viernes, 2 de junio de 2017

Hilde Mair

Hilde Mair
© IKF

Hilde Mair, nacida Horvath, vino al mundo el 11 de marzo de 1931 (en otros documentos aparece con fecha de nacimiento 1 de enero de 1932) en Spitzzicken (en otros documentos aparece como lugar de nacimiento Rotenturm a.d. Pinka), en la región del Burgenland, Austria. De su infancia solamente conocemos que fue hija de Hermine y Anton Horvath y que tuvo al menos dos hermanas; Marie y Gisela.

El 16 de septiembre de 1937, Hilde, comenzó el curso escolar con normalidad en el colegio de educación primaria de Spitzzicken. Todo dio un brusco cambio a partir del 12 de marzo de 1938, fecha en que tuvo lugar el Anschluss, la anexión de Austria por parte de la Alemania de Hitler. La consecuencia inmediata que se derivó de la llegada de los nazis al país, fue que, el 2 de mayo de 1938 las autoridades locales de Spitzzicken denegaron el derecho de asistencia al colegio a Hilde por haber nacido Gitana.

Certificado confirmando haber estado matriculada 
en la escuela primaria de Spitzzicken.
© Oberösterreichisches Landesarchiv, Opferfürsorgeakt


En abril de 1943, la policía criminal de Graz arrestó a la familia Horvath y los deportaron con destino al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau. A Hilde la registraron con el número de prisionera Z-7777. Su madre Hermine con el nº Z-7775, su hermana Marie Z-7776 y Gisela Z-7778. La familia quedó internada en el “Zigeunerfamilienlager”, en el sector BIIe de Birkenau, lugar designado para internar a las familias Gitanas provenientes de la mayor parte de Europa. Allí, las condiciones de vida resultaron terribles, dantescas. El 10 de abril de 1944, su hermana Gisela, murió a consecuencia del tifus. A primeros del año 1945, Hilde, su hermana Marie y su madre fueron transferidas, en un convoy con prisioneros Gitanos, al campo de Ravensbrück, lugar en el que permanecieron durante tres meses. El 2 de marzo de 1945, las tres mujeres fueron de nuevo ubicadas en un transporte, en un infernal viaje que duró cinco días y que las condujo al campo de concentración de Mauthausen, cerca de Linz, Austria, lugar al que llegaron el 7 de marzo de 1945. El campo por ese tiempo se encontraba totalmente atestado de prisioneros; a Hilde la registraron con el número de prisionera 1893. De todas las prisioneras que partieron de Ravensbrück, 120 de ellas no consiguieron sobrevivir al viaje. En Mauthausen quedaron internadas en los llamados "barracones gitanos" y las obligaron a realizar trabajos forzados en la construcción de carreteras.

El 5 de mayo 1945 el campo de Mauthausen fue liberado por tropas del ejército de los EE.UU. Pocos días después de la liberación, Marie, la hermana mayor de Hilde, murió en un hospital de Linz por las secuelas que, en su cuerpo, habían dejado los años de internamiento en los campos. Su padre nunca regresó. Según el Comité de Mauthausen falleció pocos días antes de la liberación en el campo de Gusen.

Durante los Segundos Juicios de Mauthausen-Gusen, celebrados entre el 6 y el 21 de agosto del año 1947, algunos sobrevivientes del campo de concentración de Mauthausen, acusaron, a la madre de Hilde, de haber ejercido malos tratos hacia los prisioneros. Y es que, durante el tiempo que habían estado internadas en Mauthausen, Hermine, fue vigilante de un barracón; es decir, “Stubendienst”.  Por este motivo, la madre de Hilde fue condenada a 18 meses de prisión. Se desconoce cual fue el destino de Hilde, de 16 años de edad por aquel entonces, mientras su madre permaneció encarcelada.

En 1949, Hilde, comenzó su batalla legal para que la administración austriaca le reconociera su condición de víctima de persecución durante la II Guerra Mundial, por ello solicitó la expedición de un certificado oficial. La solicitud fue rechazada porque no podía demostrar que la nacionalidad de su padre fuese austriaca del Burgenländ, como afirmaba Hilde.  La causa que arguyeron para su denegación, que su progenitor había nacido en 1905 en Szombathely (Hungría) y que no fue hasta 1921 cuando llegaron a Austria, por lo tanto, para las autoridades austriacas eran considerados apátridas.

