sábado, 30 de noviembre de 2013

Ida Kreutz

Ida Kreutz
© Orte der Erinnerung Hannover



Ida Kreutz nació el 28 de mayo de 1928 en Saningen¹, Alemania. Vivió y creció en Brunswick.

En 1938, las autoridades municipales establecieron un campo de Confinamiento de Gitanos en Veltenhof, con continua vigilancia policial. Un año más tarde se hallaban allí confinados todos los Romaníes de Brunswick. Los internados en Veltenhof podían salir a trabajar y los niños tenían su propia clase, que era atendida por un “maestro Gitano”, finalmente y dentro del proceso de paulatina exclusión de la población Romaní en el Reich, se prohibió a los alumnos Gitanos continuar su escolarización, Ida fue excluida del sistema escolar el 1 de enero de 1942, haciendo efectivo el decreto del 22 de octubre de 1941 por la que los niños y niñas Romaníes del Reich debían ser expulsados de las escuelas alemanas por pertenecer a una “raza extranjera”.
 
 
Listado de niños y niñas deportados de Brunswick
a los campos. Entlassung (fuera de la escuela)
© Braunschweig-spiegel Kultur
 

La vida en el Campo de Confinamiento de Brunswick-Veltenhof resultaba terrible, su ubicación cercana a un vertedero convertían aquel espacio en una zona con unas condiciones de higiene y salubridad lamentables. A los internados les estaba prohibido salir del Campo sin permiso, las redadas e inspecciones eran frecuentes.

La vida para la joven Ida, como para miles de Gitanos, cambió aún de manera más radical con la promulgación de una orden de Himmler; el Decreto de Auschwitz, el 16 de diciembre de 1942 por la que se daba vía libre a la deportación de Romaníes mixtos al temible campo polaco. La persecución y el asesinato de Gitanos fue operado por el régimen nacionalsocialista de manera sistemática, la base política de la aniquilación emanaba de un pensamiento biológico racial

El 29 de enero de 1943 la maquinaria burócrata nazi concretó los detalles derivados del Decreto de diciembre, en referencia a la organización de la deportación, ésta afectaba principalmente a los Gitanos mixtos, que serían seleccionados para proceder a su “custodia preventiva” Es en ese preciso momento del proceso cuando entraron en acción las autoridades municipales, que en un alto índice de casos, perseguían un único objetivo, simple y llanamente, intentar deshacerse del mayor número de Romaníes como les fuese posible, y enviarlos deportados al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, cumplieran o no las instrucciones recibidas: incluso en casos en los que no había consideraciones raciales, podían utilizarse criterios sociales, como el estilo de vida, para determinar el estatus racial. Miles de Romaníes del territorio del Reich fueron deportados a Polonia.

Un sábado a principios de marzo de 1943, llegó el turno de Ida, su familia y muchos Romaníes que vivían en la Baja Sajonia. En ciudades como Brunswick Osnabrück , Minden, Hannover y Magdeburgo todo estaba siendo preparado para la Aktión contra los Romaníes locales. En Veltenhof ocurrió del siguiente modo: muy temprano los policías rodearon el campo, fueron de carromato en carromato preguntando a sus moradores si tenían dinero, oro o cualquier cosa de valor… les quitaron todo lo que poseían. Después los agruparon y quemaron sus caravanas. Estaban juntos pero con mucho miedo y pánico…Los policías, para intentar calmar los ánimos, utilizaron un subterfugio, les dijeron a los Romaníes que serían enviados a alguna parte de Polonia, donde, a cada familia le entregarían una pequeña casa, un trozo de tierra y algunas cabezas de ganado para que trabajaran por su cuenta. Desde allí los condujeron a la estación de Brunswick, el convoy partió, llegó a Hannover y montaron en los vagones a más Romaníes.
 
 
Estación de Hannover en 1941.
© Freie und Hansestadt Hamburg

 
Este contingente de personas formó parte de uno de los primeros convoyes que llegaron con deportados Gitanos al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, la fecha concreta el 3 de marzo de 1943. Con tan solo 14 años de edad, con una vida por hacer, con innumerables sueños que ya nunca se verían cumplidos, Ida llegó a Birkenau. En este campo los nazis tatuaron en su piel morena el número de prisionera Z-273.

