martes, 31 de diciembre de 2013

Charlotte Weiss y familia

Charlotte Weiss
© Mindener Tageblatt


Charlotte Weiss nació el 21 de enero de 1935 en Lobach (Alemania).

La familia de Charlotte vivía en Hannover y estaba conformada por el padre, Karl Weiss (nacido en 1912 en Osterlinde), su esposa Anna Weiss, nacida Pranden (vino al mundo un 29 de marzo de 1914 en Bueren Beckhausen). La familia fue creciendo hasta contar con cuatro hijos: la mayor, Charlotte (nacida en 1935), Rudolf (nacido el 8 de abril de 1936), Maria (en 1937) y Berta Rosa (nacida el 24 de marzo de 1940 en Hannover).


En 1936 en Berlín, el Ministerio del Interior del Reich había creado bajo la dirección del Dr. Robert Ritter el “Centro de Investigación para las Ciencias Genéticas” integrado en el Ministerio del Interior y que desde 1937 se le conocería por el “Centro de Investigación para la Higiene Racial y Biología de la Población” integrado en el Ministerio de Salud. El 8 de diciembre de 1938 Himmler había emitido una circular para “Combatir la plaga gitana” dando competencias a la policía penal para identificar, previa investigación de los expertos raciales, a todos los Gitanos que viviesen en el Reich. Los grupos de trabajo llevaron a cabo estudios genealógicos y antropológicos sobre los Romaníes con el apoyo de las autoridades del estado y de la iglesia. Obligaron a las personas a proporcionar información sobre sus relaciones familiares, para elaborar con ellas su árbol genealógico y midieron todo aquello que se considerase mensurable. Los doctores Robert Ritter y Eva Justin prepararon 24.000 "evaluaciones raciales" que se utilizaron para planificar y ejecutar el genocidio de los Romaníes del Reich.


Diagnóstico Racial elaborado por el Director
del Instituto de Higiene Racial y Biología de la Población Robert Ritter
© KAM, Stadt MindenGII, Nr. 385


En 1940 la familia Weiss trasladó su domicilio desde Hannover a Minden. Las autoridades nazis habían categorizado a los Weiss como "Zigeunermischlinge" (parcialmente Gitanos) esto, a ojos de las autoridades raciales nazis significaba para la familia un grave problema, pues los catalogaba como racialmente inferiores y potenciales enemigos del pueblo alemán.

A primeros de marzo de 1943, Charlotte, con tan solo 7 años de edad, junto a su familia fueron deportados al Campo de Concentración y Exterminio de Auschwitz-Birkenau, lugar donde Charlotte quedó registrada con el número de prisionera Z-151.

- Karl Weiss el padre Z-134

- Anna Weiss la madre Z-150

- Rudolf Weiss Z-135

- Maria Weiss (posiblemente Z-152)

- Berta Weiss Z-153

Berta, la más pequeña de todos los hermanos fue la primera en encontrar la muerte el 12 de abril de 1943, Anna Weiss, la madre, murió asesinada el 29 de marzo de 1944, Maria falleció el 30 de abril de 1944 y Rudolf murió en una fecha no especificada de 1944.

María C. internada en Auschwitz junto a la familia Weiss, emitió bajo juramento en agosto de 1953 ante el "Kreisanerkennungsausschuss Minden für rassisch Verfolgte" la siguiente declaración:

"Yo el 3 de marzo de 1943 junto a Ana Weiss y sus hijos Rosa, Marie y Rudolf Weiss fuimos deportados al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau (campo de gitanos). Allí fui testigo de como murió la hija menor, Rosa, unos 14 días después de la llegada al campo. Yo vi a la niña muerta. Fuimos alojados en un barracón. En 1944, la Sra. Anna Weiss murió, contrajo el tifus y por esa razón, la mataron con una inyección, 15 minutos más tarde estaba muerta. Yo vi a la Sra. Weiss morir porque estaba en mi litera (estábamos cinco personas en cada uno de los huecos de las literas). La niña Maria Weiss, mi ahijada, también murió en 1944, después de que unos días antes, la llevaran a la enfermería. Al hijo, Rudolf, también lo trasladaron a la enfermería en 1944".

Charlotte Weiss, en uno de los varios transportes que los nazis organizaron entre la primavera y meses de junio y julio de 1944 fue transferida, primero al Campo de Concentración de Ravensbrück y posteriormente al de Bergen-Belsen, donde ya en los días finales de la guerra tuvo que soportar una de las terribles marchas de la muerte.

Charlotte sobrevivió al Porrajmos y después de su liberación volvió a Minden, donde vive en la actualidad. Su padre, sobrevivió a Auschwitz y murió en 1961.

El 26 de noviembre de 2013 se situaron cuatro stolpersteine, en la Ritterstrasse 32/34 de Minden, en memoria y recuerdo de Rudolf, Berta, Maria y Anna Weiss fallecidos en el Porrajmos.

Fuentes:
- Stolpersteine für Mitglieder der Mindener Familien Weiss und Grannemann. Jürgen Langenkämper. Mindener Tageblatt del 23 de noviembre de 2013.
 - Sieben neue Stolpersteine für ermordete Sinti aus Minden gesetzt. Stefan Koch. Mindener Tageblatt del 27 de noviembre de 2013.
 - Nicht einmal die Hälfte überlebte das KZ. Kristan Kossack. Mindener Tageblatt del 27 de noviembre de 2010.
 - La destrucción de los judíos europeos. Escrito por Raul Hilberg. Ed. Akal Página 1105.
 - Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen I. Páginas 34-35.

 - Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen II. Páginas 736-737.

martes, 24 de diciembre de 2013

La historia de Alfred Friedrich y Frank Steinbach

Alfred Friedrich
© Dokumentations und Kulturzentrum deutscher Sinti und Roma
 
Frank Steinbach
© Dokumentations und Kulturzentrum deutscher Sinti und Roma



La historia de los Romaníes Alfred Friedrich y Frank Steinbach va indisolublemente unida a una decisión, tomada esta casi al final de la guerra y que salvó sus vidas de las garras de la muerte.

Alfred Friedrich nació el 26 de julio de 1930 en Berlín.

Frank Steinbach vino al mundo el 14 de junio de 1932 también en la capital de Alemania.

