viernes, 31 de enero de 2014

Rudolf Dambrowski y familia

Rudolf Dambrowski
© Stiftung Brandenburgische Gedenkstätten and
Gedenkstätte und Museum Sachsenhausen


Rudolf Dambrowski nació el 24 de noviembre de 1932 en Wensbach, Prusia Oriental. Hijo del humilde granjero Romaní Max Dambrowski, nacido en Krainen el 24 de diciembre de 1909 y de Berta Dambrowski, nacida en Nasshafen el 12 de octubre de 1912.

A lo largo de la década de los treinta la familia había crecido hasta contar cuatro hijos; el mayor, Bernhard nació el 17 de diciembre de 1930, nuestro protagonista, Rudolf, dio su primer llanto el 24 de noviembre de 1932, Helga, la primera niña del matrimonio, nació el 9 de diciembre de 1934 y la pequeña Irmgard vino al mundo el 29 de septiembre de 1938.

La vida transcurría a la par que la presión sobre la población Gitana del Reich aumentaba, de este modo en febrero de 1942 los Dambrowski fueron arrestados por los nazis en Wensbach; los padres, los cuatro hijos y otros miembros de su familia, junto a otros 2.000 Romaníes que vivían en Prusia Oriental fueron expulsados de sus domicilios. Primero los condujeron hasta Bialystok y muchos de ellos, entre estos los Dambrowski, fueron trasladados, durante el otoño siguiente, aún más hacia el Este, concretamente hasta Brest, ciudad situada a orillas del Bug Occidental, donde quedaron internados en el Gueto de Brest-Litovsk. En ambos lugares la población Romaní internada sufrió un alto índice de mortalidad debido a las terribles condiciones de vida allí imperantes.

El 16 de abril de 1944 la familia al completo llegó deportada al Campo de Concentración y Exterminio de Auschwitz-Birkenau. En este temible campo quedaron registrados como los prisioneros Romaníes:

Max Dambrowski            Z-9778

Berta Dambrowski          Z-10511

Bernhard Dambrowski   Z-9775

Rudolf Dambrowski        Z-9777

Helga Dambrowski          Z-10510 

Irmgard Dambrowski     Z-10512

La familia fue internada en el Sección BIIe de Birkenau en el Campo para familias Gitanas. Aunque permanecieron poco tiempo entre aquellas alambradas. Max, el padre de los Dambrowski, había estado enrolado en el ejército alemán, la Wehrmacht. Antes de la liquidación del Zigeunerlager, la familia fue transferida al Campo de concentración de Ravensbrück. Los abuelos quedaron en Birkenau y murieron asesinados en las cámaras de gas en la noche del 2 al 3 de agosto de 1944, la Zigeunernacht.

En Ravensbrück, los nazis separaron a la familia; Berta y sus hijas pequeñas; Helga e Irmgard se quedaron internadas en el Campo para Mujeres. Berta se encontraba embarazada y dio a luz en octubre de 1944 al pequeño Walter entre las alambradas de Ravensbrück.
 
Los pequeños Irmgard y Walter Dambrowski no lograron sobrevivir al Porrajmos y murieron en el campo de Ravensbrück.

 Max, Rudolf y su hermano Bernhard fueron trasladados el 3 de marzo de 1945 al Campo de Concentración de Sachsenhausen. El padre, poco tiempo después de llegar, fue reclutado para el batallón de castigo de las SS "Dirlewanger" con la promesa de que de esta forma dejarían a su familia en libertad. Por supuesto los nazis no cumplieron su promesa. Max luchó en el Frente oriental donde finalmente fueron derrotados por las tropas soviéticas. Hecho prisionero, su número de prisionero de Auschwitz tatuado en su antebrazo, le sirvió para demostrar que había estado encarcelado en un campo de Concentración y por ello fue puesto en libertad. En 1947, después de una larga estancia en un hospital soviético, regresó junto a su familia.

Mientras tanto, Rudolf y Bernhard proseguían su calvario, fueron obligados a formar parte de una de las temidas “Marchas de la Muerte” organizadas desde Sachsenhausen. Durante el duro trayecto Rudolf quedó muy debilitado, exhausto, derrotado. Su hermano mayor caminó con él cargado sobre su espalda durante gran parte del viaje, consiguiendo así salvar la vida de Rudolf. Ambos fueron liberados por el Ejército Rojo en Mecklenburg en abril de 1945.