Denegación del municipio de Spitzzicken 
a la solicitud de ciudadanía de Hilde Mair.
© Oberösterreichisches Landesarchiv, Opferfürsorgeakt


El 8 de mayo de 1950, Hilde Horvath, se casó con Josef Mair, así que, de nuevo, volvió a solicitar el certificado. Mientras tanto, un médico del departamento de salud austriaco le había reconocido una discapacidad del 40 por ciento. A consecuencia del tiempo que estuvo internada en los campos de concentración, Hilde, sufría de una tuberculosis pulmonar activa cerrada. El 19 de mayo de 1950, el alcalde de Linz estimó a bien la expedición de una solicitud de certificado oficial. Sin embargo, el gobierno del Estado siguió insistiendo en que Hilde no era austriaca en el momento de la detención, debido a que su año de nacimiento era 1931, y por ende no podía acreditar una estancia de diez años en Austria en 1938, que es el momento de llegada de los nazis a Austria y desde el que se computa el derecho de asistencia a las víctimas.

Las circunstancias familiares eran terribles. Su marido se hallaba en paro y Hilde necesitaba de tratamiento médico constante. En 1953 se agravó la situación, así que Hilde presentó una nueva solicitud:
"Por tanto, soy incapaz [a causa de los campos de concentración] de  realizar ningún trabajo…  hecho que me genera una gran angustia. Además, tengo tres niños de entre 3 y 5 años y mi marido está enfermo (sufre de epilepsia), por lo que la mayor parte del tiempo estoy a solas con mis hijos, sin alimentos que darles, sin ropa que ponerles [...]. Yo sé que a muchos otros, allí donde la necesidad es muy grande, se les ha concedido un anticipo de la ayuda, esto no ha sido analizado de este modo hasta la fecha. Además, soy ciudadana austríaca y creo que tengo el derecho a una reparación".

Por desgracia, de nuevo las autoridades austriacas rechazan su solicitud por no haber sido capaz de demostrar su nacionalidad antes de 1938.

La familia dependía de un pequeño ingreso irregular que le llegaba a su madre, Hermine. Las seis personas que convivían bajo el mismo humilde techo tenían que compartir miseria y vida en Linz.

El 18 de junio de 1957, el Gobierno Federal presentó una solicitud de un procedimiento de clemencia. De este modo, en 1958 la petición, por fin, le fue concedida por sus años de internamiento en los campos, obtuvo el reconocimiento como víctima y los beneficios que este hecho conllevaba. Sin embargo, le fue denegada una compensación que se daba a los hijos, si alguno de los padres había muerto asesinado durante la persecución nazi. A Hilde le fue denegada porque para la administración austriaca, su padre, era todavía considerado un apátrida.


            A Hilde, en 1938, los nazis le prohibieron asistir a la escuela por haber nacido Gitana, este hecho le impidió aprender a leer y a escribir, sus primeras solicitudes estaban firmadas con tres X. Además, los terribles años en los campos de concentración le habían provocado una enfermedad por la que no podía realizar ningún tipo de actividad física agotadora; Por lo tanto, el desempleo y la pobreza eran su fatal destino. Las solicitudes que siguieron a la década de 1950 ya se encontraban firmadas por Hilde, desconocemos si ella había aprendido a leer y escribir o encontró a alguien que firmaba por ella.

Certificado de buena conducta perteneciente a la señora Hilde Mair
© Oberösterreichisches Landesarchiv, Opferfürsorgeakt


El 5 de mayo 1979 –fecha en la que se cumplía el 34º aniversario de la liberación del campo de concentración de Mauthausen- Hilde, se suicidó rociando su cuerpo con combustible y prendiéndose fuego.

Fuentes.
- Hilde Mair: ReicherInnen im KZ Ravensbrück. Institut für Konfliktforschung.

- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen I. Páginas 526-527.

viernes, 28 de abril de 2017

Amilcare Taro Debar

Amilcare Debar.
© USC Shoah Foundation

He aquí la biografía de otro héroe Gitano, de un valiente luchador de la Resistencia italiana durante la II Guerra Mundial. Amilcare Taro Debar nació en Frossasco (Turín), Italia, el 16 de junio de 1927 en el seno de una familia Sinti, su padre se llamaba Giovanni Debar y su madre, Giuseppina De Colombi. Cuando contaba tres años, sus padres lo entregaron en adopción, junto con su hermana pequeña, Elvira, a una institución de monjas en Canale. Cuando Amilcare tuvo edad de acudir a la escuela, lo enviaron a un orfanato en Racconigi, donde creció feliz rodeado de buenos compañeros. Fue creciendo y encaminó sus estudios hacia la formación profesional

Pero la guerra se cruzó en el camino, Amilcare encontró el refugio y la protección de la familia Bergia, lo ayudaron y le ofrecieron un trabajo en la granja familiar.

