domingo, 29 de octubre de 2017

Anton Franz

Anton Franz
© Nordwest-Zeitung

Anton Franz nació el 14 de enero de 1927 en Wildenbruch, Alemania.

Los Franz conformaban una familia de diez miembros; los padres, Georg (20.7.1906) y Grete (10.9.1898), y sus ocho hijos; Margot (1924), Anton, Frieda (10.3.1929), Ella (3.7.1930), Hans (12.1.1933) , Otto (25.1.1934), Ursula (15.12.1935) y Angela (18.10.1938). Llevaban un estilo de vida nómada, se dedicaban al circo. Entre acrobacias, risas  y mucho trabajo recorrían los pueblos y ciudades del país teutón con su pequeño circo ambulante. En la tarjeta de trabajo de Georg, que se conserva en el Gemeindearchiv de Zetel, consta como oficio del padre, el de artista.

Debió ser en 1939, cuando los ocho miembros de la familia Franz llegaron con su carromatos gitanos, tirados por sus caballos, al municipio de Zetel, situaron su campamento en un lugar de la Pohlstrasse para permanecer allí unos días y ofrecer su espectáculo circense. Pero… por desgracia, la persecución a la que se estaba sometiendo a la población Romaní iba de forma paulatina incrementándose. Las autoridades locales se acercaron hasta su lugar de acampada prohibiéndoles seguir su camino. De este modo, hubieron de abandonar su vida nómada y los obligaron a permanecer en aquel lugar cobijados por sus dos carromatos. Los niños acudían a la escuela, los padres y los hermanos mayores a buscar otros trabajos distintos al que hasta esos momentos había sido su forma de ganarse el pan. Georg, comenzó a trabajar en una gravera, su esposa Grete, en un vivero en la Stubbendränk, Margot, la hermana mayor, en una fábrica de zapatos y Anton, en una granja y algunos de los pequeños asistían a la escuela local.

Georg Frank (derecha) y su hija Ella (izquierda), 
realizando acrobacias.
© Archivo de la familia Franz


Pasado un tiempo, la familia decidió finalmente establecerse en una pequeña casa en la Horster Strasse, cerca de la escuela de Bohlenberge.

Una mañana de 1943, muy temprano, la policía del pueblo acudió hasta el domicilio familiar y se llevaron detenida a toda la familia. Primero los condujeron hasta la estación ferroviaria de Zetel, de allí hasta Bremen desde donde partieron en un convoy, junto a otros cientos de prisioneros Romaníes, con destino al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau en Polonia. En ese lugar Anton quedó registrado y marcado para siempre con el número de prisionero Z-9025. Los internaron a todos en el Campo de Familias Gitanas en el sector BIIe de Birkenau. Mientras tanto, las pocas posesiones de los Franz en Bohlenberge fueron subastadas públicamente.

         En el transcurrir de los siete primeros meses de 1944, Anton fue transferido al campo de concentración de Buchenwald y, desde allí, posteriormente al campo de Dora-Mittelbau, formando parte del comando Harzungen, an aquel lugar lo obligaron a realizar trabajo esclavo en una fábrica de armamento, donde los alemanes preparaban los cohetes V2.  Anton relata que los prisioneros dormían en el túnel, comían en el túnel, hacían sus necesidades en el túnel, nunca salían a la luz.

El 4 de abril de 1945, ante la cercanía de los ejércitos aliados, los SS organizaron una marcha de la muerte. Anton fue liberado por los aliados el 12 de abril de 1945 en Schoenebeck.

Después de la guerra, Anton, trabajó como taxista en Gronau y se involucró de forma importante en la Asociación de Sinti y Roma Alemanes,

Anton Franz murió el 7 de noviembre de 1992 en Münster.

Ocho de los diez miembros de la familia Franz perecieron en los campos de concentración, solamente Anton y su hermana Margot sobrevivieron al Porrajmos.

La primera en sucumbir a las terribles condiciones del campo Gitano fue la más pequeña, Angela, murió el 28 de marzo de 1943. Grete Franz murió el 18 de junio de 1943 en Auschwitz-Birkenau, su esposo Georg Frank el 19 de octubre de 1943 en Auschwitz-Birkenau. Frieda, Ella, Hans, Otto y Ursula murieron en el mismo lugar entre 1943 y primeros de agosto de 1944.

Sascha Frank (10 años), Charlina (14 años), 
junto a su abuela Adolfine Franz, esposa de Anton Franz. 
© Nordwest-Zeitung

Los nietos de Anton, Sascha y Charlina Frank, ambos cuando eran estudiantes de la "Escuela para niños de circo itinerante" de Renania del Norte-Westfalia, participaron en el concurso escolar de Historia  "Heldensucher" y lograron el segundo premio por su trabajo de Historia: “Mi abuelo, el héroe, historias heroicas del Sinto Anton Franz". Donde relataban las vivencias de su abuelo durante los años del nazismo. El premio estaba dotado con 1.000 euros.

Charlina y Sascha Frank junto a Nikolaus Schneider, 
que fue presidente de la Iglesia Evangélica en 
Renania desde 2003 hasta 2013.
© Iglesia evangélica de Renania

En febrero de 2017 el pleno municipal de Zetel decidió dedicar una de sus calles, a la memoria de Anton Franz en el área en expansión de la población de Bohlenberge.

Calle en memoria y honor de Anton Franz.
© Nordwest-Zeitung 


Fuentes:
- Artículo periodístico aparecido en el Nordwest-Zeitung  “Anton hat uns oft zum Lachen gebracht” escrito por Sandra Binkenstein el 25 de febrero de 2017.
- Artículo periodístico aparecido en el Nordwest-Zeitung  “Leidensweg begann in Bohlenberge” escrito por Hans Begerow el 27 de enero de 2015.
- Artículo periodístico aparecido en el Nordwest-Zeitung  “Preis für Sascha und Charlina” escrito por Hans Begerow el 6 de noviembre de 2009.
- Artículo periodístico aparecido en el Nordwest-Zeitung  “Ganz klar – der Opa ist der Held. Escrito por Hans Begerow el 2 de octubre de 2008.