 
Victima de una marcha de la muerte.
© ICRC Genf


Tras la guerra los dos hermanos, Rudolf y Bernhard, quedaron bajo el cuidado y supervisión en un Hogar para Niños en Lehsen. Poco tiempo después fueron acogidos por una familia en régimen de custodia.

Berta, su madre, consiguió reencontrarse con sus dos hijos en 1947, gracias a la ayuda que le prestó, en su búsqueda, la Cruz Roja alemana.

Rudolf asistió a clases entre los años 1947 y 1950 al Instituto de Dambeck en Salzwedel.

Entre 1950-1952 sirvió en el Ejército Popular Nacional de la República Democrática Alemana. Hasta 1964 asistió a la Escuela de Formación de Oficiales en Grossenheim, allí fue reclutado por el servicio de seguridad del Estado y tras esto trabaja en la administración de distrito del Ministerio de Seguridad del Estado en Magdeburgo.



Rudolf (izquierda) y Bernhardt Dambrowski
© Stiftung Brandenburgische Gedenkstätten and
Gedenkstätte und Museum Sachsenhausen
 

En 1950 Rudolf Dambrowski recibió el reconocimiento oficial de haber sufrido persecución por el régimen nazi. Rudolf recibió el duplicado del primer certificado en 1980 cuando obligado por su mala salud solicitó la jubilación anticipada.

Bernhard sirvió como oficial del Servicio de Seguridad del Estado de la RDA (Stasi) durante muchos años.

Max Dambrowski, el padre de Rudolf, murió en 1960 como consecuencia de las terribles secuelas que dejaron en su cuerpo los años sufridos en los campos de concentración.

Desde 1964 y hasta 1970 Rudolf estudió en la facultad de Educación Física de Leipzig. En 1965 y hasta el año 1980 trabajó como funcionario en la Asociación de Deporte y Gimnasia Alemana ejerciendo como maestro de Educación Física en una Escuela de Formación Profesional de Magdeburgo.

En 1980 se le concede una pensión por invalidez.

Ha desarrollado su vida en Magdeburgo junto a su esposa y sus dos hijos. Los efectos duraderos de su encarcelamiento en los campos de concentración no sólo han sido físicos sino que también ha sufrido capítulos frecuentes de depresión: “La terrible e inhumana experiencia de mi infancia ha influido profundamente en mi vida y aún hoy me resulta traumática, incluso en la actualidad, todavía tengo terribles pesadillas.”

 

Fuentes:

- Medical care and crime : the infirmary at Sachsenhausen concentration camp 1936-1945, Astrid Ley; Günter Morsch. Metropol Verlag, Berlín. 2007. Páginas 244-246

- The Oxford Handbook of Genocide Studies, editado por Donald Bloxham, A. Dirk Moses. Oxforf University Press. Pág. CIX

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen I. Páginas 702-703

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen I. Páginas 704-705

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen II. Páginas 1308-1309

sábado, 11 de enero de 2014

Hulda Kreutz

Hulda Kreutz
© Orte der Erinnerung Hannover


Hulda Kreutz nació en Uetze, localidad cercana a Hannover en la Baja Sajonia (Alemania) el 7 de mayo de 1930.

Su familia vivía en Brunswick.

En 1938 la presión municipal y policial se fue haciendo cada vez más intensa sobre la población Gitana de Brunswick. El alcalde de la ciudad dispuso en un Bando fechado el 25 de febrero de 1938 que el único lugar donde se permitiría el estacionamiento de caravanas de Romaníes a partir del 1 de julio de ese año sería en la zona habilitada a tal efecto en Veltenhof. La realidad es que aquel lugar erigido por las autoridades locales se convirtió en un Campo de Confinamiento de Gitanos.

En octubre de 1939 entró en vigor, para todos los Romaníes que vivían en el Reich alemán, la prohibición de abandonar sus lugares de residencia sin permiso de la policía.

Para finales de 1939 todos los Romaníes de la localidad de Brunswick habían sido confinados en Veltenhof.

En ese Campo la vida resultaba extremadamente complicada, empezando por la zona en la que se encontraba ubicado, muy cercana a un vertedero, lo que implicaba unas lamentables condiciones de higiene y salubridad y continuando con la privación de libertad de movimientos, ya que a las personas que se hallaban allí internadas les estaba terminantemente prohibido salir del Campo.