En 1944, Taro contaba 17 años de edad, miembros del Comitato di Liberazione Nazionale (Comité Nacional de Liberación) lo reclutaron para servir como mensajero de los partisanos. Sus misiones se desarrollaron en Montoso di Bagnolo, Piamonte, en el Valle Infernotto... Fue capturado y logró escapar de un pelotón de fusilamiento. Pero Amilcare no se arredró y posteriormente, entró a formar parte de un grupo comunista de la Resistencia dirigido por el Comandante Pompeo Colajanni, concretamente la 48º Brigada  Garibaldi “Dante di Nanni” tomando parte en numerosas acciones en la zona de Langhe, operaciones tales como; labores de reconocimiento del terreno, recogiendo y entregando mensajes, procurando armas y ejecutando emboscadas contra el ejército enemigo, así como muy diversas operaciones militares... Para su lucha clandestina Amilcare adoptó el sobrenombre de “Corsaro”. Participó bravamente en la liberación de Turín.

En la Resistencia.
© Il Nazionale

Tras la liberación del país transalpino, comenzó a servir en la Jefatura de Policía de Racconigi, con la aspiración de seguir una carrera en el cuerpo policial del Estado. Sin embargo, cuando contaba 22 años y tras un encuentro casual con su hermanastro, regresó junto a su familia y retomó la vida nómada. Amilcare siempre vivió en Cuneo rodeado de los suyos, primero en el campamento debajo del viaducto Soleri, y a continuación, en el de Cerialdo.

Amilcare Debar.
© Il Nazionale

Amilcare Taro Debar participó activamente en los Congresos Mundiales de la Unión Romaní, como narra Carla Osella, que lo conoció en Ginebra en 1978 durante el Segundo Congreso Mundial de la Unión de Romani, Amilcare había llegado allí desde Cuneo a bordo de su modesto carromato acompañado de su esposa y sus hijos. Carla lo vio de nuevo, más tarde, en numeroso congresos, donde en todos ellos se hablaba de los derechos a favor de su pueblo.

El 26 de abril de 2001, Amilcare intervino en la Cámara del Trabajo de Milán en el acto de presentación del libro “Orgogliosi di essere Rom e Sinti” (Orgulloso de ser Romá y Sinti), editado por Mario Abbiezzi y Ernesto Rossi, publicado por la CGIL de la Región de Lombardía.

Taro como Presidente de la Opera Sinti de Cuneo representó a su pueblo ante diversas instituciones a nivel mundial como la ONU, la Unión Europea o el Consejo de Europa para hablar con valentía de la persecución y exterminio que sufrió su pueblo a manos de los nazis y sus colaboradores y de los problemas que han acuciado y acucian a su pueblo. En palabras de Massimo Converso, presidente de la Opera Nómada, "Taro fue un hombre capaz de resolver los problemas que se presentaban, que sabía ejercer de líder de manera natural. Llegó a convertirse en una referencia Sinti en todo el Piamonte y en muchos otros lugares, en la actualidad hacen falta figuras de su talla".

Amilcare Taro Debar falleció el 12 de diciembre de 2010.

Retrato de Amilcare Debar (Taro) realizado 
por el genial pintor italiano Giacomo Sampieri.
© Equilibriarte

 Fuentes:
- Entrevista realizada por Giovanna Boursier en Cuneo, Italia el 28 de noviembre de 1998, con la ayuda del cámara Pier Milanese.
- Discussion Papers Journal (Vol 3). The Holocaust and the United Nations Outreach Programme. Artículo: Remembering the Dead, Documenting Resistance, Honouring the Heroes: the Sinti and Roma del Profesor Ethel Brooks Páginas 56-57.
- Sinti y Resistencia editada en Quderni Romani (A.I.Z.O. Torino) y escrito por Carla Osella.
- In ricordo di Taro partigiano sinto. A.I.Z.O. Carla Osella. 15 de diciembre de 2010.
- Un ricordo del partigiano Taro al Parco della Resistenza di Cuneo. Il Nazionale. 16 de abril de 2017

- Musica gitana davanti al monumento alla Resistenza in ricordo del partigiano “Taro”. Lorenzo Boratto. La Stampa. 24 de abril de 2017.

sábado, 25 de marzo de 2017

Theresia F. nacida Hodosi

Theresia F. en 1946
© IKF/Familia F.