En marzo de 1943 y dentro de la ola de deportaciones de Romaníes hacia el Este consecuencia de la publicación del Decreto de Auschwitz, Alfred Friedrich fue deportado al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau en Polonia, llegó allí el 14 de marzo de 1943, los nazis lo convirtieron en el prisionero Z-2895.

Frank llegó poco tiempo después, concretamente el 31 de marzo de 1943 y le asignaron el número de prisionero Z-5677.

Ambos fueron conducidos a la sección BIIe de Birkenau, el conocido como Campo para Familias Gitanas.

En fecha anterior a la liquidación del Zigeunerlager de Birkenau son transferidos con destino al campo de concentración de Ravensbrück y de allí conducidos finalmente al campo de concentración de Sachsenhausen.

En los últimos días de la contienda mundial, el Ejército Rojo se acercaba al campo de concentración de Sachsenhausen, por ello los SS procedieron a evacuar el campo.

La evacuación comenzó en la madrugada del 21 de abril de 1945, miles de prisioneros, partieron hacia el noroeste, mientras que 3.000 prisioneros que estaban demasiado débiles o enfermos para viajar se quedaron atrás. El ejército rojo liberó a estos últimos al día siguiente.

Alfred y Frank formaban parte de aquellos que partieron en la terrible marcha de la muerte. Las columnas caminaban de un orden de entre 20 y 40 kilómetros cada día, en medio de un clima frío y húmedo, cuando caía la noche los prisioneros dormían al raso. Los prisioneros avanzaban muy lentamente, los SS tenían órdenes de matar o de actuar por su propia iniciativa ante cualquier movimiento extraño que observaran por parte de algún prisionero, del mismo modo y de forma periódica y sistemática, los SS mataban a aquellos que se quedaban rezagados. El 29 de abril la columna de prisioneros se hallaba entre Parchim y Schwerin.

 
Prisioneros de Sachsenhausen fotografiados en abril 1945
durante una parada en un área despejada de un
bosque en el transcurso de la marcha de la muerte.
© Willy Pfister, ICRC Genf


En medio de aquel caos y temiéndose lo peor, Frank y Alfred tomaron la decisión de huir, así lo hicieron, consiguiendo escapar.

 
Monumento que recuerda el camino que siguieron
los prisioneros en la Marcha de la Muerte de Sachsenhausen.
© Selina Kallweit. Hans-Carossa-Gymnasium / Berlin-Spandau


Alfred Friedrich y Frank Steinbach lograron sobrevivir al Porrajmos.

Fuentes:

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen II. Páginas 900-901.

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen II. Páginas 1062-1063.

- "Den Rauch hatten wir taeglich vor Augen". Romani Rose. Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma. 1999 - Página 339.

- SHOA - Enciclopedia del Holocausto, Yad Vashem y E.D.Z. Zadoff, Efraim (Ed.), Nativ Ediciones, Jerusalen 2004. Basado en: Rozett, Robert & Shmuel Spector (Ed.), Encyclopedia of the Holocaust, Yad Vashem and Facts On File, Inc., Jerusalem Publishing House Ltd, 2000

- The national socialist genocide of the Sinti and Roma: Catalogue of the permanent exhibition in the State Museum of Auschwitz. Romani Rose and Silvio Peritore, Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma, Heidelberg. Página 308

- Sachsenhausen concentration camp 1936-1945. Evacuation, death marches and Liberation. Memorial and Museum Sachsenhausen.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Familia Strauss

Stolpersteine en memoria de la familia Strauss
ubicados en la Schützenstraße, 24 de Osnabrück
© Universitat Osnabrück


La familia Sinti Strauss vivía en Osnabrück, ciudad de la Baja Sajonia alemana. El matrimonio, formado por Heinrich Strauss (nacido en Thiene, Bélgica el 14 de septiembre de 1896) y Sibilla Strauss (nacida el 26 de octubre de 1896 en Wulkau) tuvo cuatro hijos; la hija mayor, Anna, nació el 21 de junio de 1920 en Lengerich oder Dropa, Walter, vino al mundo el 8 de noviembre de 1925, Hildegard, nació el 23 de mayo de 1934 y Margot, la hija pequeña, principió su vida un 28 de junio de 1939, los tres hijos más pequeños nacieron en Osnabrück.

Heinrich se ganaba la vida como músico, pero dentro de la progresiva política de exclusión seguida por los nazis contra la población Romaní del Reich y como se recoge en el documento adjunto que pertenece al "Boletín Oficial de la Cámara de Música del Reich" Heinrich fue expulsado de la Cámara de Música del Reich el 28 de agosto de 1939 por su origen Gitano, perdiendo por lo tanto el derecho a ejercer su profesión y con ello el sustento de su familia.

 
Documento de expulsión de Heinrich Strauss
de la Cámara de Música del Reich.
© Universitat Osnabrück


Todo empeoró cuando la Kripo de Osnabrück detuvo a 54 Romaníes de la ciudad el 1 de marzo de 1943, para con posterioridad reagruparlos junto a otros Romaníes de la región y proceder a su deportación, en uno de los primeros convoyes conformados con Gitanos que llegaron al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau en Polonia.

A su llegada al campo los Romaníes eran obligados a bajar de los vagones en medio de una nube constante de insultos, gritos y golpes, ladridos de los fieros pastores alemanes. Se le ordenaba formar en filas de a cinco, así, en formación marchaban desde la rampa donde los había dejado el tren hasta el campo. Ya allí, se procedía a un baño general, bajo vigilancia de las SS. El baño comunal significaba una fuente de enorme vergüenza para muchos Gitanos, ya que de acuerdo a la tradición Romaní una mujer no debe desnudarse delante de hombres extraños. Después del baño los conducían a la Schreibstube, allí quedaban registrados en el Hauptbuch del “Zigeunerlager“ y les entregaban los triángulos de tela utilizados para marcarlos, y que tenían que coser en su ropa. También se les tatuaba un número en su antebrazo izquierdo, comenzando con una gran letra Z (en alemán Zigeuner significa Gitano). Se denigraba a seres humanos para convertirlos en simples números. En ese campo los Strauss quedaron registrados con los números de prisionero:

