fosas comunes para enterrar los cadáveres de los prisioneros fallecidos.

Augusta Delis fue liberada por tropas del Ejército Británico en Bergen-Belsen el 15 de abril de 1945. Augusta en ese momento se hallaba extremadamente débil y gravemente enferma de tifus, la fiebre tifoidea avanzaba sin piedad debilitando el cuerpo de nuestra protagonista. Augusta recuerda a un soldado inglés que le proporcionaba medicina y un chocolate amargo y seco acompañado de galletas. Pronto se fue recuperando, y así en mayo de 1945 regresó de nuevo a su ciudad, Hanau. Augusta había conseguido sobrevivir al Porrajmos.

De toda su familia sólo su hermano Filip, y los dos hijos de su hermano Anton habían conseguido sobrevivir al genocidio nazi cometido sobre los Gitanos. Su hermana Margarethe tambie´n sobrevivió, ya que se había casado con un soldado de la Luftwaffe y se había marchado a los Estados Unidos poco después de la crisis de los Sudetes.

Del hogar de su familia no había quedado nada. Los nazis lo habían destrozado. Augusta se quedó primero a vivir con un amigo y poco tiempo después se le permitió vivir en una habitación en un hospital para excombatientes.

La vida continuaba en mitad del dolor por los que no estaban y el deseo de vivir. En un baile, conoció a Mieczyslaw Hoffmann, nacido en Posen. Había sido enviado a Alemania en 1939 formando parte de un grupo de prisioneros de guerra polacos. Había trabajado durante varios años en Emmen bei Iserlohn, en el transcurso de la guerra fue detenido por la Gestapo y finalmente terminó en el campo de concentración de Buchenwald, donde fue liberado. La pareja se casó el día de Nochebuena de 1949 en Hanau.

En los años cincuenta, la pareja llegó a la región del Rhineland-Palatinado. Mieczyslaw Hoffmann encontró trabajo en Vogelweh, cerca de Kaiserslautern.

Entre dificultades la familia Hofmann fue progresando. Montaron una granja de pollos (En ocasiones llegaron a tener 1500 pollos) y sembraron un huerto con una gran cantidad de frutas y verduras. Construyeron, por fin, una casa de madera donde se trasladaron a vivir en 1971. En su trabajo, la pareja Hoffmann encontró durante años la ayuda eficaz y activa de Erika Zecevic.

El 20 de agosto de 2010, Augusta Hofmann murió en Landstuhl, a la edad de 88 años.
 


El 20 de marzo de 1999 la ciudad de Hanau colocó una placa en recuerdo de los Romaníes víctimas del Porrajmos:

“Bajo el régimen de violencia nacionalsocialista en Hanau, los gitanos fueron humillados, torturados y perseguidos solo por pertenecer a una minoría étnica.

En marzo de 1943, los gitanos de Hanau fueron deportados al campo de exterminio de Auschwitz, la mayoría de ellos murieron asesinados.
En total, el genocidio se cobró la vida de  500.000 Sinti y Romá.
Recordamos con tristeza a estas personas y su destino. Su memoria es un recuerdo constante para nosotros.
La ciudad de Hanau"

Fuentes:

- Artículo de Roland Paul en honor de Augusta Hoffmann aparecido en la web de la Comunidad de Steinwende.

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen I. Páginas 394-395.

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen II. Páginas 1034-1035.

- Hanau, Auschwitz: zur Verfolgung der Sinti in Hanau und Umgebung. Udo Engbring-Romang. Brandes & Apsel, 2002 – Página 118

jueves, 16 de agosto de 2012

Karl Pasquali


Karl Pasquali
© Dokumentations und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma


Karl Pasquali nació en el seno de una familia Sinti el 12 de noviembre de 1922 en Bakerde (Distrito de Meppen) en Emsland.

Su padre era el propietario de un circo. Sus padres, Anna y Josef Pasquali trabajaban juntos en el bello espectáculo de la lona.

Karl Pasquali creció al lado de sus hermanas Maria y Veronika y sus hermanos Johannes, Heinrich y Martin.

En la década de 1930, Karl trabajó como artista de circo y bailarín de claqué en el circo de su padre y en el circo de August Traber. Nuestro protagonista era un artista de gran talento y en cada actuación conseguía la total conexión con el público ya que conseguía transmitir la enorme pasión que nuestro protagonista sentía por su trabajo. Karl también mostró un gran interés por los caballos y por otros animales del circo.