Theresia F. nacida Hodosi vino al mundo el 25 de mayo de 1917 en Budapest, capital de Hungría, en el seno de una familia Romaní. Poco sabemos de su infancia y adolescencia, tan solo, que se trasladó junto a su familia hasta Rattersdorf, en la región de Burgenland (Austria), localidad situada a unos 90 kilómetros de Viena.

Con posterioridad, Theresia, acompañada de Hans Malach, se trasladó a vivir a Viena. En 1940 tuvo lugar el nacimiento de su hijo.

Hans Malach fue reclutado por la Wehrmacht para luchar por Alemania durante la II Guerra Mundial. Mientras tanto, el 26 de marzo de 1943, Theresia fue detenida en la Ettenreichgasse, 10 en el décimo distrito de Viena y conducida a la prisión de la policía de Rossauerlände por haber nacido Gitana. Unos días más tarde la deportaron junto a su hijo y otros Romaníes hasta el campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau en Polonia. Allí le tatuaron el número de prisionera Z-6330. Su hijo de tres años y Theresia fueron internados en el “Zigeunerfamilienlager“ en el sector BIIe de Birkenau.

En julio de 1944, los transfirieron en un convoy con destino al campo de concentración de Ravensbrück. Mientras se encontraban prisioneros en ese campo, su marido Hans murió en el Frente de Noruega luchando por el ejército alemán. También, sus padres sucumbieron enfermos de tifus en el "Campo Gitano" de Lackenbach.

El 2 de marzo 1945, Theresia y su hijo, de nuevo sufren otro traslado, en esta ocasión al campo de concentración de Mauthausen en Austria, transcurridas dos semanas las SS los conducen junto con 692 mujeres y niños, al campo de concentración de Bergen-Belsen. Finalmente, el Ejército Británico libera el campo el 15 de abril de 1945. Por fin son libres, madre e hijo regresan a Viena.

En la década de los cincuenta Threresia contrajo matrimonio.

En los setenta se convirtió en abuela. A lo largo de toda su vida Theresia sufrió las consecuencias del tiempo transcurrido en los campos de concentración y padeció diversas dolencias relacionadas con todo el sufrimiento vivido: problemas en un tímpano, a consecuencia de un golpetazo, de uno de los vigilantes que custodiaban a los prisioneros, recibido en su oído derecho; problemas en sus huesos por el hambre que pasó en los campos. En los años setenta, Theresia recibió un certificado por el que se le reconocían sus lesiones en la guerra.

Theresia F. en 1972
© IKF/Familia F.

En 1987, le fue diagnosticado cáncer de huesos y le amputaron ambas piernas. Theresia F. falleció a la edad de 84 años. 

Fuentes:

- Theresia F. ÖsterreicherInnen im KZ Ravensbrück. Institut für Konflikt Forschung.
- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. 
K.G. Saur, New York. 1993. Volumen I. Páginas 434-435.

martes, 28 de febrero de 2017

Nicolae Caldarar

Nicolae Caldarar
© European Commission

Nicolae Caldarar nació en 1934 en el seno de una familia Romaní en Cârța, Rumanía.

            La historia de Nicolae es la narración del trágico destino de más de 25.000 ciudadanos rumanos de origen Gitano, que el gobierno del Mariscal Ion Antonescu deportó al territorio soviético entre los ríos Dniester y Bug (región de Transnistria), un área en ese momento bajo el control rumano de ocupación.

En 1942, Antonescu promulgó una ley muy influenciada por las directrices y presiones alemanas con el objeto de deportar a los Gitanos del país. Las deportaciones hacia Transnistria comenzaron el 1 de junio de 1942, formaron parte de este primer contingente, los Gitanos nómadas. La segunda fase incluyó la deportación de Gitanos sedentarios, aquellos considerados por las autoridades rumanas como "indeseables", ésta etapa comenzó en septiembre de 1942 y afectó a un total de 12.497 personas.

En septiembre de 1942 gendarmes locales y soldados alemanes rodearon a todos los Romaníes que vivían en Cârța. Los obligaron a abandonar sus hogares, coger lo poco que pudieran llevar encima y caminar hasta Brasov, a unos 100 kilómetros de distancia. Había comenzado su deportación, el viaje al infierno. Nicolae contaba ocho años de edad.

