sábado, 23 de noviembre de 2013

Wilhelm Spindler


Wilhelm Spindler
© Bamberger (Badische Zeitung)



Wilhelm Spindler nació en el seno de una familia Romaní el 16 de abril de 1923 en Bannholz. 

Wilhelm ha sido de esas buenas personas que pasan por la vida haciendo el bien, luchando lo indecible por los demás sin esperar nada a cambio y que abandonan este mundo, en silencio, sin hacer mucho ruido, pero con la total satisfacción del deber cumplido. Wilhelm Spindler fue testigo en primera persona de la inmensa tragedia que sufrió su pueblo durante el periodo en que el Partido Nacionalsocialista detentó el poder en Alemania.

Wilhelm vivió y creció en Friburgo, era y se sentía alemán, pero paulatinamente fue comprendiendo, a pesar de su juventud, que la situación en la que se vio inmersa la población Gitana a partir de 1933, dejaba entrever lo que significaba ser Gitano en medio de aquel ambiente hostil, rechazados, confinados y aislados por la mayor parte de la sociedad alemana de los años 30. Las autoridades locales nazis no permitieron al pequeño Wilhelm continuar su escolarización porque había nacido Gitano. En muchos lugares de Alemania, los niños y niñas Gitanos fueron excluidos de las escuelas al ser categorizados racialmente como "raza extranjera". La base formal para la exclusión, fue la publicación de un decreto el 15 de junio de 1939 por parte del "Ministerio del Reich para la Educación, la Ciencia y la Cultura", a aplicar exclusivamente en Austria y que con posterioridad, concretamente el 22 de marzo de 1941 se amplió a la totalidad del territorio del Reich.

Wilhelm, de adolescente, se ganaba la vida como bailarín, por este motivo disponía de un permiso especial para viajar. En 1942 lo arrestaron, la causa: “Un Gitano no puede ir de una ciudad a otra  lo obligaron a permanecer en un Centro de Gitanos en Karlsruhe (Puede ser el Dörfle un Campo de Confinamiento de Gitanos) y fue aquí cuando Wilhelm pensó “Ha llegado mi turno, me enviarán, como a tanto otros al campo de concentración de Dachau" 

Para suerte suya, al día siguiente lo reclamaron para trabajar en una fábrica de Friburgo por lo que fue trasladado. La fortuna se ponía de su lado, en su nuevo destino debía aprender deprisa, era consciente de la presión que suponía hacer bien la labor que le encomendaban, cualquier contratiempo significaba la deportación a un campo de concentración.

Pero su sufrimiento no acabó aquí, en 1944 médicos nazis le practicaron la brutal esterilización forzosa, que a lo largo de su vida le provocaría graves sufrimientos físicos y psicológicos al por no poder tener descendencia.

En aquella fábrica pasó sus días hasta el 27 de noviembre de 1944, fecha en la que aprovechando la confusión producida tras el bombardeo aliado de la ciudad de Friburgo, escapó, huyendo de inmediato a Austria. Permaneció escondido en una granja, alejada y aislada del resto del mundo por el hielo y la nieve durante el crudo invierno y que se hallaba situada en el valle austriaco de Montafon, entre la ciudad de Bludenz y la cordillera Silvretta.

Como expresa Wilhelm de manera clara durante todos aquellos años de persecución, los Gitanos “Siempre estábamos con un pie encima de la tumba

Wilhelm sobrevivió al Porrajmos. Veintitrés familiares del Sr. Spindler habían sido deportados a campos de concentración, muchos de ellos murieron en ellos asesinados por los nazis.

Tres meses después de terminada la guerra, nuestro protagonista regresó a Friburgo, donde trabajó en una tienda de antigüedades. Tras producirse el final de la Segunda Guerra Mundial se conformaron dos grupos de familias Sintis que se asentaron en Friburgo: un primer grupo conformado por familias que ya antes de la contienda residían en la ciudad, como fue el caso de Wilhelm Spindler y tras terminar ésta regresaron a su ciudad. Un segundo grupo lo formaban quienes llegaron en 1947, unas 30 familias, en su mayoría Romaníes sobrevivientes del Porrajmos, que habían estado internados en los campos de concentración de Polonia y que establecieron su residencia en la periferia occidental de Friburgo en alojamientos precarios de creación propia.

"Después de la guerra, la situación para nosotros era tan mala como antes, a veces incluso peor." Wilhelm Spindler narra: "Nuestras vidas habían quedado destrozadas y después de 1945 de nuevo nos tuvimos que poner a luchar como siempre hemos hecho.”

Hasta los años 60, las familias Romaníes continuaban viviendo en varios asentamientos en las afueras de Friburgo, en una precaria situación de marginalidad y en medio de unas condiciones de vida dramáticas.
 