Karl Pasquali como un joven bailarín de claqué a finales de la decada de 1930
© Dokumentations und Kulturzentrum deutscher Sinti und Roma


La vida transcurría con normalidad para Karl y su familia a pesar de que los nazis estaban en el poder desde comienzos del año 1933. Todo cambió en septiembre de 1939, Karl Pasquali fue detenido por primera vez por la policía de Essen por su presunta participación en una pelea contra un hombre de las SS. Pero al poco tiempo fue puesto en libertad porque la policía quería retomar desde el principio la investigación pues los hechos no estaban muy claros. El 10 de febrero de 1940 la policía arrestó de nuevo a Karl. Junto a sus hermanos Johannes, Josef y Martin, Karl Pasquali fue conducido al Centro de detención de Essen. El 13 de marzo de 1940 se llevaron a los cuatro hermanos, junto con tres de sus primos, que también habían sido detenidos al campo de concentración de Sachsenhausen, cercano a Berlín.

Listado de prisioneros KZ Sachsenhausen, entre ellos aparecen los hermanos Pasquali.
© Archivo KZ-Gedenkstätte Sachsenhausen.

Después de la guerra, Karl Pasquali contó que todos los Gitanos fueron transportados en un vagón de ganado y que el viaje a Sachsenhausen duró unos tres días. Casi no pudieron dormir durante todo el viaje y no les dieron nada para comer. Nada más llegar les cortaron el pelo y les dieron el traje de rayas que llevaban puesto los prisioneros de los campos de concentración, así como le cosieron el número de prisionero en el traje. A Karl Pasquali se convirtió para los nazis en el número de prisionero del campo de concentración de Sachsenhausen, 20931. En Sachsenhausen a diferencia de Auschwitz, el número de prisionero no era tatuado en el brazo. En esa fecha Karl contaba con tan solo 18 años. Todos los prisioneros Sinti y Romá del campo ocupaban dos barracones en una misma zona del mismo. Cada uno de estos barracones estaban ocupados por unos 260 Romaníes. En los barracones solamente había hombres. En Sachsenhausen, a los prisioneros se les daba poca comida y muy mala. Había días en que tan solo recibían un poco de sopa, otros días un pedazo de pan. Por la noche, cada prisionero tenía que lavarse en los baños y luego se acostaban a dormir en las literas de tres pisos. Desde ese momento el silencio era absoluto, Karl Pasquali recuerda el enorme miedo que sentía cuando llegaba la noche. Algunas noches llegaban al barracón los hombres de las SS cogían algunos prisioneros Sinti, se los llevaban, los desnudaban y los duchaban con agua helada. Algunos prisioneros no podían soportar los castigos y vejaciones a que se veían sometidos a diario, eso le ocurrió al hermano de Karl, Johannes, que el 9 de mayo de 1940 fue encontrado ahorcado en los baños.

En el transcurrir del verano de 1940 Karl fue transferido al campo de concentración de Neuengamme, cerca de Hamburgo. Allí permaneció hasta el verano de 1942, el 1 de agosto de ese año fue trasladado al campo de concentración de Dachau, donde recibió el número de prisionero 32800.
Inscripción en el Libro de registro de entradas de prisioneros al campo de concentración de Dachau. Karl Pasquali número 32 800
© Archivo KZ-Dachau.

Karl consiguió sobrevivir a pesar de sufrir los terribles experimentos que sobre la hipotermia en agua se llevaron a cabo en el campo cercano a Munich a cargo del doctor Siegmund Rascher. El encargo había partido de la fuerza aérea alemana, Luftwaffe, muchos de sus aviones eran derribados y sus pilotos caían a las frías aguas del Mar del Norte en sus incursiones sobre Gran Bretaña. Mediante estos experimentos querían saber qué órganos del cuerpo se paralizaban primero a causa del frío y las condiciones en que se producía la muerte en agua a temperaturas tan bajas. Para este fin fueron utilizados prisioneros como Karl Pasquali, estos eran sumergidos en tinas de metal llenas de agua y hielo vistiendo los uniformes y chalecos salvavidas que vestían los aviadores alemanes, les conectaban los instrumentos de medición y usando a un prisionero desnudo como control para verificar la resistencia del cuerpo humano a la congelación. En total unos 90 prisioneros murieron durante los experimentos. Karl Pasquali sobrevivió aunque quedó muy debilitado.

En octubre de 1943, Karl Pasquali fue trasladado al campo de concentración de Buchenwald, donde fue obligado a realizar trabajo esclavo en la cantera. Debido a que de forma constante inhalaba el polvo de piedra y a consecuencia de la debilidad  que le provocaba la dureza del trabajo y la mala y escasa alimentación, Karl enfermó de tuberculosis, al igual que muchos otros prisioneros. Como ejemplo de lo duro que era el trabajo en la cantera valga un ejemplo, tan pronto como un prisionero, aunque estuviese enfermo, paraba de trabajar para tomarse un respiro, los kapos lo golpeaban de forma brutal. O peor aún los soldados de las SS le pegaban un tiro, así le ocurrió a un íntimo amigo de Karl. Su muerte, unida a la de su hermano en Sachsenhausen, provocó un hondo desánimo en el ánimo de Karl.