- Heinrich Strauss Z-459

            - Walter Strauss Z-460

- Sibilla Strauss Z-530

- Anna Strauss Z-531

- Hildegard Strauss Z-532

- Margot Strauss Z-533

Los internaron en la Sección BIIe de Birkenau, el Zigeuner-Familienlager. Esta sección del campo medía unos 150 por 170 metros, rodeada de valla electrificada. En este área había 32 barracones de madera, sin ningún tipo de aislamiento que los protegiera de las gélidas temperaturas invernales. Los barracones se diseñaron para albergar entre 300 y 400 personas por cada barracón, pero durante el tiempo que existió el Campo Gitano se apretujaban en cada Block entre 1000 y 1200 personas. Al contrario que en otras partes del complejo de Auschwitz, las familias Romaníes quedaron alojadas juntas. (La única excepción comparable en Auschwitz-Birkenau fue el Campo Familiar de Terezín) se les permitía llevar ropas de civiles y dejarse crecer el cabello. En cada barracón había muchas literas de madera de tres alturas, que medían 185 cm de largo por 280 cm de ancho, los prisioneros dormían de a cinco o seis por cada plancha de madera, situados de forma transversal para aprovechar el escaso espacio disponible.

 
Interior de un Barracón de Auschwitz-Birkenau
© Yad Vashem


A diferencia de los de otros campos, los prisioneros en el campo Gitano no fueron incluidos en los comandos de trabajo fuera del la sección BIIe. Trabajaron en su mayoría en el interior del mismo, lo que a menudo significaba la realización de trabajos innecesarios que no perseguían ningún objetivo. Las catastróficas condiciones de vida, el constante trato vejatorio y sobre todo la enorme escasez de alimentos y la falta de higiene sembraron de muerte el Zigeuner-Familienlager de Birkenau. Los prisioneros siempre tenían hambre. La “comida” consistía en una especie de sopa aguada hecha con carne y verduras podridas, un poco de pan, algo de margarina, té o una bebida amarga parecida al café. Tener diarrea se convertía en algo muy común. Los prisioneros se debilitaban por la deshidratación, la insalubridad y el hambre, contrayendo con suma facilidad enfermedades contagiosas como el tifus, la sarna, la fiebre tifoidea o el sarampión. Muchos niños se vieron afectados en el área facial por la enfermedad Noma. Cada día suponía una extraordinaria lucha por sobrevivir en mitad de aquel dantesco caos.

 
Barracones del Campo para Familias Gitanas
sección BIIe de Auschwitz-Birkenau
© Auschwitz Museum


La muerte aguardaba presta tras las alambradas electrificadas de aquel monstruo llamado Birkenau, y pronto, el 28 de abril de 1943, las difíciles condiciones de vida en aquel terrible lugar provocaron que Margot, la hija pequeña de los Strauss con tan solo tres años, encontrara la muerte. El dolor de una madre, de un padre y de los hermanos mayores por la pérdida de la pequeña, hicieron aún más difícil la supervivencia de todos.

El 19 de mayo de 1943 murió el hijo varón, Walter, y casi dos meses después, el 11 de julio de 1943, falleció la hija mayor, Anna. De Hildegard, la tercera de las hijas del matrimonio Strauss se desconoce su destino aunque probablemente falleciera a lo largo del año 1943. Reflexionen por un momento en el enorme dolor de una madre que ha perdido a todos sus hijos, su razón de ser en la vida, su luz, su camino. Sibilla, la mamá, sucumbió a la muerte el 14 de julio de 1943, tres días después de la pérdida de su hija mayor. Heinrich, el padre, se había quedado solo en medio de aquel infierno, finalmente encontró la muerte en Birkenau en diciembre de 1943.

Toda la familia Strauss pereció en Birkenau víctima del Porrajmos, no olviden sus nombres, repítanlos; Heinrich Strauss, Sibilla Strauss, Anna Strauss, Walter Strauss, Hildegard Strauss, Margot Strauss, nunca olviden sus nombres.

 Del total de unos 60 Romaníes deportados de Osnabrück, tras la guerra, sólo dieciséis de ellos consiguieron sobrevivir.

 
            Seis Stolpersteine fueron colocados en memoria de la familia Strauss en la Schützenstrasse, 24 de Osnabrück el 26 de marzo de 2008.

Fuentes

- Stolpersteine in Osnabrück. Stadt Osnabrück

- Amtliche Mitteilungen der Reichsmusikkammer Nr. 16/17, Berlin 01.09.1939, Pág. 53.

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen I. Páginas 60-61

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen II. Páginas 756-757

- Verein Osnabrücker Sinti e.V. (Hg.), Sinti in Osnabrück – Bürger dieser Stadt

- The Gipsy Camp at Auschwitz-Birkenau. Petr Lhotka. Museum of Roma Culture. Brno.

- Geschichte der Stadt Osnabrück. Gerd Steinwascher. Meinders & Elstermann, 2006. Página 756.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Ida Kreutz

Ida Kreutz
© Orte der Erinnerung Hannover



Ida Kreutz nació el 28 de mayo de 1928 en Saningen¹, Alemania. Vivió y creció en Brunswick.

En 1938, las autoridades municipales establecieron un campo de Confinamiento de Gitanos en Veltenhof, con continua vigilancia policial. Un año más tarde se hallaban allí confinados todos los Romaníes de Brunswick. Los internados en Veltenhof podían salir a trabajar y los niños tenían su propia clase, que era atendida por un “maestro Gitano”, finalmente y dentro del proceso de paulatina exclusión de la población Romaní en el Reich, se prohibió a los alumnos Gitanos continuar su escolarización, Ida fue excluida del sistema escolar el 1 de enero de 1942, haciendo efectivo el decreto del 22 de octubre de 1941 por la que los niños y niñas Romaníes del Reich debían ser expulsados de las escuelas alemanas por pertenecer a una “raza extranjera”.
 
 
Listado de niños y niñas deportados de Brunswick
a los campos. Entlassung (fuera de la escuela)
© Braunschweig-spiegel Kultur
 

La vida en el Campo de Confinamiento de Brunswick-Veltenhof resultaba terrible, su ubicación cercana a un vertedero convertían aquel espacio en una zona con unas condiciones de higiene y salubridad lamentables. A los internados les estaba prohibido salir del Campo sin permiso, las redadas e inspecciones eran frecuentes.