Ida Kreutz, después de algo más de un año tras las alambradas, no consiguió sobrevivir al Porrajmos, murió en Auschwitz-Birkenau el 27 de abril de 1944.

El 17 de octubre de 2002 se inauguró en el vestíbulo del Ayuntamiento de Brunswick un espacio simbólico, dedicado a la memoria y el recuerdo de los Romaníes de Brunswick que sufrieron la barbarie nazi. El monumento documenta los nombres de 124 víctimas Gitanas, entre ellas, Ida Kreutz, con el propósito de que al mencionar sus nombres su recuerdo se mantenga vivo.
 
 
Espacio simbólico, en el Ayuntamiento de Brunswick,
en memoria y recuerdo de los Romaníes de
la ciudad víctimas de los nazis.
© Stadt Braunschweig


Fuentes

- Aus Niedersachsen nach Auschwitz. Niedersächsischer Verband Deutscher Sinti. Verlag für Regionalgeschichte, 2004. Página 57

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen I. Páginas 42-43

- Sinti und Roma Im "Dritten Reich" und Die Geschichte der Sinti in Braunschweig. Raimond Reiter. Tectum Verlag DE, 2002.

- Die Verfolgung der Sinti und Roma in Braunschweig-Veltenhof. Vernetztes Gedaechtnis. Topographie der nationalsozialistischen Gewaltherrschaft in Braunschweig.

- Braunschweig, Platz der Deutschen Einheit. Gedenkorte für Sinti und Roma. Dokumentations und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma.

- Der Hannoversche Bahnhof, um 1941.In den Tod geschickt. Die deportationen von Juden, Roma und Sinti aus Hamburg 1940 bis 1945.

- Körner aus der Sanduhr. 250 Jahre Pfälzerkolonie Veltenhof 1750 - 2000. Ulrich Falkenroth

- Vor 70 Jahren: Deportation der Braunschweiger Sinti. Uwe Meier. Braunschweig-spiegel Kultur 3 de marzo de 2013.

¹ Así se recoge en el Libro Memorial: Gitanos en Auschwitz-Birkenau

sábado, 23 de noviembre de 2013

Wilhelm Spindler


Wilhelm Spindler
© Bamberger (Badische Zeitung)



Wilhelm Spindler nació en el seno de una familia Romaní el 16 de abril de 1923 en Bannholz. 

Wilhelm ha sido de esas buenas personas que pasan por la vida haciendo el bien, luchando lo indecible por los demás sin esperar nada a cambio y que abandonan este mundo, en silencio, sin hacer mucho ruido, pero con la total satisfacción del deber cumplido. Wilhelm Spindler fue testigo en primera persona de la inmensa tragedia que sufrió su pueblo durante el periodo en que el Partido Nacionalsocialista detentó el poder en Alemania.

Wilhelm vivió y creció en Friburgo, era y se sentía alemán, pero paulatinamente fue comprendiendo, a pesar de su juventud, que la situación en la que se vio inmersa la población Gitana a partir de 1933, dejaba entrever lo que significaba ser Gitano en medio de aquel ambiente hostil, rechazados, confinados y aislados por la mayor parte de la sociedad alemana de los años 30. Las autoridades locales nazis no permitieron al pequeño Wilhelm continuar su escolarización porque había nacido Gitano. En muchos lugares de Alemania, los niños y niñas Gitanos fueron excluidos de las escuelas al ser categorizados racialmente como "raza extranjera". La base formal para la exclusión, fue la publicación de un decreto el 15 de junio de 1939 por parte del "Ministerio del Reich para la Educación, la Ciencia y la Cultura", a aplicar exclusivamente en Austria y que con posterioridad, concretamente el 22 de marzo de 1941 se amplió a la totalidad del territorio del Reich.

Wilhelm, de adolescente, se ganaba la vida como bailarín, por este motivo disponía de un permiso especial para viajar. En 1942 lo arrestaron, la causa: “Un Gitano no puede ir de una ciudad a otra  lo obligaron a permanecer en un Centro de Gitanos en Karlsruhe (Puede ser el Dörfle un Campo de Confinamiento de Gitanos) y fue aquí cuando Wilhelm pensó “Ha llegado mi turno, me enviarán, como a tanto otros al campo de concentración de Dachau" 

Para suerte suya, al día siguiente lo reclamaron para trabajar en una fábrica de Friburgo por lo que fue trasladado. La fortuna se ponía de su lado, en su nuevo destino debía aprender deprisa, era consciente de la presión que suponía hacer bien la labor que le encomendaban, cualquier contratiempo significaba la deportación a un campo de concentración.