Pero sus ganas de sobrevivir vencieron al desánimo en mitad de tanta barbarie y en abril de 1945 Karl Pasquali fue liberado por tropas del ejército estadounidense cuando formaba parte de una de las terriblemente famosas marchas de la muerte que los soldados de las SS organizaron en Dachau ante la cercanía de las tropas aliadas a Munich. El grupo de Karl se dirigía a Flossenbürg, 220 kilómetros de camino a pie. En estas marchas forzadas los prisioneros recorrían largas distancias bajo la fuerte guardia de los SS y en ocasiones en condiciones meteorológicas extremamente duras. Durante estas marchas de la muerte, los guardias de las SS maltrataban brutalmente a los prisioneros. Siguiendo órdenes explícitas fusilaban a los prisioneros que no podían caminar más.

Tras su liberación Karl estaba tan enfermo y débil que tuvo que pasar seis meses ingresado en un sanatorio para curarse de la tuberculosis. Pasado un tiempo se recuperó y recobró las fuerzas.

A finales de 1945 se establece en Oldenburg, en el norte de Alemania, en esta ciudad se enteró de la muerte durante el Porrajmos de dos de sus hermanos, tan sólo su hermano Martín y sus dos hermanas Verónica y María habían conseguido sobrevivir a los terribles años de persecución de los nazis. Sus padres Anna y Josef Pasquali habían sido deportados en 1943 al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau y murieron asesinados allí.

Karl, tras la guerra, comienza ganándose la vida como comerciante textil en Oldenburg, para ello monta un negocio junto a su hermano Martin. Las huellas de tanto sufrimiento y dolor (experimentos en Dachau, trabajo esclavo en la cantera en Buchenwald, tuberculosis…) durante su años en los campos no le permitían trabajar donde verdaderamente él quería, en el circo.

En 1962 el amor llama a la puerta de Karl y contrae matrimonio con la artista de circo Brigitta Köhler. Forman una gran familia y tienen seis hijos.

De 1962 a 1972 ve cumplido uno de sus sueños, entra a trabajar como payaso en el circo propiedad de su suegro.


Karl Pasquali
© Familia Pasquali


En 1972 monta un nuevo negocio, una pista de ponis “Texas Reitbahn” (Pista de equitación Texas). Pronto esta atracción llega a convertirse en una de las más populares en las ferias y fiestas de las localidades de la Baja Sajonia.



Texas Reitbahn
© Familia Pasquali



El señor Paquali en su atracción “Texas Reitbahn” en 1977/78
© Dokumentations und Kulturzentrum deutscher Sinti und Roma


En 1983 la atracción de Karl Pasquali “Texas Reitbahn” recibe un premio de la ciudad de Oldenburg

Premio de la ciudad de Oldenburg a la atracción "Texas Reitbahn" en 1983
© Dokumentations und Kulturzentrum deutscher Sinti und Roma


En la década de 1980 la atracción pasa a llamarse “Bonanza Reitbahn”

Bonanza Reitbahn en 1983
© Familia Pasquali


En el año 1999 muere Karl Pasquali. Su esposa Brigitta y su hijo Adriano continúan con el negocio familiar.



Bonanza Reitbahn
© Familia Pasquali


Adriano Pasquali ha escrito y grabado una canción de rap dedicada a su padre titulada “Dead Smoke“ Esta canción es un canto a la memoria de los sufrimientos padecidos en los campos de concentración y el destino de los prisioneros y con el fin de prevenir y garantizar que nunca más se repitan.

Aquí dejo el enlace para que puedan disfrutar de la atracción que comenzó Karl Pasqualli. Pero lo mejor es que aquellos que puedan lleven a sus hijos a disfrutar de los ponis en la “Pista de equitación Bonanza”


Fuentes:

- Trabajo de clase realizado por los estudiantes Michela Pasini, Simona Piazza  y Jaqueline Kasparek, de la clase de 9º curso de la escuela Humboldt en Mannheim dentro del proyecto del libro conmemorativo de Dachau..

- Biografía de karl Pasquali del Dokumentations- und Kulturzentrums Deutscher Sinti und Roma en Heidelberg.

- Archivo KZ-Gedenkstätte Sachsenhausen.

- Archivo KZ-Gedenkstätte Dachau.