La vida para la joven Ida, como para miles de Gitanos, cambió aún de manera más radical con la promulgación de una orden de Himmler; el Decreto de Auschwitz, el 16 de diciembre de 1942 por la que se daba vía libre a la deportación de Romaníes mixtos al temible campo polaco. La persecución y el asesinato de Gitanos fue operado por el régimen nacionalsocialista de manera sistemática, la base política de la aniquilación emanaba de un pensamiento biológico racial

El 29 de enero de 1943 la maquinaria burócrata nazi concretó los detalles derivados del Decreto de diciembre, en referencia a la organización de la deportación, ésta afectaba principalmente a los Gitanos mixtos, que serían seleccionados para proceder a su “custodia preventiva” Es en ese preciso momento del proceso cuando entraron en acción las autoridades municipales, que en un alto índice de casos, perseguían un único objetivo, simple y llanamente, intentar deshacerse del mayor número de Romaníes como les fuese posible, y enviarlos deportados al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, cumplieran o no las instrucciones recibidas: incluso en casos en los que no había consideraciones raciales, podían utilizarse criterios sociales, como el estilo de vida, para determinar el estatus racial. Miles de Romaníes del territorio del Reich fueron deportados a Polonia.

Un sábado a principios de marzo de 1943, llegó el turno de Ida, su familia y muchos Romaníes que vivían en la Baja Sajonia. En ciudades como Brunswick Osnabrück , Minden, Hannover y Magdeburgo todo estaba siendo preparado para la Aktión contra los Romaníes locales. En Veltenhof ocurrió del siguiente modo: muy temprano los policías rodearon el campo, fueron de carromato en carromato preguntando a sus moradores si tenían dinero, oro o cualquier cosa de valor… les quitaron todo lo que poseían. Después los agruparon y quemaron sus caravanas. Estaban juntos pero con mucho miedo y pánico…Los policías, para intentar calmar los ánimos, utilizaron un subterfugio, les dijeron a los Romaníes que serían enviados a alguna parte de Polonia, donde, a cada familia le entregarían una pequeña casa, un trozo de tierra y algunas cabezas de ganado para que trabajaran por su cuenta. Desde allí los condujeron a la estación de Brunswick, el convoy partió, llegó a Hannover y montaron en los vagones a más Romaníes.
 
 
Estación de Hannover en 1941.
© Freie und Hansestadt Hamburg

 
Este contingente de personas formó parte de uno de los primeros convoyes que llegaron con deportados Gitanos al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, la fecha concreta el 3 de marzo de 1943. Con tan solo 14 años de edad, con una vida por hacer, con innumerables sueños que ya nunca se verían cumplidos, Ida llegó a Birkenau. En este campo los nazis tatuaron en su piel morena el número de prisionera Z-273.

Ida Kreutz, después de algo más de un año tras las alambradas, no consiguió sobrevivir al Porrajmos, murió en Auschwitz-Birkenau el 27 de abril de 1944.

El 17 de octubre de 2002 se inauguró en el vestíbulo del Ayuntamiento de Brunswick un espacio simbólico, dedicado a la memoria y el recuerdo de los Romaníes de Brunswick que sufrieron la barbarie nazi. El monumento documenta los nombres de 124 víctimas Gitanas, entre ellas, Ida Kreutz, con el propósito de que al mencionar sus nombres su recuerdo se mantenga vivo.
 
 
Espacio simbólico, en el Ayuntamiento de Brunswick,
en memoria y recuerdo de los Romaníes de
la ciudad víctimas de los nazis.
© Stadt Braunschweig


Fuentes

- Aus Niedersachsen nach Auschwitz. Niedersächsischer Verband Deutscher Sinti. Verlag für Regionalgeschichte, 2004. Página 57

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen I. Páginas 42-43

- Sinti und Roma Im "Dritten Reich" und Die Geschichte der Sinti in Braunschweig. Raimond Reiter. Tectum Verlag DE, 2002.

- Die Verfolgung der Sinti und Roma in Braunschweig-Veltenhof. Vernetztes Gedaechtnis. Topographie der nationalsozialistischen Gewaltherrschaft in Braunschweig.

- Braunschweig, Platz der Deutschen Einheit. Gedenkorte für Sinti und Roma. Dokumentations und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma.

- Der Hannoversche Bahnhof, um 1941.In den Tod geschickt. Die deportationen von Juden, Roma und Sinti aus Hamburg 1940 bis 1945.

- Körner aus der Sanduhr. 250 Jahre Pfälzerkolonie Veltenhof 1750 - 2000. Ulrich Falkenroth

- Vor 70 Jahren: Deportation der Braunschweiger Sinti. Uwe Meier. Braunschweig-spiegel Kultur 3 de marzo de 2013.

¹ Así se recoge en el Libro Memorial: Gitanos en Auschwitz-Birkenau

sábado, 23 de noviembre de 2013

Wilhelm Spindler


Wilhelm Spindler
© Bamberger (Badische Zeitung)



Wilhelm Spindler nació en el seno de una familia Romaní el 16 de abril de 1923 en Bannholz. 

Wilhelm ha sido de esas buenas personas que pasan por la vida haciendo el bien, luchando lo indecible por los demás sin esperar nada a cambio y que abandonan este mundo, en silencio, sin hacer mucho ruido, pero con la total satisfacción del deber cumplido. Wilhelm Spindler fue testigo en primera persona de la inmensa tragedia que sufrió su pueblo durante el periodo en que el Partido Nacionalsocialista detentó el poder en Alemania.

Wilhelm vivió y creció en Friburgo, era y se sentía alemán, pero paulatinamente fue comprendiendo, a pesar de su juventud, que la situación en la que se vio inmersa la población Gitana a partir de 1933, dejaba entrever lo que significaba ser Gitano en medio de aquel ambiente hostil, rechazados, confinados y aislados por la mayor parte de la sociedad alemana de los años 30. Las autoridades locales nazis no permitieron al pequeño Wilhelm continuar su escolarización porque había nacido Gitano. En muchos lugares de Alemania, los niños y niñas Gitanos fueron excluidos de las escuelas al ser categorizados racialmente como "raza extranjera". La base formal para la exclusión, fue la publicación de un decreto el 15 de junio de 1939 por parte del "Ministerio del Reich para la Educación, la Ciencia y la Cultura", a aplicar exclusivamente en Austria y que con posterioridad, concretamente el 22 de marzo de 1941 se amplió a la totalidad del territorio del Reich.