Tres largos meses pasaron en el camino, la columna de Romaníes era custodiada constantemente por gendarmes, el modo de proceder era el siguiente; partían de un pueblo vigilados por los policías locales hasta que llegaban a la siguiente localidad, en ese lugar los gendarmes del pueblo anterior los entregaban a los policías del pueblo al que acababan de arribar, así fue hasta que finalmente llegaron a orillas del río Bug. Nada más llegar los gendarmes les requisaron  las escasas pertenencias que portaban los prisioneros, después ubicaron a los prisioneros en un campo cercano al río, alojados en bunkers -refugios excavados en el mismo suelo- o tiendas, del campo no podían salir fuera, así, en esas duras y terribles condiciones permanecieron durante dos meses. 

Niños en Transnistria.
© Vocea Romilor

Ocasionalmente, los guardias permitían a las mujeres ir a buscar comida, existía un mercado cerca del campo, en el que los lugareños llevaban alimentos a trueque con lo poco que los gendarmes les habían dejado a los prisioneros.... Tras el paso de estos primeros meses en aquel infierno, a instancias de los policías, reubicaron a los prisioneros en un nuevo lugar… todo sucedió en mitad de una oscura y fría noche de invierno, primero los trasladaron hasta un bosque, durante este traslado unas doscientas personas perecieron a consecuencia de las bajas temperaturas. Al amanecer de la mañana siguiente, los que sobrevivieron llegaron hasta un pueblo cercano, lugar en el que permanecieron durante dos largos años.

Nicolae Caldarar, en Transnistria, ese lugar de infausto y terrible recuerdo para los Gitanos del mundo, perdió a muchos de sus familiares; sus abuelos, dos tías y tres tíos. Nicolae recuerda que en el cementerio del pueblo, los gendarmes obligaron a los prisioneros a excavar una profunda fosa con el objeto de enterrar a todos los que iban falleciendo, muertos en una tumba sin nombre, en un lugar olvidado. Nunca ha podido olvidar el frío, el hambre, las enfermedades, el miedo…

Una mañana de 1944, al cabo de dos años, todos los guardias se marcharon. En ese momento, Caldarar y sus compañeros prisioneros comprendieron que por fin eran libres, que podían marcharse de aquel sitio. Caminaron y caminaron sin un rumbo fijo, hasta que, se encontraron con unas vías de ferrocarril, las siguieron y llegaron hasta una estación de tren. En el camino de regreso muchos cayeron asesinados por las bombas. A Nicolae Caldarar lo hirieron en una pierna, pero tuvo la suerte de sobrevivir.

Entre el verano de 1942, cuando comenzaron las primeras deportaciones a la región bañada por el río Bug, y la primavera de 1944, cuando los sobrevivientes regresaron, aproximadamente 11.000 Romaníes perdieron su vida en Transnistria.

Costel Nastasie, Nicolae Caldarar (Sobreviviente Romaní) 
y Serban Catalin
© European Commission


Fuentes:
- La historia de los Romá de Cârta. Comisión Europea. Actos con motivo del 27 de enero de 2016 “Día del Recuerdo del Holocausto” e Inauguración de la exposición de Yahad - In Unum “Memoria Romaní” 14 de marzo de 2016.
- The deportation of the Roma and their treatment in Transnistria. Yad Vashem.
- Ando Bugo: The Romani Holocaust in Transnistria. Michelle Kelso.
- Recognizing the Roma: a study of the Holocaust as viewed in Romania. Michelle Kelso. A dissertation submitted in partial fulfillment of the requirements for the degree of Doctor of Philosophy (Sociology) in The University of Michigan 2010.
- Tragedia romilor deportati in Transnistria, 1942-1945 Radu Ioanid, Michelle Kelso, LuminiŃa Cioabă (coord.), Mărturii şi documente, Iaşi, ed. Polirom, 2009
- Deportarea Rromilor in Transnistria. Documente de archiva.
- Documente privind deportarea tiganilor in Transnistria. 2 volúmenes. Editura enciclopedica. Editado por Viorel Achim.

sábado, 21 de enero de 2017

Hilda Stolte nacida Hulda Franz

Hilda Stolte
© Vernetztes Erinnern Hildesheim

La ciudad de Hildesheim juega un papel importantísimo en la historia de los Romaníes alemanes: La evidencia más antigua de la presencia de Gitanos en Alemania es una declaración oficial de Hildesheim del año 1407. En esta localidad, Hilda Stolte, nacida Hulda Franz, vino al mundo el 10 de enero de 1931. Su madre, de origen Sinti, la abandonó pocos días después de su nacimiento. La pequeña quedó acogida en un Hogar, los médicos le detectaron que sufría de diabetes. Finalmente, una familia de Hildesheim con domicilio en la calle Neustädter Markt número 5, los Stolte, adoptaron a la chiquilla Sinti. Gracias al cariño y al amor de esta familia, Hilda Stolte pasó una infancia feliz.