- Medical care and crime : the infirmary at Sachsenhausen concentration camp 1936-1945, Astrid Ley; Günter Morsch. Metropol Verlag, Berlín. 2007. Páginas 256-259

- http://bonanza-reitbahn.de/familien.html.

lunes, 6 de agosto de 2012

Helena Majowska

Helena Majowska
© Romowie. Skazani na zagładę


Helena Majowska nació el 12 de agosto 1927 en Bochnia, ciudad situada al sudeste de Polonia a unos 41 kilómetros de Cracovia.

Helena y su familia fueron detenidos y arrestados por la Gestapo en marzo de 1943. El delito cometido para los nazis, haber nacido Gitanos.

Helena y su familia fueron recluidos en el campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau. Poco antes de la liquidación del campo de Familias Gitanas en la sección BIIe de Birkenau fue trasladada a Auschwitz I. La mañana del 3 de agosto de 1944, Helena y los integrantes Romaníes del último transporte de Gitanos con destino a Ravensbrück pasaron por delante del vacío y desolado Campo Gitano.

Restos de los barracones de madera de la sección BII de Birkenau sectores BIIb BIIe
© Pawel Sawicki


Este es el testimonio de Helena Majowska prisionera en el Zigeunerlager de Birkenau. Recogido en el film documental: Romowie. Skazani na zagładę “Romaníes condenados al exterminio” dirigido por Bartosz Boruta:

“Cuando  ellos nos llevaron allí. Nosotros vimos el campo y a todas esas personas con las chaquetas de rayas. Había un barril allí, sabes, uno de madera, en el que nos daban la comida, y los prisioneros rebañaban la comida con sus dedos mientras los alemanes los golpeaban con las porras, los echaban lejos de los barriles. Llorábamos de miedo porque sabíamos que estábamos condenados.

Todos teníamos que salir fuera del barracón y nuestro supervisor jefe de barracón nos obligaba a formar en filas de 5 personas cada una y esperábamos a que llegara un alemán, venía y nos contaba. Y cuando la cuenta no concordaba con sus números, teníamos que permanecer allí durante horas, por lo general tres o cuatro horas. No nos permitían sentarnos y cuando pasaba al lado nuestra se nos quedaba mirando con mucha atención. Cuando veía que alguien se encontraba enfermo, débil o simplemente no le gustaba su aspecto, le ordenaba, a esta persona, dar un paso fuera de la fila de manera inmediata. A esa persona se la llevaban directamente a un horno crematorio y la quemaban.

Había otro guardia vigilando la zona. Yo iba a por agua, estaba a punto de irme, él me golpeo con un palo en la parte de atrás de mi cabeza. Yo era una niña pequeña y derramé el agua. Me caí y no me daba cuenta de que era lo que estaba pasando. Yo solo sabía que había derramado el agua y que estaba toda mojada.

Tres Gitanos… Tres Gitanos se escaparon del campo, pero los volvieron a capturar. Los capturaron. Los trajeron de nuevo al campo y los castigaron. Los demás tuvimos que permanecer todo el día en filas de cinco y presenciar como los ahorcaban. Tuvimos que ver todo eso. Y a pesar de que ya estaban muertos, durante dos o tres días los dejaron allí para que los viésemos. Eso era una advertencia para los demás.  Generalmente ellos se llevaban a los Judíos al horno crematorio. Ellos no querían gastar gas en los niños pequeños envueltos en mantas. Calentaban los hornos crematorios, y les prendían fuego, mucho fuego, los veíamos como los quemaban.

Y cuando prepararon el último transporte, nos enviaron a Auschwitz, el de ladrillo, tú sabes, de allí. Y en esa noche se llevaron al horno crematorio a los niños que estaban solos, a las madres, a los padres, a las personas incapaces de trabajar, a los lisiados y a madres con sus hijos, a todos se los llevaron al crematorio. Por la mañana, después de pasar la noche, despertamos en Auschwitz, en el camino de regreso, pasamos por los barracones en los que habíamos vivido en Birkenau, no había nadie allí. La puerta estaba abierta de par en par no había ni un alma en el campo. Estaba completamente vacío.”

A primeros de agosto de 1944 la transfirieron al campo de concentración de Ravensbrück. Helena formaba parte del último transporte de Gitanos de Auschwitz con destino al campo de Ravensbrúck. El convoy estaba formado por 490 mujeres y niños. En Ravensbrück Helena fue obligada a realizar trabajo esclavo.

Helena Majowska sobrevivió al Porrajmos, había pasado en los campos nazis más de 2 años.

Nadie de su familia sobrevivió, tan sólo ella. Todos habían muerto asesinados.

Después de la guerra se estableció en Opole.

Fuentes:

- Documental: Romowie. Skazani na zagładę

- Stowarzyszenie Romowie Helena Majowska

- The Jewish Women of Ravensbrück Concentration Camp. Rochelle G. Saidel. Terrace Books, 2006. Página 39