Wilhelm, de adolescente, se ganaba la vida como bailarín, por este motivo disponía de un permiso especial para viajar. En 1942 lo arrestaron, la causa: “Un Gitano no puede ir de una ciudad a otra  lo obligaron a permanecer en un Centro de Gitanos en Karlsruhe (Puede ser el Dörfle un Campo de Confinamiento de Gitanos) y fue aquí cuando Wilhelm pensó “Ha llegado mi turno, me enviarán, como a tanto otros al campo de concentración de Dachau" 

Para suerte suya, al día siguiente lo reclamaron para trabajar en una fábrica de Friburgo por lo que fue trasladado. La fortuna se ponía de su lado, en su nuevo destino debía aprender deprisa, era consciente de la presión que suponía hacer bien la labor que le encomendaban, cualquier contratiempo significaba la deportación a un campo de concentración.

Pero su sufrimiento no acabó aquí, en 1944 médicos nazis le practicaron la brutal esterilización forzosa, que a lo largo de su vida le provocaría graves sufrimientos físicos y psicológicos al por no poder tener descendencia.

En aquella fábrica pasó sus días hasta el 27 de noviembre de 1944, fecha en la que aprovechando la confusión producida tras el bombardeo aliado de la ciudad de Friburgo, escapó, huyendo de inmediato a Austria. Permaneció escondido en una granja, alejada y aislada del resto del mundo por el hielo y la nieve durante el crudo invierno y que se hallaba situada en el valle austriaco de Montafon, entre la ciudad de Bludenz y la cordillera Silvretta.

Como expresa Wilhelm de manera clara durante todos aquellos años de persecución, los Gitanos “Siempre estábamos con un pie encima de la tumba

Wilhelm sobrevivió al Porrajmos. Veintitrés familiares del Sr. Spindler habían sido deportados a campos de concentración, muchos de ellos murieron en ellos asesinados por los nazis.

Tres meses después de terminada la guerra, nuestro protagonista regresó a Friburgo, donde trabajó en una tienda de antigüedades. Tras producirse el final de la Segunda Guerra Mundial se conformaron dos grupos de familias Sintis que se asentaron en Friburgo: un primer grupo conformado por familias que ya antes de la contienda residían en la ciudad, como fue el caso de Wilhelm Spindler y tras terminar ésta regresaron a su ciudad. Un segundo grupo lo formaban quienes llegaron en 1947, unas 30 familias, en su mayoría Romaníes sobrevivientes del Porrajmos, que habían estado internados en los campos de concentración de Polonia y que establecieron su residencia en la periferia occidental de Friburgo en alojamientos precarios de creación propia.

"Después de la guerra, la situación para nosotros era tan mala como antes, a veces incluso peor." Wilhelm Spindler narra: "Nuestras vidas habían quedado destrozadas y después de 1945 de nuevo nos tuvimos que poner a luchar como siempre hemos hecho.”

Hasta los años 60, las familias Romaníes continuaban viviendo en varios asentamientos en las afueras de Friburgo, en una precaria situación de marginalidad y en medio de unas condiciones de vida dramáticas.
 
Niños Romaníes de Friburgo en la década de los 60.
© Nachbarschaftswerk e.V
 
El Sr. Spindler a comienzos de los 70 dio un paso al frente y comenzó su singladura en la lucha del reconocimiento por parte del Gobierno alemán del genocidio sufrido por su pueblo durante la época nazi y que de una vez por todas se comenzase a hacer justicia, para que aquellos Romaníes que habían sobrevivido percibiesen una compensación por haber sufrido tamaña tragedia durante aquellos años oscuros de la Humanidad. Wilhelm defendió la reconciliación con el resto de alemanes, además como testigo del Porrajmos sintió una honda responsabilidad por transmitir a las generaciones más jóvenes la historia de la persecución y exterminio de los Sinti y Romá durante el periodo nazi. A través de su vasta experiencia se erigió en una figura fundamental en Alemania en la defensa de los derechos civiles de los Romaníes junto con personas como Oskar Birkenfelder, Romani Rose, mi querido y admirado Franz Rosenbach…

Wilhelm fue uno de los participantes en las conversaciones con el Gobierno Federal sobre la revisión de la indemnización a los Gitanos que previa y sistemáticamente habían quedado desprotegidos y no se habían visto favorecidos por la justicia alemana, además se convirtió en uno de los oradores de aquella histórica reunión con el entonces canciller Helmut Schmidt de 1982, mediante la cual se consiguió que la República Federal de Alemania reconociera que los Gitanos fueron perseguidos durante la II Guerra Mundial por motivos raciales.
 

Momento de la trascendental reunión con el entonces
Canciller Helmut Schmidt en marzo de 1982.
© Zentralrat Deutscher Sinti und Roma
 
Wilhelm Spindler fue el fundador de la "Unión Sinti de Friburgo" y  formó parte del grupo de activistas Romaníes que fundaron el Consejo Central de los Sinti y Romá Alemanes en 1982.

Se puso en primera fila junto a otros doscientos cincuenta Romaníes alemanes que en 1984 se manifestaron ante la Oficina Federal de Policía Criminal para protestar contra las continuas prácticas racistas de la policía.

Desempeñó la vicepresidencia del Consejo Central de los Sinti Romá hasta el año 2010, fecha en la que se vio obligado a abandonar el cargo por motivos de salud. En su honor el resto de miembros del Consejo lo nombraron Presidente Honorario.
Participantes en la reunión anual del IMADR
(The International Movement Against All Forms
of Discriminations and Racism) el 28 de octubre
de 1997 en Heidelberg. En el centro Wilhelm Spindler.
© Zentralrat Deutscher Sinti und Roma

Wilhelm Spindler  luchó denodadamente, a lo largo de muchos años, para que el Memorial de Berlín para los Sinti y Romá asesinados en la Europa nazi fuese una realidad. Por desgracia y debido a motivos de salud no pudo asistir personalmente a la inauguración del monumento, acto presidido por la canciller alemana, Angela Merkel, el 24 de octubre de 2012

Wilhelm fue miembro de la Junta Central de Asesoramiento de los Sobrevivientes del Holocausto.