Su hermanastra Edith (actualmente Nawroth), 
su madre adoptiva Else y Hilda Stolte.
© Hildesheim

La situación empeoró, para nuestra jovencita de doce años, a comienzos de 1943. Su madre adoptiva recibió una citación de la policía para que acudiera con Hilda a la comisaría en la Hermann Göring Haus. Allí tomaron las huellas dactilares y recopilaron diversos datos sobre la niña, además, obligaron desde ese momento a que una vez por semana, madre e hija, se presentaran en la comisaría.

Comisaría de policía “Hermann Göring Haus” 
en Hildesheim
© Vernetztes Erinnern Hildesheim

La Aktion contra los Romaníes de Hildesheim comenzó el 1 de marzo de 1943 con la detención de 57 Sintis de toda la región (20 personas de Hildesheim, 14 de Göttingen, 8 de Holzminden, 15 del distrito de Peine). Las detenciones fueron llevadas a cabo en sus respectivos hogares o en sus lugares de trabajo. Entre los detenidos, 33 eran menores de 14 años, entre estos se encontraba nuestra Hilda que fue detenida en su casa por dos oficiales de la Gestapo. Los Gitanos retenidos en Hildesheim fueron internados en la prisión policial de la Herman Goering Haus. Su madre adoptiva visitó a Hilda en la prisión el 2 de marzo intentando por todos los medios sacarla de allí, pero el gozne del destino volvió a girar… y ese mismo día, los policías subieron a los detenidos en autobús y los trasladaron hasta la estación de trenes de Brunswick. Después de un largo viaje en tren en un vagón de pasajeros de tercera clase que duró casi dos días, Hilda y el resto de deportados Romaníes llegaron en mitad de la más oscura de las noches al campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau en Polonia. Allí, nuestra Hilda, quedó registrada con el número de prisionera Z-563 tatuado en su antebrazo y posteriormente recluida en el campo para Familias Gitanas en el sector BIIe de Birkenau. Las condiciones catastróficas del campo, el hacinamiento, las enfermedades y epidemias, el hambre, su diabetes…

El 14 de junio de 1943 Hilda Stolte, nacida Hulda Franz murió en Birkenau.

            El 14 de marzo de 2011 Gunter Demnig en un emotivo acto colocó un stolperstein en Hildesheim en memoria de Hilda Stolte.

Gunter Demnig coloca el stolperstein en memoria 
de Hilda Stolte. De pie con un ramo de flores 
Edith Nawroth.
© Hildesheim

Fuentes:
- Die Verfolgung der Zigeuner (Sinti und Roma) in der NS-Zeit : Laubmann Weiss, die Familie Petermann und Hulda Franz (Hilde Stolte). Angelika Weiss. Hildesheim [Berthold-Mehm-Stiftung], 2005
- Hildesheim im Nationalsozialismus. Die Deportation der Sinti aus Hildesheim im März 1943.
Hans-Dieter Schmid - Hildesheim 2002.
- Und plötzlich kam meine Schwester nach Auschwitz… Hilda Stolte - Die Geschichte  eines Hildesheimer Mädchens. Edith Nawroth, Hildesheim 2005.
- Biografía de Hilda Stolte. Texto de Klaus Schäfer.
- Hildesheim im Nationalsozialismus. Aspekte der Stadtgeschichte. Una exposición en línea del Departamento de Historia de la universidad de Hannover en colaboración con el Stadtarchiv de Hildesheim coordinados por el Dr. Hans-Dieter Schmid y con el trabajo de un grupo de estudiantes. 2002. Páginas 30-33.
- Memorial Book: The Gypsies at Auschwitz-Birkenau. State Museum of Auschwitz- Birkenau. K.G. Saur, New York. 1993. Volumen II. Páginas 62-63.