Niños Romaníes de Friburgo en la década de los 60.
© Nachbarschaftswerk e.V
 
El Sr. Spindler a comienzos de los 70 dio un paso al frente y comenzó su singladura en la lucha del reconocimiento por parte del Gobierno alemán del genocidio sufrido por su pueblo durante la época nazi y que de una vez por todas se comenzase a hacer justicia, para que aquellos Romaníes que habían sobrevivido percibiesen una compensación por haber sufrido tamaña tragedia durante aquellos años oscuros de la Humanidad. Wilhelm defendió la reconciliación con el resto de alemanes, además como testigo del Porrajmos sintió una honda responsabilidad por transmitir a las generaciones más jóvenes la historia de la persecución y exterminio de los Sinti y Romá durante el periodo nazi. A través de su vasta experiencia se erigió en una figura fundamental en Alemania en la defensa de los derechos civiles de los Romaníes junto con personas como Oskar Birkenfelder, Romani Rose, mi querido y admirado Franz Rosenbach…

Wilhelm fue uno de los participantes en las conversaciones con el Gobierno Federal sobre la revisión de la indemnización a los Gitanos que previa y sistemáticamente habían quedado desprotegidos y no se habían visto favorecidos por la justicia alemana, además se convirtió en uno de los oradores de aquella histórica reunión con el entonces canciller Helmut Schmidt de 1982, mediante la cual se consiguió que la República Federal de Alemania reconociera que los Gitanos fueron perseguidos durante la II Guerra Mundial por motivos raciales.
 

Momento de la trascendental reunión con el entonces
Canciller Helmut Schmidt en marzo de 1982.
© Zentralrat Deutscher Sinti und Roma
 
Wilhelm Spindler fue el fundador de la "Unión Sinti de Friburgo" y  formó parte del grupo de activistas Romaníes que fundaron el Consejo Central de los Sinti y Romá Alemanes en 1982.

Se puso en primera fila junto a otros doscientos cincuenta Romaníes alemanes que en 1984 se manifestaron ante la Oficina Federal de Policía Criminal para protestar contra las continuas prácticas racistas de la policía.

Desempeñó la vicepresidencia del Consejo Central de los Sinti Romá hasta el año 2010, fecha en la que se vio obligado a abandonar el cargo por motivos de salud. En su honor el resto de miembros del Consejo lo nombraron Presidente Honorario.
Participantes en la reunión anual del IMADR
(The International Movement Against All Forms
of Discriminations and Racism) el 28 de octubre
de 1997 en Heidelberg. En el centro Wilhelm Spindler.
© Zentralrat Deutscher Sinti und Roma

Wilhelm Spindler  luchó denodadamente, a lo largo de muchos años, para que el Memorial de Berlín para los Sinti y Romá asesinados en la Europa nazi fuese una realidad. Por desgracia y debido a motivos de salud no pudo asistir personalmente a la inauguración del monumento, acto presidido por la canciller alemana, Angela Merkel, el 24 de octubre de 2012

Wilhelm fue miembro de la Junta Central de Asesoramiento de los Sobrevivientes del Holocausto.

El presidente honorario del Consejo Central de los Sinti y Romá Alemanes, Wilhelm Spindler, murió el 12 de enero 2013 en Friburgo.

El 6 de marzo de 2013, fue honrado póstumamente en Friburgo con la Cruz Federal al Mérito por sus décadas de defensa de los Romaníes.

Wilhelm te bisterdon tumare anava.
 

Fuentes:

- Wir trauern um Wilhelm Spindler. 23 de enero de 2013. Dokumentations und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma.

- Ehrung für Wilhelm Spindler (1923-2013). Verein Roma Service. 6 de marzo de 2013

- Ein zeitzeuge erzählt: "Wir standen immer mit einem Bein im Grab" Artículo firmado por Gerhard M. Kirk.  en el Badische Zeitung del 29 de enero de 2013.

- Sinti Freiburg. Nachbarschaftswerk e.V. Freiburg im Breisgau

-… weggekommen: Berichte und Zeugnisse von Sinti, die die NS-Verfolgung überlebt haben. Herbert Heuss, Egon Schweiger, Verband Deutscher Sinti. Landesverband Baden-Württemberg. Página 168

- "Den Rauch hatten wir täglich vor Augen" - Der nationalsozialistische Völkermord an den Sinti und Roma. Romani Rose. Katalog zur ständigen Ausstellung im Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti nund Roma, Heidelberg, Wunderhorn, 1999.

- Sinti und Roma in Freiburg: Tödliche Vorurteile. Artículo firmado por Gerhard M. Kirk en el Badischen Zeitung del 29 de enero de 2011.

- Decenios después el Gobierno Alemán reconoce el genocidio cometido contra los Gitanos. Diario ABC del 19 de marzo de 1982, página 12.