El presidente honorario del Consejo Central de los Sinti y Romá Alemanes, Wilhelm Spindler, murió el 12 de enero 2013 en Friburgo.

El 6 de marzo de 2013, fue honrado póstumamente en Friburgo con la Cruz Federal al Mérito por sus décadas de defensa de los Romaníes.

Wilhelm te bisterdon tumare anava.
 

Fuentes:

- Wir trauern um Wilhelm Spindler. 23 de enero de 2013. Dokumentations und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma.

- Ehrung für Wilhelm Spindler (1923-2013). Verein Roma Service. 6 de marzo de 2013

- Ein zeitzeuge erzählt: "Wir standen immer mit einem Bein im Grab" Artículo firmado por Gerhard M. Kirk.  en el Badische Zeitung del 29 de enero de 2013.

- Sinti Freiburg. Nachbarschaftswerk e.V. Freiburg im Breisgau

-… weggekommen: Berichte und Zeugnisse von Sinti, die die NS-Verfolgung überlebt haben. Herbert Heuss, Egon Schweiger, Verband Deutscher Sinti. Landesverband Baden-Württemberg. Página 168

- "Den Rauch hatten wir täglich vor Augen" - Der nationalsozialistische Völkermord an den Sinti und Roma. Romani Rose. Katalog zur ständigen Ausstellung im Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti nund Roma, Heidelberg, Wunderhorn, 1999.

- Sinti und Roma in Freiburg: Tödliche Vorurteile. Artículo firmado por Gerhard M. Kirk en el Badischen Zeitung del 29 de enero de 2011.

- Decenios después el Gobierno Alemán reconoce el genocidio cometido contra los Gitanos. Diario ABC del 19 de marzo de 1982, página 12.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Martin Bello

Martin Bello
© Bundesarchiv, Koblenz


Martin Bello nació el 25 de marzo de 1862 en Niederfinow, ciudad situada a unos 80 kilómetros de Berlín. Martin era conocido entre sus conocidos por su nombre Romaní, Milosch.
 
 
Lagerplatz de Doisari en el Campo de Confinamiento
de Gitanos de Halle. Fotografía realizada entre 1936-1943.
© Bundesarchiv, Koblenz


Fue internado en el Campo de Confinamiento de Gitanos de Halle (Sajonia)  lugar en el que en 1940 la policía tomó sus datos y las siguientes fotografías para proceder a su registro.
 
 
Fotografías policiales de Martin Bello, internado
en el Campo de Confinamiento de Gitanos de Halle en 1940.
© Bundesarchiv, Koblenz


En 1943 fue deportado al Campo de Concentración y Exterminio de Auschwitz-Birkenau en Polonia, lugar al que llegó el 8 de marzo de 1943, quedó registrado con el número de prisionero Z-1320.

Martin murió en Auschwitz-Birkenau el 21 de julio de 1943.

Fuentes:

- Sinti and Roma: Victims of the Nazi Era. United States Holocaust Museum. Página 3

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen II. Páginas 806-807.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Rosa Winter


Rosa Winter en 1937 ó 1938 cuando contaba 13 ó 14 años.
© Familia Winter


La mayor parte de los historiografía existente sobre el Holocausto señala que la causa principal de la persecución a los Romaníes en la Alemania nazi, vino motivada porque estos quedaron englobados dentro de la categoría de asociales, los nazis los señalaron como criminales y consideraron que representaban una amenaza para la sociedad alemana, sin embargo, y desde mi modesta opinión, como creo que ya ha quedado demostrado en innumerables de las biografías ya trazadas en este blog, la verdadera razón por las que los nacionalsocialistas persiguieron al pueblo Romaní no fue otra que su origen racial, como ejemplo de esta aseveración os dejo la reflexión de la sobreviviente Romaní Rosa Winter:

“Yo nunca hubiera estado en un campo si yo no hubiera nacido Gitana. No tenía antecedentes penales, ni nada, tan sólo era una niña. La única razón por la que me llevaron a ellos fue por mi raza, porque era Gitana.” Rosa Winter

Rosa Winter nacida Kerndlbacher, vino al mundo en Königswiesen (Alta Austria) el 23 de diciembre de 1923. Era la cuarta hija de una familia Sinti que vivía a la manera nómada. Rosa tenía once hermanos. Su madre se llamaba Marie. La familia recorría con su caravana cada pueblo, cada ciudad de Austria vendiendo mercancías y artículos de todo tipo. Rosa nunca tuvo la ocasión de acudir a la escuela, y esto fue así, porque no le quedó otro remedio que ayudar a sus padres, quedándose al cuidado de sus hermanos más pequeños. De este modo, transcurrió la infancia de Rosa, al lado de su familia, ganándose a duras penas la vida día a día con aquello que vendían, yendo de un lugar para otro, bajo el techo estrellado del cielo nocturno, al calor de una hoguera, entre juegos y trabajo.

"Nunca fuimos a la escuela, porque hoy estábamos aquí y mañana allí. Nos encontrábamos con nuestros conocidos, y éramos tremendamente felices. Cuando estábamos en los mercados, los hombres cantaban y tocaban música, sí música. Todo transcurría de manera tranquila. , unos vendían más y otros menos, pero si algo reinaba era la solidaridad. Se preparaba una gran olla de sopa y todo el mundo comía, todo el mundo. Fue aquel un tiempo muy hermoso lleno de tranquilidad."

 
Parte de la familia de Rosa Winter a finales de la década de 1920.
© Familia Winter


Hasta 1938 alrededor de 3000 Sinti vivían recorriendo Austria, como lo hacía la familia de Rosa. Después del "Anschluss" (anexión de Austria al Reich alemán), entró en vigor el "Festsetzungsbescheid" ("Decreto de detención") por el que se prohibió a los Romaníes trasladarse de un sitio a otro y quedaron obligados a fijar un "lugar de residencia temporal.”  
 
