lunes, 10 de julio de 2017

Alfons Lampert

Alfons Lampert
© Dokumentations- und Kulturzentrum
Deutscher Sinti und Roma

Alfons Lampert nació el 6 de septiembre de 1915 en Mainz a.Rh. en el seno de una familia Sinti alemana. Hijo de Jakob y Margareta Lampert, su padre luchó enrolado en las filas del ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial en una unidad de caballería. Tras la guerra sus progenitores se ganaron la vida como operadores de cine y feriantes. Jakob Lampert, además, destacaba por ser un talentoso músico, desgraciadamente falleció en 1931.

Alfons Lampert se casó con Else.

Else y Alfons Lampert.
© Dokumentations- und Kulturzentrum 
Deutscher Sinti und Roma

             Siguiendo los pasos de su padre, Alfons se alistó en la Wehrmacht, a pesar que desde noviembre de 1937, según un decreto confidencial del Ministro del interior del Reich "los gitanos de sangre pura quedan excluidos del servicio militar activo”. Pero, ¿por qué se llama a filas de nuevo a los Romaníes alemanes tras el estallido de la guerra en septiembre de 1939? La razón la encontramos en el estallido de la guerra y la imperiosa necesidad de contar con más hombres que engrosaran las filas de la Wehrmacht.

En octubre de 1940, se emitió un decreto mediante el que se comunicaba que debían de ser excluidos determinados Romaníes del ejército. Este hecho se produjo tras la distinción a un Romaní con la Cruz de Hierro de Primera Clase. Acaeció en el otoño de ese año, cuando el Director del Departamento de la Oficina de Propaganda del Reich de la ciudad de Berleburg tuvo conocimiento de este hecho y lo puso en conocimiento de sus superiores. Como botón de muestra exponer que sólo de esta pequeña ciudad de Westfalia veintiséis Romaníes habían sido reclutados por la Wehrmacht. Resultaba intolerable, para las autoridades nazis, que un miembro de una "raza inferior" recibiera la más alta condecoración militar alemana. Desde el Ministerio de Propaganda del Reich, se dio traslado del asunto a los responsables para cuestiones raciales del Reich, de este modo, en abril de 1940 se comenzaron a sentar las bases para la exclusión de las denominadas “razas alienas” de las fuerzas armadas, siguiendo los dictámenes de los pseudocientíficos raciales nazis.

Todas estas razones llevaron a la publicación en el mes de julio de 1941 en el Allgemeinen Heeresmitteilungen del decreto AHM 41 número 153, por el que definitivamente se excluía a los Romaníes de la Wehrmacht. Las altas jerarquías nazis solicitaron la colaboración de las autoridades municipales para que realizaran listados de aquellos Romaníes que estaban encuadrados en el ejército, progresivamente fueron separados de sus unidades. 
Orden de expulsión de los Romaníes de la Wehrmacht.
© Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma

Alfons luchó valientemente en las campañas de Francia y Rusia, pero en 1943 durante el transcurso de un permiso lo detuvieron junto a su familia por su origen Gitano, conformando un grupo de ciento diecinueve Romaníes de Wiesbaden y sus alrededores. Era el 8 de marzo de 1943, los detenidos atravesaron las calles de la localidad a ojos del resto de la población. Alfons, iba aún vestido con su uniforme del ejército alemán, compartía su destino al lado de los demás miembros de su familia. Los condujeron hasta la sinagoga en ruinas de la Friedrichstrasse, cercana a la comisaría de policía, donde quedaron detenidos para pasar la noche. A la mañana siguiente, los trasladaron hasta la estación. 

Sinagoga en la Friedrichstrasse de Wiesbaden
© Yad Vashem Photo Archive

Su hermano Sylvester recuerda un comentario premonitorio de Alfons que hizo en la estación de Wiesbaden: “Wiesbaden, nunca más te volveremos a ver”. Llegaron a Frankfurt y desde allí los deportaron, en un tren conformado con vagones para transporte de ganado, al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau, en Polonia, lugar al que llegaron, tras cuatro días de viaje, el 13 de marzo de 1943, Alfons recibió el número de prisionero Z-2828. Los condujeron hasta el Zigeuner Familien Lager en la sección BIIe de Birkenau, donde habían sido recluidos todos los Romaníes deportados a ese campo. Las condiciones resultaban inhumanas; alimentación insuficiente, hacinamiento, se calcula que en un barracón preparado para alojar de 200 a 300 presos se hacinaban unas 800 personas, llevaron a un dramático deterioro de las condiciones higiénicas y sanitarias, lo que propició a su vez que las epidemias se convirtieran en un suceso frecuente, especialmente las de diarrea y tifus. La vida en aquel universo terrible, prácticamente se convertía en un milagro, las constantes torturas y humillaciones de los SS y los kapos hacia los prisioneros minaban la capacidad de supervivencia de los allí confinados.

Alfons Lampert, el valiente soldado Gitano alemán que luchó por su país en las campañas de Francia y de Rusia, falleció en Birkenau en 1944. En ese infernal lugar también encontraron la muerte; su esposa Else y muchos miembros de su familia.

Memorial en recuerdo de las víctimas Romaníes en Wiesbaden.
© Bruckissammelsurium 

Fuentes:
- "Den Rauch hatten wir taeglich vor Augen" Romani Rose.Dokumentations- und Kulturzentrum Deutscher Sinti und Roma.Wunderhorn, 1999 - 379 páginas. Página 112
- Militärdienst. Archivos Digitales de Marburg. Hessisches Staatsarchiv Marburg 
- Wiesbaden-Auschwitz: zur Verfolgung der Sinti in Wiesbaden. Udo Engbring-Romang
Hessische Landesverband Sinti. 1997. Páginas 62 y 129.
- Shifting Memories: The Nazi Past in the New Germany. Klaus Neumann. University of Michigan Press, 2000. Página 112.
- Flucht, Internierung, Deportation, Vernichtung: hessische Sinti und Roma berichten über ihre Verfolgung während des Nationalsozialismus. Josef Behringer, Adam Strauss I-Verb.de, 2005. Página 123.
- Sinti, Roma und wir anderen: Beiträge zu problembesetzten Beziehungen. LIT Verlag Münster, 1994. Página 9.