Pero su sufrimiento no acabó aquí, en 1944 médicos nazis le practicaron la brutal esterilización forzosa, que a lo largo de su vida le provocaría graves sufrimientos físicos y psicológicos al por no poder tener descendencia.

En aquella fábrica pasó sus días hasta el 27 de noviembre de 1944, fecha en la que aprovechando la confusión producida tras el bombardeo aliado de la ciudad de Friburgo, escapó, huyendo de inmediato a Austria. Permaneció escondido en una granja, alejada y aislada del resto del mundo por el hielo y la nieve durante el crudo invierno y que se hallaba situada en el valle austriaco de Montafon, entre la ciudad de Bludenz y la cordillera Silvretta.

Como expresa Wilhelm de manera clara durante todos aquellos años de persecución, los Gitanos “Siempre estábamos con un pie encima de la tumba

Wilhelm sobrevivió al Porrajmos. Veintitrés familiares del Sr. Spindler habían sido deportados a campos de concentración, muchos de ellos murieron en ellos asesinados por los nazis.

Tres meses después de terminada la guerra, nuestro protagonista regresó a Friburgo, donde trabajó en una tienda de antigüedades. Tras producirse el final de la Segunda Guerra Mundial se conformaron dos grupos de familias Sintis que se asentaron en Friburgo: un primer grupo conformado por familias que ya antes de la contienda residían en la ciudad, como fue el caso de Wilhelm Spindler y tras terminar ésta regresaron a su ciudad. Un segundo grupo lo formaban quienes llegaron en 1947, unas 30 familias, en su mayoría Romaníes sobrevivientes del Porrajmos, que habían estado internados en los campos de concentración de Polonia y que establecieron su residencia en la periferia occidental de Friburgo en alojamientos precarios de creación propia.

"Después de la guerra, la situación para nosotros era tan mala como antes, a veces incluso peor." Wilhelm Spindler narra: "Nuestras vidas habían quedado destrozadas y después de 1945 de nuevo nos tuvimos que poner a luchar como siempre hemos hecho.”

Hasta los años 60, las familias Romaníes continuaban viviendo en varios asentamientos en las afueras de Friburgo, en una precaria situación de marginalidad y en medio de unas condiciones de vida dramáticas.
 
Niños Romaníes de Friburgo en la década de los 60.
© Nachbarschaftswerk e.V
 
El Sr. Spindler a comienzos de los 70 dio un paso al frente y comenzó su singladura en la lucha del reconocimiento por parte del Gobierno alemán del genocidio sufrido por su pueblo durante la época nazi y que de una vez por todas se comenzase a hacer justicia, para que aquellos Romaníes que habían sobrevivido percibiesen una compensación por haber sufrido tamaña tragedia durante aquellos años oscuros de la Humanidad. Wilhelm defendió la reconciliación con el resto de alemanes, además como testigo del Porrajmos sintió una honda responsabilidad por transmitir a las generaciones más jóvenes la historia de la persecución y exterminio de los Sinti y Romá durante el periodo nazi. A través de su vasta experiencia se erigió en una figura fundamental en Alemania en la defensa de los derechos civiles de los Romaníes junto con personas como Oskar Birkenfelder, Romani Rose, mi querido y admirado Franz Rosenbach…

Wilhelm fue uno de los participantes en las conversaciones con el Gobierno Federal sobre la revisión de la indemnización a los Gitanos que previa y sistemáticamente habían quedado desprotegidos y no se habían visto favorecidos por la justicia alemana, además se convirtió en uno de los oradores de aquella histórica reunión con el entonces canciller Helmut Schmidt de 1982, mediante la cual se consiguió que la República Federal de Alemania reconociera que los Gitanos fueron perseguidos durante la II Guerra Mundial por motivos raciales.
 

Momento de la trascendental reunión con el entonces
Canciller Helmut Schmidt en marzo de 1982.
© Zentralrat Deutscher Sinti und Roma
 
Wilhelm Spindler fue el fundador de la "Unión Sinti de Friburgo" y  formó parte del grupo de activistas Romaníes que fundaron el Consejo Central de los Sinti y Romá Alemanes en 1982.