El 16 de diciembre de 1942, Himmler Reichsfürer-SS, ordenó la deportación de Gitanos desde territorio del Reich al campo de exterminio de Auschwitz. El 29 de enero de 1943 se pusieron en marcha los engranajes de la maquinaria burócrata nazi, señalándose los detalles referentes a la organización de las deportaciones de Romaníes, estas, afectaban principalmente a los Gitanos mixtos, que eran la inmensa mayoría de la población Romaní alemana.

A principios de marzo de 1943 la policía rodeó el campo de Veltenhof. En primer lugar procedieron a quitarles a los internados todos los objetos de valor que poseían, a continuación los montaron en camiones y reunieron a los Gitanos de Brunswick, Osanbrück, Minden, Hannover y Magdeburgo, en total alrededor de 700 personas. Poco tiempo después de la deportación, los policías, quemaron los carromatos, chabolas de los deportados.

Estación de Hannover, un tren de mercancías detenido sobre las vías, cientos de personas inocentes de sangre Romaní permanecen en el andén rodeadas de policías y SS. Una chiquilla de piel morena, muy cerca de cumplir los trece años de edad, de nombre Hulda Kreutz, formando parte de uno de los primeros convoyes de Gitanos que los nazis organizaron con destino al temible Campo de Concentración y Exterminio de Auschwitz-Birkenau en Polonia. Llegaron a este temible lugar el 3 de marzo de 1943. A Hulda, nuestra niña, la registraron como la prisionera Z-271, letra y número que fueron tatuados en su antebrazo izquierdo.

A ella y su familia los condujeron al Zigeunerlager de Birkenau, sección BIIe, que aún se encontraba en fase de construcción, el emplazamiento del sector se hallaba en la hilera de barracones más alejados de la entrada principal, lo que significaba que desde ese lugar tenían una visión cercana de los crematorios, con sus constantes columnas de humo que desde sus chimeneas ascendían hacia el cielo y que impregnaban el aire de un intenso olor a muerte. Sufrimiento diario en aquel infierno, alimentación insuficiente, hacinamiento, frecuentes epidemias (tifus, diarreas…), palizas y humillaciones constantes de sus guardianes… Hulda no sobrevivió, pereció en Birkenau el 27 de febrero de 1944.

Hulda Kreutz nunca olvidaremos tu nombre…

En octubre de 2002, en el Ayuntamiento de Brunswick, en un antiguo edificio de la ciudad, se erigió un espacio simbólico en memoria y recuerdo de los Romaníes de la localidad que fueron perseguidos durante el régimen nazi. Episodio éste de la Historia casi olvidado pero que con lugares como el memorial levantado en Brunswick se intenta rescatar del olvido todo el sufrimiento del pueblo Gitano durante los años de la barbarie nazi.

 
Ayuntamiento de Brunswick, espacio en memoria
y recuerdo de los Romaníes de la ciudad víctimas de los nazis.
© Stadt Braunschweig


Fuentes

- Aus Niedersachsen nach Auschwitz. Niedersächsischer Verband Deutscher Sinti. Verlag für Regionalgeschichte, 2004. Página 57

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen I. Páginas 42-43

- Sinti und Roma Im "Dritten Reich" und Die Geschichte der Sinti in Braunschweig. Raimond Reiter. Tectum Verlag.

- Die Verfolgung der Sinti und Roma in Braunschweig-Veltenhof. Vernetztes Gedaechtnis. Topographie der nationalsozialistischen Gewaltherrschaft in Braunschweig.

- Braunschweig, Platz der Deutschen Einheit. Gedenkorte für Sinti und Roma. Dokumentations und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma.

- Der Hannoversche Bahnhof, um 1941.In den Tod geschickt. Die deportationen von Juden, Roma und Sinti aus Hamburg 1940 bis 1945.

- Körner aus der Sanduhr. 250 Jahre Pfälzerkolonie Veltenhof 1750 - 2000. Ulrich Falkenroth

- Vor 70 Jahren: Deportation der Braunschweiger Sinti. Uwe Meier. Braunschweig-spiegel Kultur 3 de marzo de 2013.

- Enterradme de pie. La odisea de los Gitanos. Isabel Fonseca. Editorial Anagrama. Pág. 288

- Gestapo Braunschweig an OFP Hannover. 10 de abril de 1943 (Correspondencia) NHStAH Hann. 210, Acc. 160/98, no. 14.