 
Rosa Winter fotografiada junto a una de sus primas a la edad de 13 ó 14 años.
© Familia Winter
 

En el otoño de 1939, mientras la familia de Rosa permanecía estacionada en la ciudad de Salzburgo, muy temprano, al levantarse, el lugar fue rodeado por policías de la Kripo. Los detuvieron, les quitaron su caravana, sus caballos y sus mercancías. Posteriormente los condujeron a un recinto cerrado situado en una pista de carreras de caballos, los obligaron a alojarse en los establos, ocupando dos o tres familias el lugar que ocuparía un caballo.

Rosa fue enviada en septiembre de 1940 al Campo de Confinamiento para Gitanos de Maxglan, allí, los prisioneros tenían que realizar trabajo esclavo, arreglando carreteras, alcantarillado… No recibían nada de dinero por su trabajo, tan sólo múltiples golpes de los vigilantes y de otros prisioneros que se ocupaban de la custodia. El único consuelo de Rosa fue que en ese campo se encontraba junto a su familia.
 
 
Romaníes internados en el Campo de Confinamiento
de Gitanos de Maxglan/Leopoldskron cerca de Salzburgo en 1939
© DÖW


En Maxglan la directora de cine nazi, Leni Riefenstahl seleccionaría, poco tiempo después de la llegada de Rosa y su familia, de entre los prisioneros a un grupo de extras para realizar su próxima película “Tiefland” que iba a comenzar a rodar en aquel otoño. Rosa formó parte de aquellos de entre 40 y 60 prisioneros Romaníes que enviaron a Krünn en Mittenwald (Alemania) para participar en el rodaje del film. Los sueldos de los extras; 6 Reichsmark por adulto y 50 Pfennige por niño no los recibían los prisioneros sino que se entregaban a la Administración del Campo bajo la excusa de que ese dinero era necesario para la manutención de los allí internados. Los extras no recibieron nada, ni tan siquiera una  mínima compensación tras la guerra. Durante el rodaje del film, Rosa recibió una carta de su madre, en ella le decía que en fechas próximas iba a ser deportada, pero que no sabía a qué lugar. También le comentaba que cuando supiera algo más le escribiría de nuevo. Al enterarse de esto, Rosa se escapó, pero su aventura duró poco tiempo, de nuevo fue detenida, esta vez en Rosenheim, su intento de huida fue  calificado como “sabotaje en el trabajo”. La condujeron a la prisión policial de Salzburgo… cuando abrió la puerta de la celda se reencontró con su madre.
 
 
Lista de prisioneros Romaníes del Campo de Maxglan,
seleccionados por Leni Riefenstahl para su película
“Tiefland” Rosa Winter aparece anotada en el documento
 con el nombre “Kiefer, Rosa Johanna”.  Lista compilada
 por el SS-Sturmbannführer Dr. Böhmer el 23 de septiembre de 1940.
© DÖW

 
Después de dos o tres días ocurrió lo siguiente…

“Helene Riefenstahl me visitó allí. Y lo hizo con la esperanza de que yo le pediría perdón. Pero no, yo no... no, yo no lo hice. Oh, ya veo!" dijo ella, "entonces el resultado final será el campo de concentración. Si eso es lo que deseas, allí irás.” Mi madre se puso de rodillas ante ella implorando por misericordia que no hiciera eso, pero ella no quiso escuchar.”

 
Rosa Winter en el film de Leni Riefenstahl “Tiefland” en 1940
© Periódico Oberösterreichische AZ/Tagblatt



A Rosa la deportaron pocos días después de mantener esta conversación con destino al campo de concentración de Ravensbrück, campo terrible, que significó la muerte para miles de mujeres.

Era el año 1941, nada más llegar, a Rosa le raparon la cabeza y le dieron el traje de rayas que vestían las prisioneras.

Trabajo duro, frío, calor, hambre, humillaciones, golpes… Los nazis obligaron a Rosa a realizar trabajos forzados en un kommando que partía del campo al amanecer y volvía cuando el día se convertía en noche. Su dramática experiencia se halla impregnada de dolor, de enorme pérdida y al mismo tiempo de ganas de seguir viviendo, de sobrevivir. Resulta dramático su testimonio cuando señala el anhelo que tenían las prisioneras de calor durante el gélido invierno, trabajando durante horas y horas a la intemperie nevada, por el contrario, en los calurosos días de verano, en ocasiones, lloraba de rabia porque no tenían ni una gota de agua que llevarse a la boca con la que saciar su sed. En el trabajo, además, les estaba prohibido ir a hacer sus necesidades, debían aguantar todo el día y hasta que no volvían al barracón no era posible. Rosa narra como algunas mujeres plantaban cara a la adversidad y procedían con gran astucia y riesgo del siguiente modo: muy temprano tras levantarse y proceder a vestirse, no se ponían ropa interior, así cuando se hallaran trabajando en grupo, rápidamente y aprovechando cualquier descuido de sus vigilantes, hacer de cuerpo protegidas por el resto de compañeras, intentando por todos los medios que el guardia o el kapo no las viera, si las descubrían, aquella acción podía significar una muerte segura…
 
 
Mujeres prisioneras en Ravensbrúck en un Kommando de trabajo.
© Deutsches Bundesarchiv


Ravensbrück fue un campo atroz. Cuenta Rosa que una noche, en torno a las ocho o nueve, lavó su traje de prisionera y cuando lo estaba colgando en una ventana del barracón para que se secara para la siguiente jornada… de repente un perro se abalanzó sobre ella y casi la mata. En Ravensbrück había perros entrenados para atacar a seres humanos. Los perros la mordieron por todas partes, en el pecho, la cabeza, el abdomen… una de las heridas del pecho era tan profunda que incluso cabía el puño de un niño. Rosa pensó que había llegado su hora, pero al rato los perros dejaron de darle dentelladas, pero no contentas sus vigilantes con lo que Rosa ya había sufrido, comenzaron a golpearla con una vara. Fue algo espantoso, toda llena de heridas y de dolor. A esto se unía que no podía acudir a la enfermería, Rosa conocía que aquella prisionera que entraba a la enfermería no volvía a salir de allí ya que le pinchaban con una jeringuilla y la mataban. Entonces, su tía le apuntó un remedio, curar las heridas con su propia orina, así procedió, las heridas le produjeron enorme quemazon durante días pero al tiempo sanaron.