Se puso en primera fila junto a otros doscientos cincuenta Romaníes alemanes que en 1984 se manifestaron ante la Oficina Federal de Policía Criminal para protestar contra las continuas prácticas racistas de la policía.

Desempeñó la vicepresidencia del Consejo Central de los Sinti Romá hasta el año 2010, fecha en la que se vio obligado a abandonar el cargo por motivos de salud. En su honor el resto de miembros del Consejo lo nombraron Presidente Honorario.
Participantes en la reunión anual del IMADR
(The International Movement Against All Forms
of Discriminations and Racism) el 28 de octubre
de 1997 en Heidelberg. En el centro Wilhelm Spindler.
© Zentralrat Deutscher Sinti und Roma

Wilhelm Spindler  luchó denodadamente, a lo largo de muchos años, para que el Memorial de Berlín para los Sinti y Romá asesinados en la Europa nazi fuese una realidad. Por desgracia y debido a motivos de salud no pudo asistir personalmente a la inauguración del monumento, acto presidido por la canciller alemana, Angela Merkel, el 24 de octubre de 2012

Wilhelm fue miembro de la Junta Central de Asesoramiento de los Sobrevivientes del Holocausto.

El presidente honorario del Consejo Central de los Sinti y Romá Alemanes, Wilhelm Spindler, murió el 12 de enero 2013 en Friburgo.

El 6 de marzo de 2013, fue honrado póstumamente en Friburgo con la Cruz Federal al Mérito por sus décadas de defensa de los Romaníes.

Wilhelm te bisterdon tumare anava.
 

Fuentes:

- Wir trauern um Wilhelm Spindler. 23 de enero de 2013. Dokumentations und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma.

- Ehrung für Wilhelm Spindler (1923-2013). Verein Roma Service. 6 de marzo de 2013

- Ein zeitzeuge erzählt: "Wir standen immer mit einem Bein im Grab" Artículo firmado por Gerhard M. Kirk.  en el Badische Zeitung del 29 de enero de 2013.

- Sinti Freiburg. Nachbarschaftswerk e.V. Freiburg im Breisgau

-… weggekommen: Berichte und Zeugnisse von Sinti, die die NS-Verfolgung überlebt haben. Herbert Heuss, Egon Schweiger, Verband Deutscher Sinti. Landesverband Baden-Württemberg. Página 168

- "Den Rauch hatten wir täglich vor Augen" - Der nationalsozialistische Völkermord an den Sinti und Roma. Romani Rose. Katalog zur ständigen Ausstellung im Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti nund Roma, Heidelberg, Wunderhorn, 1999.

- Sinti und Roma in Freiburg: Tödliche Vorurteile. Artículo firmado por Gerhard M. Kirk en el Badischen Zeitung del 29 de enero de 2011.

- Decenios después el Gobierno Alemán reconoce el genocidio cometido contra los Gitanos. Diario ABC del 19 de marzo de 1982, página 12.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Martin Bello

Martin Bello
© Bundesarchiv, Koblenz


Martin Bello nació el 25 de marzo de 1862 en Niederfinow, ciudad situada a unos 80 kilómetros de Berlín. Martin era conocido entre sus conocidos por su nombre Romaní, Milosch.
 
 
Lagerplatz de Doisari en el Campo de Confinamiento
de Gitanos de Halle. Fotografía realizada entre 1936-1943.
© Bundesarchiv, Koblenz


Fue internado en el Campo de Confinamiento de Gitanos de Halle (Sajonia)  lugar en el que en 1940 la policía tomó sus datos y las siguientes fotografías para proceder a su registro.
 
 
Fotografías policiales de Martin Bello, internado
en el Campo de Confinamiento de Gitanos de Halle en 1940.
© Bundesarchiv, Koblenz


En 1943 fue deportado al Campo de Concentración y Exterminio de Auschwitz-Birkenau en Polonia, lugar al que llegó el 8 de marzo de 1943, quedó registrado con el número de prisionero Z-1320.

Martin murió en Auschwitz-Birkenau el 21 de julio de 1943.

Fuentes:

- Sinti and Roma: Victims of the Nazi Era. United States Holocaust Museum. Página 3

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen II. Páginas 806-807.