En abril de 1945, Rosa Winter consiguió escapar junto con siete mujeres y dos hombres en el transcurso de una marcha que los llevaba desde Barth (un subcampo de Ravensbrück) al campo de Schwarzenforst, entre el grupo de huidos se encontraba su futuro compañero sentimental.

Acabó la guerra. Rosa regresó a Linz. Durante más de un año buscó por todos sitios a su familia, pero aparte de un tío, nadie más había conseguido sobrevivir al gran devoramiento del pueblo Gitano, el Porrajmos. Su padre había muerto gaseado en el campo de concentración de Buchenwald, su madre y sus hermanos habían perecido en las cámaras de gas de Auschwitz, y una hermana y una de sus tías murieron de hambre en el campo de concentración de Bergen-Belsen.

Rosa fue la única de su familia que consiguió sobrevivir al Porrajmos. A lo largo de su vida siempre se preguntó:

“¿Por qué? ¿Para qué escapé? ¿Para qué? ¿Por qué yo? cuando todos los demás murieron. Éramos una gran familia. Mi padre tenía muchos hermanos, mi madre tenía muchos hermanos, todos ellos tenían hijos y ninguno sobrevivió… Por eso pienso ¿por qué yo? Yo tendría que haber muerto también en el campo de concentración. Entonces me hubiera ahorrado todo lo de después. Todo esto. Encontrarte sola, y no tener a nadie con quien hablar”

A Rosa, quizá la salvó la Baxt (suerte, halo, destino) que señala que todo en esta vida tiene un sentido y los Romaníes a esto lo llaman con la mágica palabra, Baxt.

Tras la guerra no acabó el sufrimiento de Rosa, vivió con su pareja en un carromato, en un lugar que le habían asignado en Linz, trabajando como vendedora de frutas. En 1946 nació su hija y su hijo nació en 1948.
 
 
    Rosa Winter junto a su hija en 1948.
© Familia Winter

 
Los prejuicios contra los Romaníes continuaron en Austria después de finalizada la contienda, justificándose la persecución de los Sinti y Romá como “necesarias medidas preventivas de la policía criminal” Los campos de confinamiento de Gitanos de Maxglan y Lakenbach no fueron reconocidos como campos de concentración. Además, muchos Romaníes eran apátridas, por lo tanto no tenían ningún derecho a recibir indemnización alguna. El gobierno austriaco prosiguió con la política de asentamientos, se convirtieron en frecuentes las multas comerciales contra la población Romaní y, la posibilidad de vivir en carromatos se limitaba a unos pocos lugares designados al efecto.

En 1966 la familia vivió en Viena durante un tiempo, luego se marcharon y se alojaron en un apartamento en la Alta Austria.

Rosa Winter y su pareja han sufrido toda su vida las fatales consecuencias físicas y psicológicas del largo periodo de tiempo que pasaron internados en los campos de concentración.

No fue hasta 1993, ¡48 años después del fin de la guerra! Cuando, por fin, reconocieron plenamente a los Romaníes austriacos como víctimas del nacionalsocialismo.
 
 
La hija de Rosa Winter, Rosa Martl, comenzó una campaña
 que resultaría casi interminable desde mediados
de los 70, por el reconocimiento de su madre como
víctima del nacionalsocialismo y también para que
se le otorgase la nacionalidad austriaca. Extracto de una
 respuesta denegando la petición a Rosa Winter
por parte de la Cancillería Federal.
© Familia Winter


Su compañero murió de leucemia en 1985. Rosa Winter dependió de la seguridad social durante años. No tuvo derecho a una pensión ya que le fue negada la nacionalidad austriaca hasta 1991. Sólo le fue otorgada tras habérsele concedido una pensión como víctima.
 
 
Rosa Winter en mayo de 1999
© Helga Amesberger


En una de sus reflexiones Rosa apunta con hondo dolor:

“Cuando era joven viajaba a muchos lugares, sin pasaporte, sin nada. Ahora tengo pasaporte y no voy a ningún sitio, sola en este profundo agujero en el que me hallo. ¡De veras, si quieren pueden llevarse su pasaporte!”

En 2004 Ludwig Laher editó un libro contando las experiencias vitales de Rosa Winter, su hija Gitta Martl y su nieta Nicole Martl lleva por título “Uns hat es nicht geben sollen - Drei Generationen Sinti-Frauen erzählen”
 
 
Portada del libro “Uns hat es nicht geben sollen -
Drei Generationen Sinti-Frauen erzählen”
© Promedia Verlagsges
 

En diciembre de 2004 le fue concedida la Medalla de Oro al Mérito del Lánder de Alta Austria.

Rosa Winter falleció el 16 de mayo de 2005 a los 81 años de edad. Rosa te bisterdon tumare anava.

Fuentes:

- Caminos hacia Ravensbrück. Memorias de Mujeres austriacas sobrevivientes del Campo de Concentración. Realizado por Katrin Auer, Daniela Gahleitner, Sylvia Köchl, Corinna Oesch, Christa Putz y Michaela Schaurecker. Rosa Winter

- Uns hat es nicht geben sollen - Drei Generationen Sinti-Frauen resalen, Martl, Gitta; Martl, Nicole; Winter, Rosa. Editorial Franz Steinmassl.

- Ich geb Dir einen Mantel, daß Du ihn noch in Freiheit tragen kannst. Widerstand im KZ. Österreichische Frauen erzählen, hrsg. de Karin Berger u. a., Viena 1987

- Gypsies' fate haunts film muse of Hitler. Artículo aparecido en The Observer firmado por Kate Connolly en Berlín el 18 de agosto de 2002.

- Documental “Vom Leben und Überleben. Wege nach Ravensbrück. Das Frauenkonzentrationslager in der Erinnerung: Bernadette Dewald y - Gerda Klingenböck

- Vom Leben und Überleben: Lebensgeschichten. Helga Amesberger, Brigitte Halbmayr, Katrin Auer. Promedia Verlagsges. Mbh, 2001. Pagina 250

- Documental "So richtig volgefrei. Rosa Winter" Karin Berger, Lotte Podgornik. 1990.